
Nelson Duboscq: “Hoy, el coding es un idioma universal”
Para el cocreador de la escuela de programación Digital House tiene sentido formarse en nuevas tecnologías y estudiar carreras duras
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La del software es una industria con "sequía" de talento, al menos en la Argentina. La Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (Cessi), que nuclea a las empresas del sector, calcula que hay más de 5.000 puestos de trabajo que no pueden ser cubiertos cada año en un área de la economía que no para de crecer, y que para 2016 planea avanzar un 8,9% en empleos y así buscar 7.000 nuevos profesionales.
Nelson Duboscq es uno de los socios de Digital House, una escuela de programación que se propuso hacer un aporte para reducir aquella escasez de capital humano y hacer del coding un lenguaje más accesible. "Hay dos idiomas universales: el inglés y el coding (la programación, el «‘lenguaje»’ de la tecnología)", resaltó Duboscq. El problema es que, al menos en la Argentina, no existen iniciativas para enseñar el segundo en las escuelas. El emprendedor resaltó que, cuando idearon el proyecto, tenían a Mercado Libre, Despegar.com y Globant en mente, empresas a las que describió como "abanderadas" del país.
La idea de que se creen más de esas compañías y de que la Argentina incremente sus exportaciones de talento los incentivó a trabajar para ofrecer capacitaciones a la fuerza laboral nacional. "Hoy, la Argentina representa el 1% del PBI mundial, y aquellas empresas están demostrando que podemos tener marcas globales. Sueño con que en 10 o 15 años baje en un aeropuerto extranjero y encuentre nuevas marcas de origen local que aporten tecnología", dijo.
En una época de estancamiento de la creación del empleo privado, en 2015 el 86% de las empresas de software y servicios de tecnologías de la información de la Argentina buscaron desarrolladores de aplicaciones para su plantilla. Los sueldos promedio, según la Cessi, son de $ 13.100 para la categoría de programadores sin experiencia previa y de $ 23.500 para los senior. Empresas como Belatrix contratarán 1.200 profesionales de aquí a cuatro años, y Softtek, unos 200 hasta fin de año. Compañías como FlechaBus, Peñaflor y Carrefour también buscan programadores.
En 2015, las ventas superaron los US$ 3.479 millones y las exportaciones, los US$ 1.000 millones. Para 2016 se proyecta que esos valores crezcan 32,6% y 18,9%, respectivamente. Los principales socios comerciales durante el año pasado fueron los Estados Unidos (que acaparó la mitad de los desarrollos que salen del país), Uruguay y México.
"Trabajar en el conocimiento es nuevo. Recién estamos aprendiendo de productividad. Sabemos que podemos hacer traslación de ingresos y recibir subsidios, pero a largo plazo, si no somos competitivos, no vamos a tener una economía sustentable", expresó Duboscq. Luego, añadió: "Hoy, lo que queremos decir es que tiene sentido formarse en nuevas tecnologías, estudiar carreras duras y que el Estado dé mayor conectividad. Es una oportunidad que tenemos".
Duboscq explicó que la transformación digital hizo que los programadores ya no estén en un área aislada dentro de las empresas, sino que hoy están en todos los sectores de las compañías donde se necesite desarrollar aplicaciones y páginas Web. Asimismo,, destacó un "cambio en el cliente", que llevó a que este año "las ventas por el Hot Sale" crecieran en un 100% con respecto a 2015.
Derribar mitos
También detalló que la mayoría de las personas cree que es una actividad destinada únicamente a aquellos que estudian carreras duras: "Obviamente que es buenísimo estudiar Ingeniería y Ciencias de la Computación, pero este es un club con una entrada que no es difícil. Hoy, programar está más asociado a lo artístico y podés aprenderlo en cuatro meses si trabajás cuatro horas por día con una computadora", agregó. Para derribar más mitos de la programación, explicó que en las películas de Harry Potter trabajaron más de 10.000 personas especializadas en la materia para tener listos los filmes. "Lo que me rompió la cabeza es la cantidad de gente de distintas disciplinas con un solo idioma común: el coding", expresó.
Así, evaluó que la educación argentina tiene una buena base, pero que todavía se puede trabajar en ella. "Tenemos todavía un sistema educativo con una universidad pública muy buena. Hay que mejorar los colegios secundarios, trabajar un poco más en las ciencias duras", avanzó. Según los datos de la Cessi, los graduados en carreras científicas y tecnológicas representan el 14% del total y la búsqueda de jóvenes STEM (que estudien ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés) se acrecienta cada vez más. En la Argentina, hay un ingeniero por cada 6.600 habitantes, mientras que en Alemania y Francia ese número asciende a uno por cada 2.000.
En este punto, cabe destacar que la inversión en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) dentro de las empresas de software aumentó 20% en 2015 con respecto al año anterior, por lo que la apuesta por la profundización del conocimiento es una de las insignias del sector. Muchas empresas de IT cuentan con sus propias academias en las que dan cursos cortos en determinados lenguajes y en metodologías ágiles.
El cofundador de Digital House insistió en que, en 300 horas, cualquier persona puede adquirir buenos conocimientos de programación, y afirmó que el 70% de todo ese tiempo es práctica. "Como en matemática: hacés 100 integrales y la 101 te sale bien", ejemplificó.
