Sobre la hora salvarían al BCP de la quiebra
Horacio Liendo (h.), ex funcionario en la gestión Cavallo, será el titular; alivio para ahorristas.
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El grupo de grandes ahorristas liderado por el italonorteamericano Francesco Conforti, al cierre de esta edición, negociaba con buenas posibilidades la aprobación del Banco Central (BCRA) para su oferta de tomar el control del suspendido Banco de Crédito Provincial (BCP), de La Plata.
La resolución de la extensa crisis aparece como positiva para los casi 70.000 ahorristas perjudicados por el BCP, ya que la propuesta aprobada asegura el reintegro casi total de los depósitos a los pequeños ahorristas que no tenían sus colocaciones garantizadas por el Seguro de Depósitos SA (la devolución de los que acreditaban esa condición nunca estuvo en duda). Para reencontrarse con ellos, deberán aguardar otros tres meses, cuando la nueva entidad ya esté en condiciones de abrir sus puertas.
La clave fue que el grupo logró reunir la masa crítica de dinero exigido por el BCRA para capitalizar el BCP, al sumar unos 50 millones de dólares a partir del comprometido apoyo de empresas que mantenían depósitos en el banco y de grandes ahorristas, quienes mantendrán su dinero en la entidad y recibirán a cambio acciones del nuevo banco.
La aceptación de la oferta se definió en la medianoche de ayer, momentos antes de que expirara el plazo legal para definir la situación de la ex entidad de la familia Trusso, tras una maratónica jornada de reuniones en la que los grandes accionistas lograron acreditar los avales suficientes como para convencer a la entidad monetaria de no decretar la quiebra del banco.
Francesco Conforti, el mayor acreedor del BCP (tiene depositados allí 30 millones y otros 40 que corresponden a una obligación negociable) y quien fue impugnado en la primera licitación convocada por el BCRA para vender los activos y pasivos del BCP por su falta de "antecedentes técnicos", se convertirá en el principal accionista del nuevo banco y que comenzaría a funcionar en marzo próximo.
Cambio de opinión
El radical cambio de opinión del BCRA respecto de Conforti estuvo influido por el apoyo que el operador del financista, el abogado Horacio Liendo, ex secretario Legal y Técnico de Economía durante la gestión Cavallo, logró reunir alrededor de su propuesta para manejar el banco.
La propuesta de los grandes ahorristas logró vencer las resistencias del BCRA cuando pudo atesorar los apoyos de empresas como YPF, Camuzzi, Techint, Pirelli y Edelap (todas acreedoras del BCP) y juntar las firmas de conspicuos cavallistas, como el ex candidato a diputado por Acción por la República Adolfo Sturzenegger y el ex secretario de Hacienda Ricardo Gutiérrez. Todos ellos ocuparán cargos en el directorio de la nueva entidad, que pasaría a llamarse MercoBank y tendría su sede central en plena City porteña.
Por si fuera poco, y tal vez de la mano de las coincidencias que parecen florecer entre el gobernador Duhalde y el ex ministro de Economía, los nuevos accionistas lograron también un compromiso del Banco Provincia (dirigido ahora por el ex viceministro de Cavallo Carlos Sánchez) para que éste adquiera algunas sucursales del BCP y otras participaciones que la familia Trusso mantenía en empresas tales como el paseo de Compras Buenos Aires Design.
Un escándalo que develó las intrigas del poder
Laberinto: hoy cumple 120 días la intervención al Banco de Crédito Provincial y los ahorristas esperan ansiosos una resolución.
El escándalo por la suspensión e intervención del Banco de Crédito Provincial (BCP) comenzó hace exactamente 120 días, y se ha transformado en una verdadera historia de enredos develadora de los laberintos de las relaciones de poder en la Argentina.
La entidad bancaria era dirigida por los hermanos Pablo, Francisco y -en menor medida- Miguel Trusso, los tres hijos del ex embajador argentino ante la Santa Sede, Francisco Trusso.
La suspensión fue solicitada por los mismos directivos del banco, ante la pérdida en 5 días de más de US$ 95 millones en depósitos, que fueron retirados por los clientes ante la noticia de que el banco habría otorgado créditos de consumo sin las garantías que requiere el Banco Central (BCRA).
Los ahorristas de la entidad, unos 70 mil, vieron cómo sus depósitos quedaban encerrados en las cajas del banco y se apostaron en varias oportunidades en las puertas de la casa central. Hasta hoy, cada ahorrista ha recuperado tan sólo $ 1000.
El juez platense Juan Carlos Bruni se hizo cargo de la investigación, al mismo tiempo que el BCRA iba fijando los plazos para la licitación de la entidad.
Entre los primeros interesados en adueñarse de la entidad aparecieron el grupo chileno Yarur, el grupo norteamericano Newbridge, el Banco de la Provincia de Buenos Aires y el Banco Mercantil.
Mediante la investigación judicial, Bruni descubrió que los directivos del BCP habían fraguado 20.895 créditos de consumo por un total de 64 millones de dólares.
También descubrió que se había falsificado tarjetas de crédito por otros 20 millones, y que se habían desviado fondos supuestamente girados al exterior por 100 millones de dólares, esquivando la legislación impositi va argentina.
Pero lo que conmocionó a la opinión pública fue la falsificación de firmas para la entrega de los créditos. Entre los que figuraban en las listas se encontraba el cardenal Antonio Quarracino y hasta el mismísimo presidente de la Nación, aunque este último fue borrado de la lista antes de que se hiciera pública. Fue allí que el BCRA intervino la entidad.
El 30 de octubre, la policía bonaerense detuvo en las calles de La Plata a Pablo Trusso, director y segundo accionista del BCP, junto con otros 17 directivos de la entidad. Francisco Trusso, hermano del detenido y principal accionista del banco, aún se encuentra prófugo.
La Justicia estudia aún la posibilidad de que en el BCRA hayan fallado los controles para prevenir este escándalo, pero no hubo aún pronunciamientos al respecto.






