
Techint pide tiempo para pagar su deuda
Crecen las exportaciones de Siderar, pero las ventas internas son similares a las de la hiperinflación
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CANCUN, México.– En los últimos dos años, Siderar, el mayor fabricante de productos planos (chapas para la construcción y la industria automotriz) de la Argentina, más que duplicó las exportaciones, invirtiendo los porcentajes de los últimos años: exporta el 70% de las 2.200.000 toneladas que produce anualmente y el 30% restante se vende en el mercado local.
“Logramos compensar la caída del mercado local con exportaciones”, dijo Fredy Cameo, presidente de Siderar, empresa del grupo Techint. “Pero en el plano interno las cifras son dramáticas. Estamos en el mismo nivel de ventas que durante la hiperinflación del 89/90, alrededor de 50 kg de acero per cápita”, agregó Cameo en el 43° Congreso del Instituto Latinoamericano del Fierro y el Acero (Ilafa), que se desarrolla en esta ciudad. En 1997 y 1998, vendían entre 100.000 y 120.000 toneladas al mes en el mercado interno. Hoy están en la mitad, apenas llegan a las 65.000 toneladas mensuales.
Con una deuda de US$ 550 millones, Techint pide tiempo para poder pagarla. La devaluación les permitió ampliar de 17 a 30 los países a los que exportan, incorporando, entre otros, a los del sudeste asiático. “Somos competitivos, aunque el 70% de nuestros costos está atado al dólar, por el costo de la materia prima, los servicios financieros, etcétera.” El 30% restante está compuesto por la mano de obra local y las tarifas de los servicios públicos, que fueron pesificadas.
–¿Qué le parece la propuesta del Ministerio de Economía de segmentar el aumento de los servicios según el consumo?
–Si se tocan las tarifas se resienten los costos. No nos parece razonable que se discrimine el aumento según la industria, o el volumen de las exportaciones, pero es lógico que se mantengan sin variables para el consumo doméstico. Entendemos que las empresas de servicios tienen que recomponer sus costos –explicó Cameo.
–¿Hay algún indicio de sustitución de importaciones?
–Es muy lento. Nosotros hemos trabajado mucho con los fabricantes de artículos para el hogar, heladeras, cocinas. Pensamos que cuando se terminara el inventario comenzaría la reactivación. Pero está muy lento. Tampoco hay demanda del sector automotor. Sólo hay actividad en el envío de autopartes al exterior. Nosotros preferimos vender en el mercado local, porque eso muestra que se mueve toda la cadena, pero no hay ningún indicador consistente que nos muestre esa reactivación.
–¿Dejan de ser competitivos con el dólar a casi 4 reales en Brasil?
–Ni ellos ni nosotros somos formadores de precios internacionales, así que no competimos entre nosotros. Tampoco hay gran superposición de productos, por lo que no nos afecta demasiado.
–¿Tuvieron alguna oferta tipo Petrobras por Pecom?
–No.
–¿Al grupo Techint lo benefició la pesificación?
–No, no sé por qué hay esa idea generalizada. Con la pesificación, Siderar perdió 50 millones de dólares que teníamos prestados a nuestros clientes. Antes de la pesificación teníamos 123 millones de dólares en deudas comerciales. La pesificación no nos hizo nada bien.
–¿Y la devaluación?
–Eso es más complicado de analizar. No se podía competir con costos laborales de 12 dólares la hora. Estaba fuera de la realidad. Pero se debería haber hecho de otra manera. Y por otra parte, nuestra deuda es en dólares, alcanza los 550 millones de esa moneda, de los cuales sólo el 12% fue pesificado, porque fue tomado en el mercado local.
–¿Qué opinan del pedido de algunas empresas de un seguro de cambio?
–No, no estamos de acuerdo.
–¿Y pueden pagar la deuda en dólares?
–Sí, pero necesitamos tiempo.
Por su parte, Arturo Acevedo, presidente del Centro de Industriales Siderúrgicos (CIS) y del grupo Acindar, admitió que “la devaluación nos benefició, pero hay que ponerlo en contexto: el mercado interno se acható. No hay importaciones, es decir que la industria argentina ocupó espacios. El dólar nos permite exportar, pero la gran duda es qué va a pasar cuando aumenten los costos internos”.




