“Buenas ideas hay muchas, el tema es sostenerlas”
Con la indemnización que recibió en 2001, el emprendedor fundó la empresa que hoy exporta especias a Europa
1 minuto de lectura'
Guillermo García, fundador de ProSabores

¿Transformar la indemnización recibida en plena crisis de 2001 en una empresa que hoy exporta 20% de su producción? Definitivamente, es una historia poco original: en medio de uno de los sacudones económicos, políticos y sociales más grandes en la historia de la Argentina fueron millones los que se quedaron sin trabajo e intentaron sobrevivir de alguna forma. ¿Qué hace diferente a ProSabores? Que se hable de la firma en tiempo presente.
La Argentina tiene una de las tasas de creación de empresas más altas del mundo, pero también las más altas de mortandad. Las estadísticas muestran que seis de cada 10 emprendimientos mueren en los primeros dos años y, si el análisis se hace seis años después de su nacimiento, tan sólo uno de 10 habrá sobrevivido.
A los 61 años, Guillermo García -el fundador de ProSabores, que comercializa especias con la marca 1854- prefiere hablar en futuro: "El mes que viene certificaremos ISO (normas de calidad) y seguiremos incorporando tecnología, porque nos da más capacidad de producción", cuenta antes de confesar que no emprendió por elección. "En 2001 me despidieron de la empresa metalúrgica en la que trabajaba. Empecé por la necesidad de tener un trabajo para vivir, con poca estrategia y cero experiencia. Buenas ideas hay un montón, el tema es cómo sostenerlas."
Cuando se le pregunta cómo fue que eligió dedicarse al rubro de las especias, cuenta que tiene que ver con un gusto personal. "Viajé bastante, estuve mucho tiempo a bordo de un barco que hacía Medio Oriente, países árabes y todo lo relacionado con la Ruta de las Especias, sumado al placer que me provoca la cocina y la atracción por lo exótico. De vuelta en la Argentina vi que faltaban muchos productos que eran importados y que ya no entraban."
García dice que por entonces no había mucha cultura sobre las especias y que su uso estaba limitado a productos básicos como el orégano en sobre. Sin embargo, también eran tiempos en que los canales gourmet y los cocineros empezaban a ser estrellas y la gente veía que usaban especias más sofisticadas como cardamomo, eneldo y cilantro, pero no sabía dónde comprarlos.
"Empecé a desarrollar un producto con mucha imagen: más allá de saber para qué se usaban, quedaban bien y la gente los quería tener en la cocina", recuerda entre risas.
Con materias primas nacionales (de Catamarca, La Rioja y del Norte) e importadas (de la India, Guatemala y Brasil, entre otros), 1854 ofrece hoy más de 90 presentaciones diferentes que se comercializan entre $ 13 y $ 198 en las grandes cadenas de supermercados, comercios y almacenes gourmet de todo el país, y que incluye, además de las especias, un mix de semillas crocantes para ensaladas y otro de semillas nutritivas para el desayuno; cuatro tipos de chimichurri (Patagónico, Pampeano, Andino y Argentino); condimento para paellas; tres tipos de sales saborizadas con molinillo; y siete tipos de semillas -chía, amaranto, lino, sésamo integral, zapallo peladas, girasol y amapola- en sobres.
García destaca que estos 15 años fueron de puro aprendizaje. La empresa facturó más de $ 12 millones en 2015 y hoy exporta el 20% de las 800.000 unidades que fabrica. Los productos llegan a Francia, España e Israel, y en los próximos meses, la expectativa es duplicar esa cifra con el desembarco en Chile, Colombia, Perú, Brasil y Uruguay gracias a una alianza con grandes cadenas de supermercados (elaboran productos para otras marcas, como Jumbo -del Grupo Cencosud- y Carrefour). "Ahora estamos empezando a trabajar con La Anónima. Siempre hay algún proyecto en arranque", comenta García.
Entre los productos que viajan al exterior hay un gran favorito: el chimichurri. La materia prima para el aderezo va a Francia, donde Terre Exotique lo comercializa como "mélange d'épices". El Ceibal, de España, vende el producto final tal como se elabora aquí. "Para nosotros el chimichurri es sinónimo de carne, ellos lo usan para condimentar pastas, salsas y hasta la pizza", dice, antes de explicar que las posibilidades de envasado (PET, sobres tricapa, sobres de polipropileno, envases para gastronomía y molinillos descartables, entre otros) que brindan las maquinarias instaladas en la planta de Munro le permitieron adaptarse a los requerimientos de otras empresas que buscan tercerizar la elaboración y el fraccionamiento de hierbas y especias.
Aunque dice que hoy las condiciones son mejores que las del año pasado, García destaca que la inflación sigue siendo una de las principales preocupaciones, así como el acceso a financiamiento competitivo. "Cuando no hay recursos hay que vender cheques a tasas exorbitantes y resignás rentabilidad. Igual, soy naturalmente optimista y espero que las cosas cambien de verdad", concluye.
Otras noticias de Entrevistas
1Belgrano Cargas: un gigante mexicano y las poderosas cerealeras compiten por el negocio
2Dólar hoy, dólar blue hoy: a cuánto cotiza este lunes 19 de enero
3El Banco Central compró más de US$700 millones en enero y llevó las reservas brutas al máximo de la era Milei
4Cambio obligatorio. De “todo lo hago yo” a dirigir estratégicamente la empresa






