Uruguay busca que no se lo tache de paraíso fiscal
Afirmó que cooperará con las normas internacionales de la OCDE
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MONTEVIDEO.- El ministro de Hacienda uruguayo, Alvaro García, informó ayer que su país adopta formalmente los estándares de transparencia e intercambio de información fiscal para dejar de ser considerado como un paraíso fiscal por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo y Económico (OCDE). "Estamos complacidos que el Uruguay se una al creciente número de países que desean cooperar para combatir la evasión fiscal y otros abusos fiscales", señaló el secretario general de la OCDE, Angel Gurría, en un comunicado difundido ayer. Un día antes, esta entidad integrada por países desarrollados divulgó una lista de paraísos fiscales, incluido Uruguay, después de que fueran puestos bajo la lupa en la cumbre del G-20 (de la que participó la presidenta Cristina Kirchner) en Londres.
García le indicó a Gurría que "Uruguay está incorporando dicho estándar en los tratados fiscales que se encuentra negociando actualmente, y lo incluirá en los acuerdos futuros". Por esta razón, "la OCDE ubicaría al Uruguay entre las jurisdicciones que se han compremetido a adoptar el estándar OCDE, pero que aún no lo han hecho", precisó la organización.
Pero más allá de esta información, el sistema político uruguayo cree que la mano del ex presidente Néstor Kirchner estuvo detrás de la peor noticia de la semana para este país: la divulgación de la lista de la OCDE en la que Uruguay apareció en el peor rango, lo que se presentó como la "lista negra": un listado en la que se mezclan paraísos fiscales con países que no avanzan en política de transparencia fiscal y secreto bancario.
El conflicto con la Argentina por las plantas de celulosa y los puentes cortados, la campaña electoral uruguaya con tensión en la interna del oficialismo y un tema tabú que se arrastra con el tiempo en discusiones locales, sumado a la imagen de quedar en una "lista negra" y el escalón más bajo del mundo en una especie de ranking de transparencia impositiva, fueron un cóctel explosivo que acaparó la atención política en Uruguay con cruces de reproches, críticas y tiros por elevación. "Es la revancha de Kirchner" porque Uruguay tiene a Botnia fabricando celulosa y él no pudo evitar eso, fue el comentario que salió del propio gobierno oriental. "Kirchner operó para enchastrar a Uruguay y el gobierno de Vázquez se durmió y no frenó la jugada", fue la versión que hizo circular la oposición de los partidos tradicionales.
Dos ex ministros de Economía Ignacio De Posadas (durante el gobierno blanco de Luis Lacalle) e Isaac Alfie (en la administración colorada de Jorge Batlle) dijeron que la Argentina siempre busca dejar mal parado a Uruguay en este tema. En el gobierno se cuidaron de reconocerlo públicamente, pero el malestar del jueves se transformó ayer en alivio por un intercambio de cartas con la OCDE. "Uruguay salió de la lista negra" titularon algunos cables de agencia de noticias y se habló de que pasó a una "lista gris". El nuevo anuncio fue por el compromiso de Uruguay de ajustarse a las normas de la OCDE y de la buena acogida que tuvo el organismo a esa promesa.
Pero no hay lista negra ni gris: ha sido una forma de presentarlo. Lo que hay es una clasificación de naciones con el título "Países o territorios que han implementado la mayoría de las normas impositivas acordadas internacionalmente" y hace referencia a los criterios "aprobados por los ministros de Hacienda del G-20 en Berlín 2004 y por el Comité de Expertos sobre Cooperación Internacional en Cuestiones de Tributación" en su reunión de octubre 2008. Son normas sobre "intercambio de información" y asuntos fiscales, sin obstáculos de "secreto bancario" o similares.
El secreto bancario había sido cuestionado en esta campaña electoral por el precandidato oficialista José Mujica, que está enfrentado con el presidente Vázquez y con el otro postulante del Frente Amplio, Danilo Astori. Mujica dijo que para él la declaración de la OCDE era una "victoria", pero no le gustaba, mientras un asesor de Astori, Esteban Valenti, lo criticó con dureza por entender que gozaba de algo muy malo para su país.
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