
Clinton ordenó la captura del genocida Pol Pot
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WASHINGTON.- El presidente Bill Clinton ordenó a los Departamentos de Defensa, Estado y Justicia que elaboren planes para arrestar y enjuiciar a Pol Pot, el oscuro líder del Khmer Rouge, responsable de la muerte de dos millones de camboyanos en los años setenta.
Fuentes del gobierno de Clinton y diplomáticos occidentales afirmaron que el Khmer Rouge parece estar cerca del desmoronamiento como consecuencia de las deserciones masivas y las luchas internas. Se dice que Pol Pot y otros dirigentes del Khmer Rouge se ocultan en la jungla de Camboya, a sólo unos kilómetros al otro lado de la frontera con Tailandia.
Según fuentes diplomáticas, el gobierno tailandés ha insinuado su disposición a tomar a Pol Pot bajo custodia, siempre que los Estados Unidos acepten sacarlo de Tailandia unas horas después de su captura.
Altos funcionarios militares norteamericanos, que pidieron no ser identificados, dijeron que los informes de la inteligencia provenientes del sudeste asiático demuestran que los militares tailandeses tomaron a Pol Pot bajo custodia la semana última, pero volvieron a liberarlo.
Según las fuentes, los militares tailandeses pudieron temer que su captura pueda antagonizar a China, un viejo aliado del Khmer Rouge, y complique la política exterior del nuevo gobierno de Tailandia, que lucha en estos momentos por superar una crisis económica.
Voceros de la embajada tailandesa en Washington rehusaron formular cualquier comentario. Otros funcionarios norteamericanos de alta jerarquía calificaron los informes de inteligencia como vagos y dijeron que sería injusto criticar a los militares tailandeses con base en una evidencia tan fragmentada.
Aunque fuentes del gobierno advirtieron que no hay garantías de que el enfermo líder del Khmer Rouge sea aprehendido, afirmaron que los recientes acontecimientos a lo largo de la frontera tienen tal importancia que Clinton emitió el lunes último una orden escrita para organizar la logística para la captura y el juicio de Pol Pot.
Bajo un plan discutido en el seno del gobierno, un avión militar norteamericano sacaría a Pol Pot de Tailandia hacia un tercer país, posiblemente Holanda, donde los tribunales internacionales procesan los crímenes de guerra cometidos en Ruanda y la antigua Yugoslavia.
De las Marianas a Cuba
Una fuente militar dijo que el Pentágono elaboró una lista provisional de sitios donde Pol Pot podría permanecer hasta la elección de una sede para el juicio. Los mismos incluyen las islas Marianas del Norte y la isla Wake, ambos territorios norteamericanos en el Pacífico, o la base naval norteamericana en Guantánamo, en Cuba.
"Hemos tenido muchas falsas alarmas antes con el Khmer Rouge, pero esta podría ser nuestra mejor oportunidad de capturar a Pol Pot", señaló un funcionario gubernamental involucrado en la planeación. "No nos va a sorprender sin estar preparados, en caso de que esté a nuestro alcance".
Otra fuente oficial dijo que, "si no capturamos a Pol Pot esta vez, podríamos morir antes de tener la oportunidad de llevarlo ante la Justicia".
Agregó que, pese a los informes sobre la captura de Pol Pot y su posterior liberación por soldados tailandeses, la semana última, el gobierno civil tailandés "se muestra cooperativo, y su cooperación será esencial para lograrlo".
Bajo la orden de Clinton, señalaron funcionarios, el Departamento de Estado recibió el mandato de supervisar las negociaciones con Tailandia, Holanda y otras naciones que podrían participar en la aprehensión y el juicio. El Departamento de Justicia recibió la petición de revisar la autoridad legal que sería necesaria bajo las leyes internacionales, para que los Estados Unidos participen en la detención de Pol Pot.
Diplomáticos occidentales afirmaron que los fiscales en los tribunales internacionales de La Haya acordaron en forma tentativa organizar un juicio contra Pol Pot por crímenes contra la humanidad, siempre que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas les otorgue el poder para supervisar el proceso.
Los diplomáticos señalaron que los Estados Unidos, Francia y otros países han comenzado a redactar una resolución del Consejo de Seguridad referente al juicio.
De 1975 a 1979, Pol Pot, actualmente de 70 años y en malas condiciones de salud, convirtió a Camboya en un gran campamento de trabajos forzados. Millones de camboyanos, especialmente los habitantes de las ciudades, fueron expulsados de sus hogares y obligados a trabajar en los campos, en condiciones primitivas. Pol Pot calificó a cualquiera con dinero o estudios como enemigo de la revolución, y gran parte de la clase media fue asesinada o murió de inanición durante sus cuatro años de régimen de terror.


