Se define el destino de la firma Massera
Pasado mañana se conocerán las ofertas
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Se conocerá pasado mañana el destino de la tradicional empresa fabricante de helados Massera SA, cuando se abran los sobres con las ofertas de compra que serán presentadas por tres interesados, por lo menos, en el juzgado nacional de primera instancia en lo comercial N° 18, a cargo del magistrado Javier Fernández Moores.
Nacida hace más de 70 años en la ciudad bonaerense de Luján, la firma solicitó su propia quiebra debido a que no pudo superar diversos factores internos y externos que fueron deteriorando su actividad comercial, hasta llevarla prácticamente a la bancarrota. Ahora sale a la venta con un precio base de US$ 15,7 millones.
"Hay tres pliegos vendidos y otras dos empresas que preguntaron condiciones de compra", manifestó la semana última a La Nación el síndico designado, Enrique Kiperman. "Existen valores manifiestos y valores incidentales, como la marca, la empresa en marcha y la organización, así que sería ideal que alguien pudiera comprar la compañía que está en funcionamiento, ya que se salvarían, entre otras cosas, las fuentes de trabajo", señaló.
Sin embargo, el trámite parece que no va a ser tan sencillo. Hubo dos informes efectuados por la consultora Pricewaterhousecoopers por pedido de uno de los accionistas de Massera, el fondo JP Morgan, uno en julio de 1997 y otro en diciembre de 2000, donde se señalan irregularidades contables y administrativas. Por otra parte, un informe del síndico Kiperman indica motivos estructurales como factores desencadenantes de la situación de desequilibrio, entre ellos, la inexistencia de capital de trabajo, el virtual abandono de los negocios sociales y la situación de las empresas controladas, además de señalarse que desaparecieron los asientos contables de 1999 y parte del respaldo documental.
A su vez, Miguel Angel Mattera, otro de los accionistas, presentó una demanda de extensión de la quiebra contra el JP Morgan, por considerar que este último tenía una "clara radiografía" de la empresa a la hora de invertir y que, pese a tener una participación minoritaria, en rigor era el controlante de Massera. "Me excuso de opinar, porque eso está en pleno trámite, en una etapa de instrucción y prueba", dijo Kiperman al ser consultado.



