
Chile: un matrimonio confesó haber matado a 7 hijos recién nacidos
La pareja, que tiene otros dos chicos de 7 y 10 años, manifestó que al no poder mantener a los niños había decidido asesinarlos enseguida de ser dados a luz
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SANTIAGO DE CHILE.- La policía chilena buscaba hoy en una localidad cercana a Santiago los cadáveres de siete bebes luego de que sus padres confesaron haber matado sucesivamente a los niños a medida que iban naciendo, informaron fuentes oficiales.
La serie de filicidios se produjo en la localidad de Colina, a 40 kilómetros al noreste de Santiago, y quedó al descubierto tras una espontánea confesión del obrero agrícola Ramón Pardo Valenzuela, de 45 años.
El trabajador se presentó el miércoles en el juzgado local y declaró que desde 1995 junto a su conviviente, Jacqueline López, de 25 años, habían dado muerte a las siete criaturas.
Pardo Valenzuela dijo que los cadáveres fueron enterrados en dos pozos sépticos cavados en el patio de su casa, en un corral de cerdos y en una casa del balneario de San Sebastián, a 110 kilómetros al sudeste de la capital chilena.
El hombre dijo que convivía con la mujer desde que ésta era una niña y que en total tuvo con ella nueve hijos, de los cuales dos no fueron asesinados y tienen actualmente 7 y 10 años.
El campesino justificó los crímenes por la precaria condición económica de la pareja, que les impedía mantener más hijos, por lo que acordaron deshacerse de los que fuesen naciendo.
La pareja se contradijo al explicar la forma en que mataban a los bebés: mientras el hombre aseguró que su concubina los asfixiaba apenas los daba a luz, ella afirmó que "yo sólo los tenía y Ramón se encargaba de ellos".
Coincidieron, sin embargo, en que entre los bebes asesinados había una pareja de mellizos.
Mientras la pareja permanece en detención preventiva por orden del juez de Colina, Bernardo Leiva, la policía buscaba hoy con maquinaria pesada en los lugares donde Pardo y su mujer dijeron haber enterrado los cadáveres.
Fuente: EFE




