Coronavirus: Ecuador prepara un "campamento especial" para los muertos

Será armado en Guayaquil, que está desbordada por la crisis sanitaria; el presidente Moreno reconoció que los registros oficiales de víctimas "se quedan cortos"; hubo 22 decesos en 24 horas
Será armado en Guayaquil, que está desbordada por la crisis sanitaria; el presidente Moreno reconoció que los registros oficiales de víctimas "se quedan cortos"; hubo 22 decesos en 24 horas Fuente: Reuters
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2 de abril de 2020  • 16:11

QUITO.- En otro paso que refleja la dramática situación en Ecuador, el presidente Lenín Moreno anunció ayer la creación de un "campamento especial" para los muertos por el coronavirus en Guayaquil, desbordada por la crisis sanitaria, y reconoció que los registros oficiales "se quedan cortos", por lo que teme que los fallecidos lleguen a miles en estos meses.

"Estamos creando un campamento especial para los caídos. Creemos que serán entre 2500 y 3500 personas muertas por el Covid-19 en estos meses solo en la provincia de Guayas", dijo Moreno. "Dispuse que usando todos los mecanismos posibles se transparente la información, por dolorosa que esta sea", agregó.

En Guayaquil, donde se concentra la mayor cantidad de contagios y fallecidos del país, en las últimas semanas se registraron graves problemas para la recolección de cadáveres en las casas de familia y aumentó el número de muertos, que incluyen casos de coronavirus confirmados y sospechosos.

El nuevo cementerio será construido con la ayuda del sector privado, agregó el presidente en el marco de una batería de anuncios de ayuda financiera, entre los que también reveló la extensión de la cuarentena hasta el 12 de abril.

La ciudad costera está en shock ante el avance de un brote que obligó a trastocar el trato a los muertos, la señal más impactante de la crisis sanitaria en todo Ecuador, mientras el número de casos en el país sigue creciendo, con 3163 contagios y 120 muertos, con 22 en solo 24 horas.

Una historia dramática, como tantas otras, es la de Rosa Romero, que se quedó con el cuerpo de su marido en casa por un día antes de lograr que lo retiraran. En las calles también los cadáveres esperan, alimentando la sensación de horror en la ciudad con la mayor tasa de mortalidad de América Latina: 1,35 muertos por cada 100.000 habitantes, por encima de la de San Pablo (0,92).

Romero enfrentó la pérdida de su pareja, Bolívar Reyes, aparentemente por un infarto no relacionado con el virus. Esta ama de casa de 51 años debió esperar hasta el día siguiente para que el servicio forense retirara el cadáver de su vivienda. Una semana después, no sabe dónde está.

"En criminalística nos dijeron que lo habían llevado al hospital del Guasmo, fuimos a averiguar, pero no estaba registrado por ningún lado", dijo Romero. El toque de queda de 15 horas que rige en esta ciudad de 2,7 millones de habitantes le dificultó todavía más la búsqueda.

La paralización detuvo el trabajo de cementerios y funerarias, que además se muestran reacias a lidiar con los muertos en sus viviendas por miedo a que hayan fallecido por coronavirus y sean fuente de contagio. Las autopsias están restringidas y en un principio el gobierno, que también prohibió los tradicionalmente concurridos ritos funerarios, optó por imponer la cremación de las víctimas de la enfermedad, pero debió dar marcha atrás ante las críticas recibidas.

La pandemia "complicó el funcionamiento del sistema mortuorio de la ciudad, es entendible cuando existe un incremento de fallecidos, una limitación de personas para poder trabajar en todos los sectores", dijo un vocero de gobierno, Jorge Wated.

El virus está castigando con fuerza a la provincia de Guayas y su capital, Guayaquil, donde se concentra el 70% de los casos del país. El sistema de salud está bajo máxima presión mientras su alcaldesa, Cynthia Viteri, cumple con la cuarentena tras haber contraído el virus.

Al mismo tiempo se viralizan videos que muestran a gente con barbijos desplomándose o cuerpos tirados a la calle. El pánico dio paso a una sensación de horror por el trato que están recibiendo los cuerpos en esta calurosa y húmeda ciudad, en medio de la desinformación e imágenes sin filtro que se propagan por redes sociales.

Blanca Moncada, una periodista de 31 años del diario Expreso de Guayaquil, se hizo eco del drama de los muertos desamparados. Lanzó una campaña en Twitter y en dos días difundió 50 casos, aunque no se sabe cuántos están relacionados con la pandemia.

"Recibíamos videos, fotos, videos de desesperación, audios de desesperación, llamadas de desesperación de personas, ciudadanos guayaquileños que querían que sus muertos sean recogidos", explicó.

El gobierno activó una fuerza compuesta por militares y policías para que se ocupe de la gestión de los cadáveres en Guayaquil. Entre el lunes y anteayer levantó 150 cuerpos que yacían en casas.

En un mensaje público, Wated pidió "disculpas" a las familias y advirtió que lo peor está por venir, anticipando las cifras de miles de muertos que luego anunció Moreno solo en Guayas. "Para eso nos estamos preparando", concluyó Wated.

Agencias AFP, DPA y Reuters

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