Otra medida electoral: lanzan créditos con subsidios para empresas
La línea para las Mipymes sale con tasas de 30 y 35% anual; los bancos están obligados a ofrecerla; analistas advierten que no tendrá efecto en la actividad
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El plan del Gobierno de poner más plata en la calle y así revertir el resultado de las elecciones legislativas de noviembre, también llegó a las empresas. Durante el fin de semana, el Ejecutivo lanzó una nueva línea de créditos subsidiados, que a los economistas les recuerda a una vieja receta que se utilizó durante la presidencia de Cristina Kirchner.
El sábado el Banco Central (BCRA) aprobó una nueva línea de inversión productiva para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes). La misma está orientada principalmente al sector industrial y de servicios, para lo que queda de este año y 2022.
“Pero da toda la sensación de que es un manotazo de ahogado del Gobierno, como tantos otros que está dando, para revertir la derrota electoral que tuvo en septiembre y probablemente se vuelva a dar en noviembre. Está desesperado y toma medidas que luego van a tener que soportar otras administraciones, son iniciativas poco pensadas”, aseveró el analista financiero Salvador di Stefano.
La iniciativa prevé que se otorguen dos tipos de créditos. Uno para la inversión en bienes de capital, que tendrá una tasa del 30% anual y plazo promedio mínimo de dos años. El otro, para capital de trabajo, con una tasa del 35% anual. Con una inflación interanual que alcanzó el 51,4% en agosto, la herramienta de financiamiento se torna más que conveniente.
El Banco Central aclaró que todas las entidades financieras deberán ofrecer esta línea “en forma obligatoria”. En detalle, los principales bancos deberán prestar el 7,5% de su stock de depósitos privados y el programa, de completarse, involucrará unos $450.000 millones (equivalente al 1% del Producto Bruto Interno) antes del 31 de marzo del año próximo.
“Desde que empezó la crisis del Covid-19, el Banco Central obliga a los bancos a dar préstamos a tasa subsidiada. Esto intensifica la señal: ahora el objetivo no es únicamente poner pesos en el bolsillo de las familias, sino también de las empresas. Son préstamos por dos años, con una tasa muy por debajo de la inflación esperada, por eso son subsidios”, consideró Fernando Marull, socio de FMyA.

Para Gabriel Caamaño, de Estudio Ledesma, la medida está reflotando un programa que se llevó a cabo durante el cepo cambiario 2011-2015, que rigió durante la presidencia de Cristina Kirchner, el cual “no dinamizó la economía, ni mucho menos”. A pesar de las tasas bajas, con empresas endeudadas y poca capacidad de repago, hoy el mercado de créditos está planchado, dicen en los bancos.
“No es una medida muy oportuna. Uno entiende que suma presión inflacionaria porque la demanda de pesos no se convalida, termina siendo una medida monetariamente expansiva. Y, por otro lado, se trata de un subsidio cruzado de depositantes a la empresa tomadora, porque sin lugar a dudas esto va a terminar afectando la tasa que los bancos pueden pagar. Hay que ver cómo las entidades financieras desarman la liquidez que tienen metida”, agregó.
Algunos sectores tendrán algunos beneficios extra. Por ejemplo, las empresas de los rubros gastronómico, hotelero, de servicios culturales y de esparcimiento podrán acceder a la línea de capital de trabajo al 35% de tasa, con un plazo de gracia de seis meses para comenzar a pagar el crédito.
“Es muy pobre el nivel de pensamiento del BCRA porque el banco, antes de dar un crédito, se fija de que el cliente sea absolutamente solvente. En este caso tenemos a los gastronómicos, la hotelería, los servicios de cultura y esparcimiento, que vienen de estar hace un año y medio cerrados por la pandemia. Hoy no tienen manera de ser solvente porque están fundidos o están con un flujo tan deteriorado que no pueden respaldar estos créditos”, señaló di Stefano.
Un guiño para el campo
En medio de los roces que el Gobierno viene teniendo con el campo, en esta ocasión el Ejecutivo buscó descontracturar la relación y les hizo un guiño. Entre los créditos con tratamiento “especial”, el BCRA destacó que las productoras de carne de pollo y cerdo podrán acceder a la línea de inversión de bienes de capital al 30% de tasa, sin importar el tamaño que tenga la compañía.
En tanto, las micro y pequeñas empresas ganaderas podrán acceder a las dos líneas. Anteriormente, el sector primario agropecuario se encontraba excluido. La iniciativa es para los productores de carne o leche, e incluye el engorde, pasturas, vientres, genética, galpones, vehículos nacionales, alambrado y aguadas, entre otros.
Por último, el Central duplicó el plazo para la liquidación de las exportaciones de sorgo y cebada, el cual pasó de 15 a 30 días. “Se trata de una medida que responde a un pedido clave por parte de productores y exportadores dados los tiempos sanitarios que bloqueaban los envíos, sobre todo a China”, finalizó.








