
Cómo fueron los últimos días de Marulanda
Por Jineth Bedoya Lima De El Tiempo
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BOGOTA.- Acorralado por una ofensiva sin precedente del ejército colombiano, el fallecido líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Manuel Marulanda, pasó sus últimos días sin alimentos y acosado por estruendos de artillería pesada.
Así lo reveló la ex guerrillera "Mireya", que formó parte del grupo encargado de velar por la seguridad del guerrillero más viejo del mundo, luego de entregarse al ejército hace unos días.
"El camarada estaba jodido porque no entraba [en el campamento] la comida que él, bajo una dieta especial, necesitaba consumir. Pese a ello, nunca quiso abandonar la zona", contó "Mireya", que precisó que durante los últimos días de "Tirofijo" había escaseado la sal en las comidas, mientras crecía la tensión por la constante amenaza de granadas y bombas.
Por otro lado, "Mireya" aseguró que si bien Marulanda había muerto de un paro cardíaco el pasado 26 de marzo, fue recién a partir de la primera semana de mayo cuando los guerrilleros del segundo anillo de su seguridad se enteraron de que el hombre al que estaban protegiendo ya estaba muerto.
Según datos de las fuerzas militares colombianas, abocadas actualmente a encontrar la tumba de Marulanda, el líder de las FARC murió en la región de Papaneme, un cañón atravesado por el río del mismo nombre y que comunica la cordillera de Los Picachos con el páramo de Sumapaz.
Esta era una de las zonas predilectas de "Tirofijo" y, por tal motivo, se empeñó en permanecer en el área pese a saber que al menos desde febrero pasado la Fuerza de Despliegue Rápido (Fudra) había lanzado una feroz operación en su contra, luego de que un desertor reveló su paradero.
El 16 de febrero la Operación Filipo llegó por primera vez a un campamento donde había pisadas frescas de Marulanda. Y, menos de un mes después, el 10 de marzo, las tropas llegaron al lugar donde el jefe de las FARC tenía su casa.
Esta se ubicaba en medio de una zona montañosa, agreste y con vegetación selvática. "Teníamos buena información y dimos el paso. Entre el 10 y el 20 de marzo entramos en lo más duro de la operación", dijo el general Javier Florez, comandante de la Fudra.
Rastros y rumores
A medida que la operación avanzaba, se fueron encontrando más rastros de "Tirofijo" en los campamentos de la zona. Para ese entonces, el rumor sobre su deceso había comenzado a cobrar cada vez más fuerza. Y, el 24 de mayo, el ejército interceptó comunicaciones de las FARC en las que se hablaba de la muerte de "Tirofijo".
"El viejo se murió de pena moral, pero amarrada a una bomba, porque los combates fueron intensos y tuvieron a todos sus anillos de seguridad moviéndose a diario por semanas enteras", contó "Doris", otra guerrillera desmovilizada que integraba el grupo de seguridad que protegía a Marulanda.
En tanto, los pocos campesinos que se atreven a hablar cuentan que después del infructuoso proceso de paz, el líder guerrillero se refugió en el Coreguaje, en la región del Pato, en donde pasaba temporadas enteras en una finca cercana: "Toda la vida le gustó asomarse a la puerta del rancho y ver la montaña, oír la bulla de los animales. Nunca dejó de ser campesino", dijo un hombre que lo conoció tiempo atrás.



