
Una resolución limitó el poder de Cirielli
Según la Oficina Anticorrupción, no podrá tratar temas de Aerolíneas Argentinas
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El subsecretario de Transporte Aerocomercial de la Nación, Ricardo Cirielli, no podrá intervenir más en temas relacionados con la empresa Aerolíneas Argentinas, dado que -aunque en uso de licencia- aún conserva su cargo como secretario general de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA).
La decisión corrió por cuenta de la Oficina Anticorrupción (OA), un organismo dependiente del Ministerio de Justicia. La OA resolvió que la situación de Cirielli es una incompatibilidad que se encuentra dentro de las causas de excusación previstas en la ley de ética pública. Si bien la resolución de la OA -que lleva la firma del jefe del organismo, Abel Fleitas Ortiz de Rozas-, sólo impide a Cirielli intervenir en temas vinculados con Aerolíneas Argentinas, tiene mucha incidencia: esa empresa controla más del 85 por ciento del mercado aerocomercial de la Argentina.
El expediente para resolver la situación de Cirielli se inició a partir de una denuncia de Aerolíneas Argentinas frente al posible incumplimiento del deber de excusación del funcionario.
Ocurre que antes de ser designado subsecretario de Transporte Aerocomercial por el presidente Néstor Kirchner, Cirielli mantuvo públicos enfrentamientos con Antonio Mata Ramayo, vicepresidente de Aerolíneas Argentinas. La pelea incluyó un entrecruzamiento de querellas judiciales por calumnias, injurias y amenazas.
Sin objetividad
A juicio de la OA, la enemistad manifiesta entre Cirielli y las autoridades de Aerolíneas excede lo puramente personal pues se vincula con el modo como cada uno concibe el manejo de la empresa y de los intereses de los empleados, y atenta contra la objetividad con que debe ser ejercida la función pública.
"Admitir una situación semejante -dice la resolución de la OA- implicaría un menoscabo al deber que le corresponde a la administración en general, y a esta oficina en particular, de brindar las condiciones que aseguren el deber de imparcialidad con que debe conducirse el funcionario público."
Además, se señala que "los funcionarios deben observar como requisito de permanencia en el cargo una conducta acorde con la ética pública en el ejercicio de sus funciones".
Cirielli llegó al Gobierno gracias a que fue el primer gremialista que apostó por la candidatura presidencial de Néstor Kirchner.





