
EE.UU. pone en marcha la IV Flota
Después de 58 años la reactiva con el propósito de realizar acciones humanitarias y combatir el tráfico de drogas y de armas
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MAYPORT, Florida.- Rodeado por oficiales y suboficiales, un banda militar, políticos y familiares, una quincena de helicópteros de combate y una enorme bandera estadounidense, el jefe de Operaciones Navales de la Armada dio ayer el toque final para una movida militar que preocupa a gobiernos de toda América latina.
"¡Y de este modo, restablezco la IV Flota!", anunció, de punta en blanco y feliz, el almirante Gary Roughead, gestor intelectual del renacimiento de la unidad, que se creó para combatir a los alemanes en las costas del hemisferio durante la Segunda Guerra Mundial. La Flota se desactivó en 1950 y vuelve ahora para operar desde esta base ubicada cerca de Jacksonville, en el norte del estado de Florida.
La reactivación se produce casi seis décadas más tarde y, por supuesto, en circunstancias muy distintas que las del enfrentamiento con las fuerzas del Eje. Ahora, la meta de la IV Flota será "asegurar la seguridad en este mundo globalizado", según afirmó Roughead durante la ceremonia a la que asistió LA NACION,
¿Qué significa eso? Según el almirante de cuatro estrellas, que la IV Flota podrá estar "lista en todo momento para todo desafío".
"Por eso somos una Armada global", afirmó. O, dicho de otro modo, se buscará "afrontar las amenazas que se presenten, como combatir el tráfico de drogas, el tráfico de personas y el tráfico de armas", señaló Roughead.
Otro almirante, James Stavridis, que está a cargo del Comando Sur, resaltó luego otros objetivos, más digeribles para los ojos recelosos de América latina, como "las misiones humanitarias". También contó que la nave insignia de la flamante Flota será un buque hospital, no un portaaviones, probablemente el USNS Comfort, que el año pasado participó de misiones de ayuda humanitaria en América Central y del Sur. Otras naves que podrían tomar parte son el USS Boxer y el USS Kearsarge.
Sus aclaraciones tenían un porqué. Fidel Castro alertó sobre los "planes imperialistas" de los Estados Unidos y el presidente venezolano, Hugo Chávez, denunció que la IV Flota oculta un plan para quedarse con los recursos naturales de la región.
Mientras tanto, Colombia celebró su reactivación; Brasil afirmó que no dejará que ingrese en sus aguas territoriales, y la Argentina le pidió explicaciones al subsecretario de Estado, Tom Shannon, durante su paso por Buenos Aires, este jueves. El funcionario aseguró a la presidenta Cristina Kirchner que las naves no van a entrar "en ningún río".
Para Estados Unidos todo se trata de una "confusión" de los gobiernos de la región, que fueron informados al respecto a través de sus respectivas armadas desde hace meses (ver aparte).
Más aún, había oficiales de Brasil, México, Colombia, Chile, Perú y Uruguay durante el encuentro. También un argentino que se encuentra en Mayport como parte de un intercambio entre las fuerzas de ambos países.
Colombia también cosechó el primer aplauso de la ceremonia. Fue cuando el contraalmirante que hasta ayer estaba a cargo de las fuerzas navales bajo la órbita del Comando Sur, James Stevenson, agradeció la presencia de estos oficiales latinoamericanos y felicitó al colombiano por "la liberación de los quince secuestrados".
La ceremonia tenía una carga especial para Stevenson. Además de constituir el relanzamiento de la Flota, supuso su retiro luego de que traspasó el mando a otro contraalmirante de legajo singular, Joseph Kernan.
Kernan es el primer miembro de los comandos especiales SEAL (de mar, aire y tierra) en comandar una Flota en la historia de la Armada, tras participar en las guerras en Irak y en Afganistán.
Kernan precisó a LA NACION que no combatió en Irak, sino que estuvo a cargo "de contactar a los líderes tribales para tratar de sellar la paz con ellos lo más rápido posible tras la invasión".
-Quizá pueda aportar otra aclaración. Chávez y otros líderes y académicos sospechan de que Estados Unidos buscará controlar los ríos interiores con la IV Flota
-[Niega con la cabeza] La navegación y el control de las aguas interiores es una habilidad que tenemos, por lo que podemos entrenar a nuestros socios de la región en eso. Tanto en tácticas como en otros aspectos. Pero será cuestión de coordinar las operaciones.
A su lado, el teniente Myers Vasquez se apuró para intercalar una aclaración a la aclaración: "No vamos a ingresar en los ríos sin una autorización explícita y previa del país anfitrión".
En busca de socios
Kernan, que estuvo en la Argentina hace unos meses, al igual que en Brasil, Nicaragua y México, anticipó que recorrerá la región. "Es la única forma de contactar a nuestros socios", dijo.
Y añadió que buscará explicar lo que sea necesario. "Debemos afrontar amenazas de manera cooperativa porque nos afectan a todos. A Estados Unidos y a los países de la región."
Durante la ceremonia destacaron, por ejemplo, que buques de Estados Unidos y de otros países decomisaron más de 500 toneladas de cocaína en las aguas del Caribe durante los últimos tres años.
"Queremos que la Flota encarne una respuesta eficaz ante los desastres naturales, las operaciones de asistencia humanitaria y de lucha contra el narcotráfico", dijo Stavridis, que insistió en que no habrá acciones de combate. "La Flota no fue reactivada para eso", remató.



