Quién es el dueño de MaryGo, la empresa de ómnibus de Nordelta

Sofía Terrile
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10 de diciembre de 2018  • 12:06

De la vida entre garitas de seguridad y alambrados, la que nació con la proliferación de los countries , surgieron necesidades de servicios y comercios pensados para la cotidianidad dentro de espacios con barreras. Una de ellas es la del transporte y Nicolás Pasqualini vio la oportunidad en 2001, cuando ingresó a Nordelta con su compañía MaryGo.

Caminante del Sur, la SRL que maneja más de 25 ómnibus bajo esa marca -y que es protagonista de acusaciones por presuntos episodios de discriminación hacia las empleadas domésticas del megaemprendimiento ubicado en Tigre- nació un año antes. Hoy factura $100 millones al año, aunque la mayoría de los ingresos no viene por el servicio prestado a los vecinos de Nordelta, que constituyen el 35% de sus viajes, asegura Pasqualini, quien también realiza traslados corporativos, en universidades, de tripulación de aviones y hasta prestó servicios durante el G-20.

El empresario fundó la firma junto a su mamá Magdalena, su esposa Myriam y un socio, que ya no está más vinculado a la compañía. Con MaryGo, entre otras rutas, hoy opera viajes entre Nordelta, Pacheco y Capital Federal. También ingresa al country y lo recorre por un valor de $40. Estos transfers no cuentan únicamente con residentes del emprendimiento privado, pero sí son la mayoría, explicó el empresario a LA NACION.

Respecto de la polémica, el creador de MaryGo asegura que, "como empresario", nunca discriminaría a nadie ni restringiría el acceso a sus ómnibus "porque no es negocio". Lo que sucedía, dice, es que faltaban lugares en las unidades que recorren Nordelta internamente y, por eso, entre 2015 y 2017, propuso aumentar la frecuencia de su servicio, pero con ayuda de la asociación vecinal del barrio privado.

"Nosotros queríamos llevar a todas las empleadas domésticas por $20 por dentro de Nordelta, sentadas como corresponde y con un servicio de calidad -indica-. En las líneas de transporte público, el pasaje se cubre en parte con lo que paga el pasajero y en parte con subsidios, por lo que nuestra propuesta era cobrarle esos $20 a los pasajeros y que la asociación vecinal recaudara otros $20 por medio de expensas para abaratar el costo".

Pasqualini alega que, a números de hoy, ese modelo requeriría solamente "un aumento de $50 en las expensas", que en algunos pueden ascender hasta casi $20.000 mensuales. Y afirma que, de todos modos, los propietarios ya están pagando el transporte de su auxiliar doméstico a través del dinero destinado para viáticos que les dan mensualmente con su sueldo.

El empresario alega que no se puede readecuar el servicio con nuevas inversiones e incorporar más equipos -para que así no haya falta de lugares en sus ómnibus- porque hacía dos años que MaryGo prestaba su servicio sin contrato.

"Firmamos en 2013 con la Asociación Vecinal Nordelta (AVN) por dos años. Una vez vencido, la AVN no lo renovó, pero tampoco intimó a la suspensión del servicio, por lo tanto, al seguir prestándolo, se produjo una renovación de hecho", describe.

Según Pasqualini, siguió prestando el servicio hasta que la AVN anunció, en marzo de este año, la intención de promover el transporte público dentro de Nordelta, lo que complicaría su negocio y sus supuestos planes de reinversión. Sin embargo, tras la polémica, hoy MaryGo opera con un contrato que firmó recientemente por 120 días y que tiene posibilidad de renovación.

La alternativa, según los vecinos

Mientras tanto, Osvaldo Campoo, de la "pata" vecinal de la AVN -conformada por representantes de la desarrolladora, de los colegios, del centro comercial y de los barrios privados- aclara que la mayoría de los propietarios no quiere colectivos públicos dentro de Nordelta. "El emprendimiento no tiene semáforos ni banquinas, está hecho para un flujo más limitado de transporte", apunta.

La propuesta de incluir transporte público es impulsada por los representantes de la desarrolladora, ya que, según Campoo, hay un interés en que haya mayor flujo de pasajeros hacia Nordelta por los proyectos que están por venir dentro del emprendimiento, que incluyen más centros educativos y de salud.

"Nuestra propuesta es que MaryGo siga entrando a Nordelta y que brinde un servicio gratuito, solventado por expensas y con ingresos por publicidad para que el negocio sea rentable, y que el transporte público llegue hasta las entradas del emprendimiento", detalla sobre el proyecto que la parte vecinal de la AVN presentó al Concejo Deliberante para evitar que avance la inclusión de transporte público.

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