Mucho más que sushi. Los franquicias de comida oriental ganan terreno
Propuestas como el ramen y los dumplings vienen avanzando puestos en la carrera por conquistar los paladares locales
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Los consumidores argentinos tiene una especial atracción por conocer sabores de otras latitudes, y especialmente los que vienen desde Oriente han cautivado los paladares ya desde hace unos años con el sushi, pero el interés por adentrarse en platos tradicionales hace que este mercado no pare de crecer. Tanto que las franquicias que tienen que ver con platos que se inspiran en tradiciones de China y Japón son cada vez más frecuentes entre la oferta gastronómica local.
Ejemplo de esta tendencia es Koi, un streetfood asiático que, debido a su éxito incluso durante la pandemia, está ya desarrollando su sistema de franquicias y abrirá la primera en diciembre en el DoHo, el nuevo polo gastronómico de Villa Urquiza.
Koi nace a partir de un viaje de cuatro amigos, que descubrieron las bondades de los dumplings como comida rápida para degustar en la pausa laboral. “El primer local fue en Carranza y Gorriti, y lo pensamos para esa zona porque había muchas oficinas”, resalta Juan Manuel López, uno de los fundadores.
La pandemia los encontró en plena expansión, y por eso no dejaron de abrir su tercer local en pleno distanciamiento social. “Lo ideamos directamente como delivery y take away, y así descubrimos este servicio que no habíamos explorado, porque sentíamos que llevando los platos a las casas no íbamos a transmitir la misma experiencia. Pero nos sorprendió la respuesta: para el primer día esperábamos unos 20 pedidos, y tuvimos más de 200”, recuerda López.
Para tener idea de cómo estos sabores se adaptan a los paladares argentinos, basta con saber que las ventas de Koi crecieron 17% en lo que va del año, con un ticket promedio de $2125.
Parte del atractivo de Koi es que a los dumplings le suma el ramen, una especie de sopa japonesa que es sumamente tradicional, y que entre los consumidores de los manga (los comics de origen japonés) es codiciada. “Nuestro ramen es reversionado, pero es uno de los platos más demandados, porque es muy completo y sabroso. Con un caldo de cerdo que lleva más de 72 horas de cocción, más proteína, el típico huevo, hongos y vegetales”, detalla el socio de esta cadena que tiene en sus restaurantes la típica distribución de la barra donde el mismo cocinero te atiende.
Los planes de Koi incluyen la reciente apertura en Mercat, en Villa Crespo, y están desarrollando una dark kitchen que será la clave para abastecer a las franquicias. “Nosotros elaboramos todos los productos, por eso es importante poder darle a cada franquiciado la misma calidad y le simplificamos la operatoria al estar nosotros a cargo de la centralización de la producción”, cuenta López, al mismo tiempo que resalta que ya antes de decidir irse por el modelo de franquicias tenían consultas de inversores que querían tener su propio local.
El negocio posee su versión Ramen Bar, con un salón más acotado y una carta orientada sobre todo a la sopa tradicional japonesa, que reporta una facturación total cercana a los $3,8 millones mensuales; y su modelo Local Full, donde se ofrece la carta completa y cuenta con 150m2 aproximadamente, que factura un promedio de $6,8 millones.
Para el primer modelo de franquicia se necesita una inversión inicial de $10 millones y se duplica la cifra para el local full.
Con palitos
Con un local recientemente abierto en Lanús, Fabric Sushi también apuesta a los sabores orientales y a la frescura de los platos recién hechos para atraer a los comensales. Para poder contar con un local como socio estratégico de la marca es preciso invertir U$S30.000, y esto incluye capacitaciones y fee.
“Generamos atmósferas y experiencias 360° de alto nivel, con un producto basado en la innovación, la calidad y el precio. No el precio y la calidad, sino la calidad y el precio después. Dando la mejor experiencia posible, al mejor precio posible. Esto hace que clientes de un espectro muy amplio etario y socioeconómico puedan disfrutar, sea en uno de nuestros restaurantes o en sus casas con el delivery”, cuenta Malena Fricher, gerente comercial de la firma.
En el caso de Fabric Sushi, uno de los servicios que se destacan es la posibilidad contar con eventos íntimos en las casas, como también otros más numerosos, entre los que se incluyen casamientos, por ejemplo. “Tratamos de poder estar en todos los segmentos y necesidades. Siguiendo esta línea creamos nuestras cartas, con opciones para veganos, vegetarianos, embarazadas, niños, celíacos y más”, enumera Fricher.
La ejecutiva reconoce que el argentino es explorador, pasional y leal como consumidor. “Tenemos amigos, clientes y clientes fanáticos. Eso refleja lo que somos al elegir restaurantes: apasionados por la buena comida, y devolvemos lo que nos brindan”, añade la gerente de la empresa de sushi.
Al igual que en el caso de Koi, en Fabric Sushi la pandemia no frenó la apertura de locales, pero tuvo su impacto. “Al principio fue un escenario muy desafiante y poco manejable, pero nos fuimos acomodando, y a partir de octubre recuperamos la venta, y un poco más, en la mayoría de las sucursales. En 2021 pensamos que iba a ser un crecimiento explosivo, pero los meses de restricciones volvieron a plantear nuevos retos. Ahora nuestra apuesta es hacia adelante, pero con recaudos. De todas formas, nuestra política será siempre redoblar la apuesta y seguir apostando al país que nos dio todo y que necesita de nosotros para salir adelante”, afirma Fricher.

En esta misma línea están en SushiClub, una compañía que ya lleva más de 20 años activa y 17 en el mercado de las franquicias. “Superamos la pandemia adaptando nuestra propuesta de manera veloz al nuevo entorno, pero siempre respetando lo que el consumidor espera: innovación, calidad y liderazgo. Lanzamos, por lo menos, 20 propuestas nuevas entre sushi y platos de cocina y tuvimos un éxito rotundo. Todas fueron muy aceptadas por nuestros clientes, rápidamente, y los combinados: vegetariano y vegano, además nos acercaron a un público nuevo que nos venía demandando una carta a medida de sus necesidades”, cuenta Tomás Pugliese, gerente general de SushiClub.
En palabras de los tres experimentados gastronómicos, los comensales locales están en la búsqueda constante de nuevos sabores y texturas. “Cada vez más consumidores valoran las propuestas vegetarianas y veganas, por ejemplo. No hay que quedarse quieto, el mercado está cada vez más exigente y sofisticado, y eso es muy bueno”, resume el gerente de SushiClub.
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