Éramos pocos y llegó el stresslaxing
Es una situación que se da cuando la búsqueda de relax y bienestar genera aún más ansiedad
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Estás haciendo un gran esfuerzo por relajarte en semanas de muchos cierres y exigencias. Procurás buscar el espacio mental y físico para descansar, quizás meditar o hacer ejercicio físico. Y, así y todo, esa búsqueda de relax y bienestar te genera aún más ansiedad. Es posible que lo que estés sintiendo sea stresslaxing, que la búsqueda de ese foco y relax te genere aún más estrés.
Aunque stresslaxing es un término nuevo, describe la posible ansiedad inducida por la búsqueda de relajación, que se ha estudiado durante años. Esto le sucede a entre el 30% y el 50% de las personas cuando intentan hacer cosas relajantes, lo que le provoca síntomas de estrés.
Por ejemplo, me pasa que intento tomar un break activo y focalizar en cómo me siento, pero no estar “haciendo” o tachando pendientes me genera una ansiedad que me paraliza. ¿Les pasó algo así? Es paradójico, porque las personas que lo experimentamos podemos necesitar hacer algo relajante para desestresarnos y esto puede convertirse en un círculo vicioso.

De acuerdo con la investigación del Centro de Psicología y Salud Positivas, en Dublin, Irlanda, esta es una de las razones por las que sucede y lo que se puede hacer para superarlo. Negar que estás estresado es un mecanismo común. Pero fingir que un problema no existe, es una de las estrategias menos efectivas para evitar el estrés. Cuando estamos en negación, nuestro cuerpo continúa enviando señales de estrés para incitarnos a tomar medidas y resolver. Esta es la razón por la que intentar (y fallar) relajarse en lugar de abordar las causas del estrés puede hacer que te sientas más estresado aún.
Hay tres abordajes para evitar la negación. Primero, reconocer que los síntomas del estrés pueden ser útiles. Tu cuerpo está tratando de alertarte de que es necesario solucionar un problema, por lo que está activando todos sus recursos fisiológicos para ayudarte a hacerlo. Por ejemplo, una mayor frecuencia cardíaca ayuda al cuerpo a transportar más sangre oxigenada a tu cerebro para que pueda encontrar una solución más rápida.
Segundo, escribir los pensamientos y sentimientos más profundos asociados al estrés ayuda a comprender la fuente de este para poder abordarlo. Por ejemplo, no tiene mucho sentido hacer meditación todos los días para desestresarte si la causa de tu estrés es el exceso de trabajo. En este caso, hablar con el equipo para ajustar la carga de trabajo ayudaría más a aliviar el estrés que las actividades relajantes.
Y, tercero, ser creativos en la búsqueda de bienestar. Cuando estamos estresados, solemos pensar que solo ciertas actividades, como la meditación o el ejercicio, pueden ayudarnos a relajarnos. Pero hablar con amigos y familiares, pedir ayuda a un colega o generar un momento a solas podrían ser una mejor manera de abordarlo.
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