
Se expande hacia el Norte Lázaro Costa
Busca crecer en esa zona del conurbano
1 minuto de lectura'
La tradicional compañía funeraria Lázaro Costa quiere crecer en el norte del Gran Buenos Aires (GBA). La firma, que el mes próximo comenzará a celebrar su aniversario número 120, anunció sus planes de expansión, que incluyen la apertura de una filial en el norte del conurbano, ya que apunta a captar al público de barrios privados y countries de Pilar y su radio de influencia.
La apertura en el GBA se sumará a las que ya concretó Lázaro Costa en Lomas de Zamora y San Isidro, y en la empresa explican que están siguiendo la evolución del segmento ABC1, que constituye su público natural.
"Históricamente Lázaro Costa fue líder en el segmento más alto de la población y lo que estamos haciendo ahora es acompañar los movimientos de nuestros clientes, que en gran parte se fueron hacia el norte del Gran Buenos Aires", sostiene Marcelo González, gerente comercial del área de Funerarias de Jardín del Pilar, la empresa controlante de Lázaro Costa.
El ejecutivo destaca que el negocio de los servicios fúnebres tiene un componente eminentemente local y que "la cercanía sigue siendo un factor clave, porque ninguna familia va a optar por contratar a una empresa ubicada a más de quince kilómetros de su hogar".
Lázaro Costa nació en 1887 a partir de la transformación de una empresa de alquiler de carruajes en una casa de servicios fúnebres.
Desde un primer momento, la firma se convirtió en una de las casas más tradicionales en el rubro y entre sus clientes se encuentran todas las familias patricias de Buenos Aires y personajes de la política como Eva y Juan Domingo Perón, Pedro Eugenio Aramburu y Arturo Illia.
Tiempo de cambios
Hasta fines de los 90, la empresa perteneció a la familia fundadora, que terminó desprendiéndose del 100% del paquete accionario a manos del grupo norteamericano Service Corporation International (SCI), que antes se había alzado con los cementerios Parque Memorial y Jardín de Paz, y con varias casas fúnebres.
La incursión de los norteamericanos en el mercado argentino fue relativamente corta y en 2005 decidieron levantar sus operaciones en el país, transfiriendo todos sus activos locales. El grupo comprador fue integrado por un consorcio que reunía capitales argentinos y chilenos y que pasó a operar con el nombre de Jardín del Pilar.
Del lado argentino, la cabeza es Alberto Herrmann, fundador del cementerio Gloriam de Adrogué, que en su momento pasó a manos de SCI.
Por su parte, el socio chileno es el grupo Abalos, que unos años antes también se había desprendido de su negocio de cementerios privados a manos de los norteamericanos del otro lado de la Cordillera.
La división de pompas fúnebres de Jardín del Pilar cerró 2007 con una facturación de 18 millones de pesos, de los cuales un tercio correspondió a los ingresos aportados por la principal y tradicional casa de Lázaro Costa, ubicada en Callao y Santa Fe desde 1910.





