
Bernard Nathanson: el ex "rey del aborto"
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1978
No hay dudas de que Bernard Nathanson no conoce las medias tintas ni les teme a los cambios abruptos. Todo lo que él hizo en su vida despertó grandes polémicas y probablemente sea uno de los pocos que puedan jactarse de que sus mayores detractores se hayan transformado en sus principales seguidores y viceversa.
El médico Nathanson, apodado "el rey del aborto", se hace cargo, según sus propias estimaciones, de 75.000 abortos, cifra que podría haber aumentado de no ser por una conjunción de razones científicas y religiosas que lo convirtieron en uno de los más fervientes opositores de ese procedimiento. ¿Cómo es posible semejante cambio?
El ambiente familiar en el que se crió es una de las claves para entender, al menos, la primera etapa de su vida. Su padre, el doctor Joey Nathanson, fue un personaje que lo marcó en el momento de tomar sus primeras decisiones. Bernard Nathanson, nacido en 1927 en Nueva York, quiso seguir los pasos de su padre. Estudió medicina en la Universidad McGill, de Canadá, donde se doctoró en obstetricia y ginecología en 1952.
Su primer contacto con el tema del aborto fue en Canadá, en 1945, cuando su novia Ruth quedó embarazada. Cuando Bernard le escribió a su padre para contarle, éste le envió cinco billetes de 100 dólares con la recomendación de que eligiese entre abortar o ir a Estados Unidos para casarse. Bernard se decidió por el aborto, ilegal en esa época. Pocos años después, una nueva pareja suya quedó embarazada. Esta vez él mismo practicó la operación que pondría fin a su embarazo.
En 1969 fundó la Asociación Nacional para la Revocación de las Leyes contra el Aborto, que cuatro años más tarde lograría la legalización del aborto en Estados Unidos. También fue el director del Centro de Salud Reproductiva y Sexual de Nueva York. "Tenía 35 médicos a mi cargo. Hacíamos 120 abortos por día. Durante los años que fui director realizamos 60.000 operaciones. Yo supervisé 10.000 y realicé personalmente 5000", dijo.
2005
Sin embargo, en 1978 algo cambió. Ese año, avances tecnológicos mediante, Nathanson pudo ver por primera vez un feto en el vientre materno a través de un monitor electrónico. "Comprobé que el feto respira, duerme, que es sensible a los sonidos: me resultó insoslayable que el feto es una vida", dijo en 1981.
A partir de ese momento, Nathanson no sólo abandonó la causa por la que había luchado tantos años, sino que decidió enfrentarla con el mismo ímpetu con el que la supo defender.
En 1984, le pidió a un médico que mientras practicaba un aborto colocase un sensor de ultrasonido sobre su paciente. Con ese material realizó un polémico documental llamado "El grito silencioso", en el que se ve al feto abriendo la boca en un horripilante grito de miedo y de dolor en el momento en que es succionado del vientre materno.
Luego escribió "Aborting America", otra diatriba contra el aborto.
Así, Nathanson comenzó a acercarse a los grupos opositores al aborto, y en 1989, según sus propias palabras, por primera vez empezó a considerar seriamente la noción de Dios.
Después de años de tener que lidiar con un fuerte sentimiento de culpa por su pasado, Nathanson, de origen judío, se convirtió al catolicismo y el 9 de diciembre de 1996 fue bautizado en la catedral de San Patricio, Nueva York.
Hoy, a los 78 años, continúa practicando la ginecología en una de las zonas más pobres de su ciudad natal.






