Ante el fantasma del default, el chavismo pone en venta las joyas de la corona

Endeudó a una de sus refinerías y cedió con descuento obligaciones con Santo Domingo
Antonio María Delgado
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24 de febrero de 2015  

MIAMI.- Venezuela parece haberse salvado de entrar en default el próximo mes, luego de conseguir 4700 millones de dólares al endeudar más a la refinería norteamericana Citgo (filial de Pdvsa) y vender con descuento las obligaciones que le debía República Dominicana. Pero el país aún es visto como el del mayor riesgo del mundo, y persisten la dudas sobre si podrá pagar los vencimientos previstos para este año.

Los analistas dijeron que Venezuela tiene este año cerca de 10.300 millones de dólares en pagos de deuda, la mayoría con vencimientos en la segunda mitad de 2015.

Y el escenario económico del país todavía es inestable, con un precio del petróleo en unos 50 dólares por barril, muy por debajo del nivel de 120 que los economistas consideran el punto de equilibrio para la atribulada economía venezolana. El gobierno de Nicolás Maduro, cuyo modelo "petropopulista" empezó a hacer agua el año pasado, debe pagar el mes próximo 1200 millones de dólares en vencimientos de deuda.

Los operadores de mercado estiman que ese monto bien podría ser cubierto con la entrada de dinero fresco a las arcas del régimen bolivariano, luego de que Citgo obtuviera 2800 millones dólares en financiamiento y Caracas obtuviera otros 1900 millones de República Dominicana, país que pagó ese monto a cambio de borrar de un solo golpe los más de 4000 millones que le debía por las ventas de crudo.

Los más de 4700 millones obtenidos a través de ambas operaciones brindan cierto grado de alivio a las empobrecidas finanzas del chavismo, que para este año tiene un déficit fiscal consolidado mayor al 20% del PBI, y que bien necesitaría este año más de 20.000 millones en financiamiento adicional.

Pero el dinero tendrá poca incidencia en la grave crisis económica que atraviesa Venezuela, marcada por una asfixiante escasez de productos, alto desempleo y la mayor tasa de inflación del mundo.

Para Antonio de la Cruz, director ejecutivo de Inter American Trends, es sumamente irónico y moralmente cuestionable que el gobierno socialista prefiera pagarle las deudas a Wall Street en vez de usar los recursos obtenidos para tratar de aliviar la penuria que aflige a la gran mayoría de los venezolanos.

Adicionalmente, el dinero obtenido constituye las últimas monedas que Caracas logró conseguir bajo el sofá, y los montos obtenidos son demasiado bajos como para poder contener los graves problemas económicos y políticos que enfrenta Maduro, señaló De la Cruz.

"Maduro ha venido empeñando y rematando las joyas de la corona para cancelar deuda de este año, lo que le permitiría cumplir con los grandes capitales mientras deja por fuera a los sectores sociales débiles, porque el dinero obtenido por esas acciones no sería usado para aumentar las importaciones de alimentos y de productos de primera necesidad", dijo.

Más de 15 años de políticas hostiles al sector privado destruyeron gran parte de la capacidad productiva del país, hasta el punto de que los venezolanos dependen de las importaciones para cubrir sus necesidades más básicas. Pero el colapso de la industria petrolera bajo la conducción del chavismo, aunado ahora con la caída de los precios del crudo, dejó al país con sólo un tercio de los dólares que necesita para la importación de productos, un mal augurio para el bienestar de los venezolanos.

Según De la Cruz, "la escasez se acentuará en lo que resta del primer semestre del año".

La situación de desabastecimiento agravará los problemas de gobernabilidad que enfrenta Maduro, cuyos niveles de popularidad son inferiores al 20%. El riesgo político no pasa desapercibido para los inversores, quienes aun cuando no tienen dudas sobre la disponibilidad del gobierno bolivariano de pagar sus deudas sí las tienen sobre su capacidad.

"De aquí hasta fin de año hay mucho riesgo, sobre todo político. El mercado siente que tal como están las cosas no hay garantías de que Maduro termine el año en la presidencia", explicó desde Nueva York Francisco Ibarra, director de la firma Econométrica.

"El riesgo político y la falta de entendimiento sobre hacia dónde es que quiere ir el gobierno en materia económica es lo que está llevando a las calificadoras de riesgo a mostrar tanta cautela sobre la capacidad de pago de Venezuela", explicó Ibarra.

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