Bolsonaro y el gobernador de Río, de aliados a una creciente enemistad

Bolsonaro, en un acto en el Palacio del Planalto, en Brasilia
Bolsonaro, en un acto en el Palacio del Planalto, en Brasilia Fuente: Reuters - Crédito: Adriano Machado
Ante la caída de la popularidad del presidente, Witzel se distanció y afirmó que la gente no lo eligió por el apoyo del mandatario; "él nunca dijo que votó por mí", recordó
Alberto Armendáriz
(0)
28 de septiembre de 2019  

RÍO DE JANEIRO.- Jair Bolsonaro aún no cumplió ni siquiera su primer año al frente de Brasil, pero el rápido desgaste de su gobierno ya llevó a que incluso sus aliados expresen intenciones de competir por el electorado de derecha que lo llevó al poder y sueñen con reemplazarlo en las elecciones de 2022.

El primero que salió al ruedo fue el gobernador del estado de Río de Janeiro, Wilson Witzel, conocido por su política de línea dura contra la criminalidad. El exjuez, miembro del pequeño Partido Social Cristiano (PSL), surgió prácticamente de la nada en los comicios del año pasado y, en la segunda vuelta, gracias a surfear la ola del bolsonarismo, consiguió vencer al establecido exalcalde carioca Eduardo Paes, del también derechista Demócratas (DEM).

Desde hacía un par de meses Witzel jugaba con su intención de ir por el Palacio del Planalto en 2022, pero pocos días atrás dio una declaración a la prensa que lo volvió persona non grata en el círculo de poder y lo llevó al distanciamiento del oficialista Partido Social Liberal (PSL).

"No fui elegido en Río de Janeiro por el apoyo de Bolsonaro porque él nunca me declaró su apoyo. Yo dije que votaría por él, pero él nunca dijo que votó por mí. La gente me eligió por lo que soy", dijo al canal GloboNews.

La ira del clan Bolsonaro se oyó de inmediato. Uno de los hijos del presidente, el senador Flavio Bolsonaro, titular estatal del PSL, lo llamó "ingrato", advirtió que su actitud estaba "al borde de la traición" y exhortó a todos los afiliados social-liberales a desembarcar del gobierno de Witzel. Lejos de intimidarse, el gobernador osó criticar a otro de los hijos del mandatario, el concejal por Río de Janeiro Carlos Bolsonaro -miembro del PSC desde hace diez años- por haber dicho que "por vías democráticas la transformación que Brasil quiere no sucederá en la velocidad que deseamos".

La guerra estaba declarada. Sin embargo, los llamados de Flavio Bolsonaro a aislar a Witzel no tuvieron esta semana el efecto que se esperaba; ninguno de los social-liberales que integran la administración del gobernador renunció. Y en la Legislatura estatal, los diputados del PSL prefirieron declararse "independientes" en vez de "opositores".

"Lo que vimos fue un efecto de la caída en la popularidad de Bolsonaro y cómo el mundo político local ya está pensando más en términos pragmáticos para las elecciones municipales del próximo año. La percepción es que Bolsonaro está debilitado y no sería una buena apuesta a futuro", explicó a LA NACION Paulo Calmon, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Brasilia.

El duelo Witzel-Bolsonaro coincidió con una nueva encuesta de Ibope, que apuntó que la aprobación del presidente continúa en tendencia a la baja. La imagen positiva (buena/muy buena) de su gobierno, que era de 35% en abril, cayó a 32% en junio y llegó a 31% en septiembre. En tanto, la negativa (mala/muy mala) subió de 27% en abril a 32% en junio y alcanzó 34% este mes. En el sondeo, el 50% de los entrevistados reprobaron la forma de gobernar de Bolsonaro, quien ahora solo es apoyado por el 44%.

Witzel no es el único que vio la oportunidad y movió sus fichas. El conservador gobernador del estado de San Pablo, João Doria, un exempresario y exalcalde de la ciudad de San Pablo, miembro del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), también empezó a tomar distancia del presidente, a cuya imagen se había pegado en las elecciones de 2018. En las últimas semanas condenó varias de las declaraciones polémicas de Bolsonaro y la semana pasada criticó el discurso que el mandatario dio ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, al resaltar que ahuyentaría las inversiones internacionales en Brasil.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.