Asimismo, relacionó esa inversión en tiempo para aprender nuevas habilidades con una forma de trabajar distinta de la del pasado: "Los jóvenes quieren lo mismo que nosotros, pero ya tienen otras herramientas. Nos vieron trabajando sábado y domingo toda la vida. Mi hija me dice: «‘Papá, trabajá y divertite, pasala bien»’".
En esa línea, Digital House exhibe buenos resultados. A poco más de cuatro meses de su inauguración, llenó las vacantes para el segundo semestre en los cursos de los turnos mañana y noche, con 300 lugares en cada uno. "La demanda es explosiva. Hay muchísimos periodistas y diseñadores, porque hoy el coding trasciende todas las industrias", puntualizó. La idea es crecer en Buenos Aires, Córdoba y Rosario, y en 2017 ir a San Pablo y posiblemente a Ciudad de México.
La expansión de la escuela de programación local se da en consonancia con datos que llegan desde otros lugares del mundo. Por ejemplo, en los Estados Unidos y Canadá, durante 2015, egresaron más de 16.000 alumnos, mientras que en 2014 no llegaban a los 7.000 y en 2013, fueron poco más de 2.000.
El emprendedor luego habló de su relación con el trabajo: "Yo nunca me lo planteé como un lugar para ir a «‘laburar»’. Siempre fue mi pasión. Empecé a trabajar a los 29 años como ingeniero. Disfrutaba, aprendía todos los días. Es el ejemplo que recibí es de mi padre, que era maquinista de trenes. Una vez, se había parado un tren y él no estaba de turno, salió de casa y se fue. No le pagaban más: lo hizo porque era su pasión", recordó.
Jóvenes con pasión
De esa manera,, se mostró asombrado con la pasión que encontró en los jóvenes programadores, que a veces se quedan realizando proyectos hasta altas horas de la madrugada, "sólo con un vaso de agua", y que se reúnen en meetups y eventos que cada vez se multiplican más en Buenos Aires. El empresario destacó que la Capital está atravesando un "fenómeno digital" y señaló que, sacando París, Londres y Nueva York, es una de las urbes "que más entretenimiento tiene". Evaluó que eso significa que "hay talento" que se puede aplicar. "Como comunidad tenemos que pensar cuál es nuestra pasión. ¿Queremos ser ricos porque tenemos commodities? ¿O podemos serlo por el talento? Apliquémoslo", reflexionó.
Las posibilidades son tan grandes, según Duboscq, que el e-commerce, que hoy representa cerca del 10% de las transacciones comerciales, "va a ser el doble en unos cuantos meses". También resaltó que sólo hace falta analizar la expansión de las redes sociales: "Hace dos mundiales no estaban tan masificadas como hoy, cuando todos usan LinkedIn, Facebook o Twitter". Sin embargo,, subrayó que, para poder aprovechar ese horizonte promisorio, hay que ahondar en el aspecto "colaborativo" del aprendizaje. "Esto lo sacamos adelante todos juntos. Estudiando, tratando de ser mejores. Desafiándonos. Tenemos una oportunidad única: la transformación digital", dijo.
En el mundo del software, "todos los días pasan cosas". Resaltó la cercanía y accesibilidad de los creadores de las grandes empresas del sector en la Argentina: "No son de Silicon Valley, están acá cerca". Advirtió que, probablemente en breve, el fenómeno de la programación "se haga público", como sucedió con el rock nacional en las décadas del 70 y 80. "Marcos Galperin (Mercado Libre) será [Luis Alberto] Spinetta; Martín Migoya (Globant), Charly García,… Va a salir", concluyó.
Datos del contexto
Según estimaciones
de la Cessi
8,9
Crecerá el empleo
En IT
Se trata de 7000 nuevos puestos de trabajo. También crecerán las ventas totales un 35,2%.
Industria nacional
Tiene un faltante de 5000 profesionales de IT por año.
86%
De empresas
Software y tecnología
Son las firmas que buscaron desarrolladores de aplicaciones durante 2015.
Más inversión
Aumentó un 20% la investigación, el desarrollo e innovación dentro de las empresas en 2015 con respecto a 2014.
Faltan graduados
La graduación en las carreras científicas y tecnológicas representa el 14% del total, según datos del Ministerio de Trabajo y consultoras privadas. En la Argentina hay un ingeniero por cada 6600 habitantes. Para comparar, en Alemania y Francia actualmente se gradúa un ingeniero cada 2000 habitantes.
Academia propia
Para cubrir la última milla entre los conocimientos que dan las universidades y los que un profesional debe tener para ser productivo, muchas empresas de IT cuentan con sus propias academias en las que dan cursos cortos en determinados lenguajes y en metodologías ágiles.
Coding schools
Crece la matrícula. Egresaron más de 16.000 alumnos en 2015. Fueron 6740 en 2014 y poco más de 2000 en 2014. La duración promedio de los cursos es de 10,8 semanas. Lenguajes populares: Ruby, JavaScript y Python.
Código
Con foco en la educación
- El cocreador de la escuela de coding Digital House, con sede actualmente en el barrio porteño de Belgrano, fundó y lideró durante dos décadas HSM (posteriormente WOBI), la empresa de seminarios, publicaciones y exposiciones sobre temáticas relacionadas con el management. Actualmente, en paralelo a su trabajo en la academia de programación, Duboscq dirige CasaPick, un e-commerce de productos para el hogar que cofundó en 2014.






