Acuerdo comercial entre UE y el Mercosur: qué se sabe del histórico anuncio sobre libre comercio, este viernes 9
Tras más de dos décadas de negociaciones, el bloque europeo vota un pacto clave; hay resistencias internas y concesiones al agro; el resultado podría destrabar la firma con Sudamérica

Después de más de 25 años de negociaciones, la Unión Europea se prepara para una decisión histórica: este viernes, los representantes de los 27 Estados miembros votan en Bruselas si aprueban el acuerdo comercial con el Mercosur, que daría origen a la mayor zona de libre comercio del planeta, con más de 700 millones de consumidores. La información fue difundida por la agencia AFP.
Aunque países como Francia, Polonia e Irlanda anticiparon su rechazo, las proyecciones indican que esta vez se alcanzaría la mayoría cualificada, lo que permitiría a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajar el lunes a Paraguay para rubricar el acuerdo junto a los países sudamericanos.
“Es un acuerdo fundamental para la Unión Europea, en lo económico, lo político, lo estratégico y lo diplomático”, afirmó Olof Gill, portavoz de la Comisión Europea, al defender un pacto que busca fortalecer la posición del bloque frente a la competencia global.
Italia, determinante
Por Luisa Corradini
Después de 25 años de arduas negociaciones, una mayoría calificada de estados europeos aprobó este viernes el acuerdo de libre comercio UE-Mercosur, a pesar del voto en contra de Francia, principal país agrícola del bloque, y de la cólera de los agricultores europeos.
Gracias a esa luz verde, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, podría viajar a partir del lunes a Paraguay para firmar el tratado comercial con América Latina.
El apoyo de Italia, que se había opuesto hasta último momento, fue decisivo para obtener la mayoría calificada necesaria. Francia, en todo caso, pretende continuar la batalla en el Parlamento Europeo. Podría acudir incluso al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para verificar la conformidad del controvertido tratado con el derecho de la UE, especialmente sobre el método de ratificación elegido por Bruselas.
Los alcances del acuerdo
Un acuerdo histórico, pero con pasos pendientes
Pese a que la eventual firma en Asunción marcaría un hito, el acuerdo no entrará en vigor de inmediato. Del lado europeo aún será necesario el aval del Parlamento Europeo, que deberá pronunciarse en las próximas semanas. El escenario allí es incierto: unos 150 eurodiputados, de un total de 720, amenazaron con recurrir a la Justicia para bloquear su aplicación.
La Comisión Europea negocia este tratado desde 1999 con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, con el objetivo de eliminar aranceles a más del 90% del comercio bilateral. A cambio, Europa ampliaría la exportación de vehículos, maquinaria, quesos y vinos, mientras que el Mercosur ganaría acceso para productos agropecuarios.

El eje del conflicto: el campo europeo
La principal resistencia proviene del sector agropecuario europeo, que teme una llegada masiva de carne, arroz, miel y soja sudamericanos, considerados más competitivos por operar bajo normas de producción menos exigentes. Francia lidera esta oposición y este viernes mantiene movilizaciones con tractores en los accesos a París.
Para desactivar el conflicto, la Comisión Europea incorporó en los últimos meses cláusulas específicas de protección agrícola. Entre ellas, límites a los cupos de importación sin arancel y mecanismos de intervención si se detecta una desestabilización del mercado.

Cláusulas de protección y controles ambientales
En diciembre, la Comisión Europea anunció que abrirá una investigación si el precio de un producto del Mercosur resulta al menos un 8% inferior al europeo y si el volumen importado crece más de otro 8%. Además, se comprometió a reforzar la legislación sobre residuos de pesticidas en productos importados.
Esta misma semana, la Comisión confirmó la prohibición total de tres sustancias químicas —tiofanato-metilo, carbendazima y benomilo— especialmente en frutas tropicales. En paralelo, Francia decretó el cese temporal de importaciones de productos agrícolas tratados con fungicidas y herbicidas prohibidos en la UE, una medida que afecta sobre todo a mercancías sudamericanas.

Apoyos, tensiones y presión sudamericana
Mientras España y Alemania defienden el acuerdo como una herramienta para diversificar mercados frente a China y la política arancelaria de Estados Unidos, Italia, que en diciembre se había alineado con Francia para bloquear el consenso, ahora parece dispuesta a cambiar de postura, al destacar los “enormes beneficios” del pacto.
Desde Sudamérica, el mensaje fue claro. En la última cumbre del Mercosur, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva reclamó a la UE “coraje y voluntad política” para cerrar el acuerdo y no dejar pasar una oportunidad estratégica largamente postergada.
La votación de este viernes marcará, así, un punto de inflexión para una negociación que lleva más de un cuarto de siglo y que podría redefinir el comercio entre Europa y América del Sur.
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