Bush y Lula, en un sorpresivo acercamiento
El presidente norteamericano y su futuro par brasileño acordaron trabajar juntos para solucionar los problemas de la región
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WASHINGTON (Reuters).- En una reunión que superó las expectativas de uno y otro, el presidente electo de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ubicados en polos ideológicos opuestos, acordaron ayer trabajar juntos para que América latina supere sus problemas económicos y políticos. Así, discutieron la tensión que domina Venezuela, pero no hablaron de la crisis de la Argentina.
"Regresaré a mi país con la tranquilidad de que puedo contar con el presidente Bush como un aliado", dijo Lula sobre su reunión con Bush, en la Casa Blanca, que duró cerca de una hora, 30 minutos más de lo planeado.
Fue el primer encuentro entre el conservador Bush y Lula, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) y quien asumirá el 1° de enero la presidencia de la mayor economía de América latina.
Lula, un ex líder sindical, había sido invitado a Washington por Bush, un ex empresario petrolero, para hablar sobre el terrorismo y el comercio, entre otros temas. El vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer, calificó la reunión, en la que los dos dirigentes estuvieron rodeados por sus asesores más importantes, como "una discusión muy buena".
Venezuela y el ALCA
Estados Unidos necesita del gigante sudamericano para su lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, y abrir la región al libre comercio a través de su propuesta Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
"Bush no sólo fue muy cordial con la delegación, sino que propuso una agenda común entre los dos gobiernos y a partir de enero podríamos tener una reunión cumbre involucrando el gobierno estadounidense y el brasileño", dijo Lula, en una conferencia en el Club Nacional de Prensa.
"Aunque tenemos problemas con el sistema financiero, (Estados Unidos) podría contribuir para abrir las líneas de crédito a Brasil", agregó el mandatario electo sobre las dificultades que atraviesa su país.
Bush y Lula también abordaron la tensión política en Venezuela, donde la oposición política, sindicatos y empresarios realizan un paro contra Hugo Chávez que alcanzó la vital industria petrolera.
"Le señalé con mucha claridad al presidente Bush que quisiera que Venezuela regrese a un buen camino -dijo Lula-. Estoy dispuesto a contribuir a una solución pacífica y democrática para Venezuela."
Sobre el comercio, Lula señaló que será "muy duro" a la hora de negociar un pacto comercial con Bush, que impulsa la creación de un área de libre comercio de Alaska a Tierra del Fuego para 2005.
Lula ha dicho que el proyecto del ALCA forma parte de un plan de Estados Unidos para "anexarse" a América latina, aunque ha moderado recientemente sus críticas contra la iniciativa. "Estamos listos para negociar en condiciones iguales. Le he dicho al presidente Bush que seremos muy duros, tan duros como lo son los estadounidenses para negociar", dijo.
"Negociaremos el ALCA tomando en cuenta los serios problemas que deben ser discutidos -agregó-. Es normal que el estadounidense defienda sus productos. La política nos puede llevar a encontrar un camino entre el brasileño y el norteamericano".
Brasil, que comparte con Estados Unidos la presidencia del ALCA hasta la eventual entrada en vigor del tratado en 2005, tiene reservas sobre si el gigante norteamericano abrirá sus fronteras a productos sensibles.
El gigante sudamericano quiere aumentar sus exportaciones de cítricos, textiles, acero y azúcar a Estados Unidos, pero esos sectores cuentan con fuertes grupos de intereses que los protegen.
La Argentina no figuró
En tanto, Lula reiteró su apoyo al Mercosur, un bloque comercial que Washington percibe como débil. "Hemos aprendido que juntos somos más fuertes, y como nuestro continente tiene economías frágiles, tenemos que trabajar unidos", dijo Lula, mencionando las conversaciones con el ALCA y la Unión Europea.
"Las relaciones brasileñas con el mundo tienen que ser más osadas", agregó. Brasil podría "contribuir al desarrollo de América del Sur, al mantenimiento de la paz, para ayudar al combate del narcotráfico, pero sobre todo para disminuir la miseria en nuestro continente".
América latina padecerá su primera recesión en casi dos décadas en el 2002, según proyecciones del Fondo Monetario Internacional, que concedió a Brasil un paquete de rescate por 30.000 millones de dólares en agosto. La Argentina, el principal socio comercial y estratégico de Brasil, sufre la peor crisis económica de su historia, con una severa contracción económica. Sin embargo, Lula y Bush no hablaron sobre el país en su reunión, según aseguraron diversas fuentes.
Para surfear
- SAN PABLO (De nuestro corresponsal).- El clima de la reunión entre Lula y Bush era tan bueno que lo que podría haber sido un encuentro de reivindicaciones y exigencias terminó convirtiéndose en una charla turística. Primero Lula invitó a Bush a conocer Brasilia y la región del Panatal, en Mato Grosso do Sul. Bush agradeció y le confió que lo que quería era conocer las playas brasileñas y practicar surf en ellas. La información fue revelada por André Singer, vocero de Lula, que contó también que el norteamericano llegó a pronunciar algunas palabras en español.






