
EE.UU.: Irak fabrica una bomba atómica
La Casa Blanca advirtió que, en el último año, Bagdad intensificó su programa nuclear y afirmó que eso justificaría un ataque
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WASHINGTON.- La Casa Blanca intensificó ayer su ofensiva pública para convencer a los norteamericanos y a sus aliados de la necesidad de derrocar a Saddam Hussein. Así, uno tras otro, los principales funcionarios de George W. Bush acusaron al régimen de Irak de buscar "agresivamente" la fabricación de una bomba atómica, una evidencia que para Washington justifica su plan militar, que será definido en las próximas semanas.
"No tenemos todas las pruebas. Tenemos parte del programa y esa parte nos dice que él, de hecho, está tratando, de forma activa y agresiva, de adquirir armas nucleares", advirtió ayer el vicepresidente norteamericano, Richard Cheney.
Cheney, los secretarios de Estado, Colin Powell, y de Defensa, Donald Rumsfeld, y la consejera de seguridad nacional, Condoleezza Rice, aprovecharon los tradicionales programas políticos de la televisión de los domingos para convencer a los norteamericanos y al mundo de que Estados Unidos tiene las pruebas necesarias que justifican una operación militar preventiva en Irak.
Estados Unidos, según Cheney, "tiene motivos para creer que algunos están preparando un ataque contra nosotros; entonces, está justificado reaccionar a esta situación con el uso de la fuerza".
Powell, en la misma línea, afirmó que Saddam es "un peligro para los intereses norteamericanos en la región". "No podemos esperar a ver si desarrolla o no su capacidad de producir armas de destrucción masiva", agregó.
Hasta el momento, Estados Unidos había acusado a Irak de aprovechar la forzada ausencia de los inspectores de armas de las Naciones Unidos -que abandonaron Irak en 1998 por las trabas impuestas por el régimen- para desarrollar armas bacteriológicas y químicas. Pero no tenía pruebas de que Bagdad hubiese comenzado a construir una bomba atómica.
Sin embargo, funcionarios del gobierno de Bush revelaron ayer a The New York Times que en los últimos 14 meses Bagdad intentó comprar miles de tubos de aluminio especialmente diseñados para trabajar el uranio enriquecido, uno de los elementos básicos de una bomba nuclear.
Además, la inteligencia norteamericana habría descubierto que, en los últimos meses, el propio Saddam se reunió frecuentemente con los científicos de mayor nivel de su programa nuclear. Eso, según el Times, habría confirmado al gobierno de Estados Unidos que el desarrollo de armas nucleares volvió a ser, en los últimos meses, una prioridad para el gobierno de Irak, como habían revelado científicos iraquíes exiliados.
Bush busca apoyo en la ONU
Cheney y Rumsfeld afirmaron que las nuevas revelaciones justifican la necesidad de que Estados Unidos ataque "en forma unilateral" si es necesario "para no ser sorprendido nuevamente".
"No hacer nada ya no es una opción", añadió Powell, quien se mostró escéptico ante la posibilidad de que los inspectores de armas de la ONU vuelvan a Irak.
Ninguno de los miembros de la Casa Blanca especificó cuándo se lanzaría la operación contra Irak, pero Condoleezza Rice advirtió que las próximas semanas serán clave para definir el plan de ataque, que el sábado recibió el apoyo completo del único mandatario que hasta ahora respalda a Bush, el premier británico, Tony Blair.
La campaña pública intensificada por los principales asesores de Bush tendrá su momento más importante el jueves próximo, cuando el presidente norteamericano se dirija a todos los miembros de la ONU, reunidos en su Asamblea General, para lanzar un ultimátum a Bagdad para que permita el retorno de los inspectores de armas.
Allí, también intentará persuadir a China, Rusia y Francia, hasta ahora opuestas a una ofensiva militar, de cambiar de posición. Junto a Estados Unidos y Gran Bretaña, esas cuatro naciones tienen derecho a veto en el Consejo de Seguridad, órgano que eventualmente deberá decidir si la ONU respalda la embestida de Londres y Washington contra Saddam.
A pesar de su ofensiva diplomática internacional, Washington ayer recibió un nuevo revés en su intento de consolidar el respaldo al plan militar. El ex jefe de los inspectores de la ONU para el desarme de Irak, el norteamericano Scott Ritter, aseguró ante el Parlamento iraquí en Bagdad: "Mi país está en el punto de cometer un error histórico", porque -dijo- no hay evidencias que confirmen la existencia de armas de destrucción masiva en Irak.
Dichos y hechos
La amante de Saddam. Nuevo "no" de Schröder a Bush.
- La amante de Saddam. Osama ben Laden visitó a Saddam Hussein a comienzos de los años 80 y en los 90 recibió dinero de Uday, hijo del líder iraquí, "para Palestina", según reveló ayer a la cadena norteamericana ABC Parisoula Lampsos, de 54 años, amante por tres décadas de Saddam.
Lampsos hizo además revelaciones más íntimas: el presidente iraquí toma Viagra, es adicto a la saga de "El Padrino" y a bailar con el célebre tema de Frank Sinatra "Extraños en la noche". La mujer dijo que conoció al líder iraquí cuando todavía era un oficial del ejército; era considerada la favorita de las cinco amantes que tuvo Saddam en las últimas décadas; aunque estaba casada, se reunía tres o cuatro veces por semana con él.
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- Nuevo "no" de Schröder a Bush. El jefe del gobierno alemán, Gerhard Schröder, volvió a rechazar una participación alemana en un eventual ataque armado contra Irak, con mandato de las Naciones Unidas o sin él. Hablando en el curso de un duelo televisivo con el candidato opositor Edmund Stoiber, el canciller Schršder precisó que una acción militar contra Bagdad minaría la coalición internacional contra el terrorismo. "Mientras yo guíe el gobierno, Alemania no participará en la guerra contra Irak", repitió Schröder, y afirmó: "No cambiaré de idea bajo ninguna circunstancia", porque se trata de una postura "existencialista".





