Alarma en la UE por una ola de suicidios

En los países más golpeados por la recesión, como Grecia, Irlanda e Italia, inquieta la cantidad de empresarios que se quitan la vida
Elisabetta Provoledo
Doreen Carvajal
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15 de abril de 2012  

TREVISO, Italia.- En la víspera de Año Nuevo, Antonio Tamiozzo, de 53 años, se colgó en el depósito de su empresa constructora, cerca de Vicenza, después de que varios deudores no le pagaran lo que le debían.

Tres semanas antes, Giovanni Schiavon, un contratista de 59 años, se pegó un tiro en la cabeza en las oficinas de su deficitaria empresa de construcción, cerca de Padua. Frente al oscuro panorama de tener que despedir personal de una empresa familiar de dos generaciones en plena Navidad, escribió este último mensaje: "Perdón, pero no puedo más".

La recesión que sacude a Europa desde hace tres años también barrió con los cimientos de vidas sólidamente construidas y causó una escalada alarmante de la tasa de suicidios. En especial en los países más golpeados, como Grecia, Irlanda e Italia, son cada vez más los pequeños y medianos empresarios que se quitan la vida, un fenómeno que algunos diarios no dudaron en llamar "suicidio por crisis económica".

Muchos, como Tamiozzo y Schiavon, murieron en el anonimato. Otros, como el jubilado que se pegó un tiro frente al Parlamento griego este mes, transformaron su desesperación en una manifestación pública y trágica de su ira contra sus mandatarios.

Es difícil establecer si el mismo fenómeno se está repitiendo en toda Europa, porque en algunos países las estadísticas se demoran y los forenses se resisten a clasificar las muertes como suicidio, por consideración a los familiares. Pero queda claro que los países más expuestos a la crisis llevan la peor parte, en especial la tasa de suicidio de hombres, que creció por encima del resto.

En Grecia, aumentó más de 24% entre 2007 y 2009. Durante ese mismo período, el suicidio de hombres en Irlanda creció 16%. En Italia, se disparó un 52%, y pasó de 123 casos en 2005 a 187 en 2010.

Los investigadores dicen que la tendencia se intensificó este año porque los ajustes profundizaron las penurias de muchos.

"La crisis pone en peligro la vida de la gente común, pero el peligro es doble cuando se cortan drásticamente las redes de protección social", dijo David Stuckler, sociólogo de la Universidad de Cambridge. "La austeridad puede convertir una crisis en una epidemia", agregó.

En el Véneto, región que fue motor del crecimiento económico italiano en los 90, más de 30 pequeños empresarios se quitaron la vida en los últimos tres meses. La ola de suicidios se extendió también hasta Bolonia, Catania y Roma.

En toda Europa, los más vulnerables son los hombres, en especial los solteros con poco apoyo familiar o estatal, según Stuckler. El abuso del alcohol suele ser un factor agregado, dijo. "Es muy importante tener amigos y familia en quienes confiar en tiempos difíciles", señaló.

Los sociólogos dicen que algunos países, como Suecia o Finlandia, evitaron un incremento de los suicidios porque invirtieron en planes de empleo en vez de entregar dinero.

En algunos lugares, grupos comunitarios y de caridad intentaron emparchar la situación, con campañas de concientización y prevención del suicidio. En Irlanda, en una parroquia de Clonmel se dio un seminario de tres días sobre temas como "El suicidio en tiempos de recesión".

Hay afiches con los números de teléfono de ayuda al suicida en todas las estaciones de servicio de la ruta hacia Dublín, y varias personalidades se refirieron al tema, entre ellos, el bajista de U2, Adam Clayton.

En Italia, las asociaciones empresariales y los sindicatos, en una inusual muestra de unidad, manifestaron su preocupación por la falta de difusión que tiene el problema. "Hay malestar social, estamos en el interior del túnel y no se ve luz en ninguno de los dos extremos", dijo Salvatore Federico, secretario general de la filial del Véneto de las Filca CISL, de obreros de la construcción, que lanzó una nueva fundación apara ayudar a víctimas de la crisis. Las hijas de Schiavon y Tamiozzo están entre los miembros fundadores.

"La gente no se mata sólo porque tiene deudas -dijo Federico-. Es una combinación de factores que conducen a la desesperación. Pero, en definitiva, todas esas situaciones están conectadas con la indiferencia y la falta de respeto por los años de trabajo que han realizado."

Traducción de Jaime Arrambide

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