
Sólo los bancos públicos podrán pagar redescuentos con bonos
Su aplicación para los privados quedará bajo estudio
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El esquema que permitirá a los bancos que recibieron redescuentos del Banco Central (BCRA) ir cancelándolos progresivamente con los títulos de la deuda pública que le hayan entregado en su momento al ente monetario en garantía quedará habilitado en cuestión de días, pero en principio beneficiará sólo a las entidades públicas.
Al menos así lo definieron en las últimas horas funcionarios de Economía y del BCRA, tras comprobar que entre los bancos privados se presentan demasiadas asimetrías como para avanzar en una solución global en el corto plazo. En cambio,"es posible instrumentar esto para los públicos porque todos han recibido asistencia del Central y todos tienen en sus carteras títulos públicos", explicó a LA NACION una fuente ligada a las negociaciones.
La medida será el primer paso concreto para la reestructuración del sistema financiero, aunque tendrá en principio un impacto acotado al sector público. A los bancos involucrados les permitirá limpiar sus carteras: irán pagando los créditos que les dio el BCRA para atender sus problemas de liquidez con los "préstamos garantizados" que tienen en cartera mediante un mecanismo automático que les permitirá desentenderse del tema y recuperar algo de capacidad prestable.
Ocurre que, según la normativa vigente, los bancos que tienen redescuentos del BCRA están imposibilitados de conceder préstamos hasta que los cancelen.
Cómo se aplicará
El sistema se organizará a partir de la constitución de un fideicomiso que administrará el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y se encargará de cobrar en una ventanilla y depositar en otra en el marco de una compensación de deudas entre organismos del Estado.
Pero para poder gozar de este beneficio los bancos deberán permitir que una consultora independiente audite el cumplimiento de este acuerdo (se cumple así con una observación de una misión del FMI en ese sentido) y presentar un plan de negocios y proyecciones sobre el futuro de la entidad. Los mayores beneficiarios serán los bancos Nación, Provincia y Ciudad, los que en conjunto adeudan al BCRA $ 10.635 millones entre adelantos, pases y redescuentos ($ 6680 millones, $ 3400 millones y $ 550 millones, respectivamente). Estas entidades venían reclamando al Central que les rebaje el interés que les cobra por estos créditos hasta igualarlo al que ellos reciben por los préstamos garantizados que les quedaron en cartera.
Hasta aquí los bancos que recibieron asistencia pagan 4/5 de la tasa que el BCRA pacta al vender las Lebac (letras) cada vez que renuevan los préstamos (una vez por mes) por los adelantos y redescuentos, y 6/5 por los pases. De esta forma, el costo promedio actual asciende a un 62% anual. Ahora pasarían a pagar la misma tasa que ellos reciben por los préstamos garantizados (7% anual) más el Coeficiente de Estabilización Monetaria (CER).
La idea de los funcionarios es trabajar en un esquema similar para el sector privado, pero que premie a los que no recurrieron a la caja del BCRA para sobrevivir y salga algo más caro a los que se fueron a ella. La postergación, en este sentido, no es una buena noticia para los bancos Galicia y Francés que, en su momento, recibieron importantes redescuentos del Central.




