
El premier libanés, en helicóptero argentino
Viajó a Chipre con los cascos azules
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Hace 13 años que los helicópteros Bell 212 argentinos son el soporte aéreo de los cascos azules de la ONU en Chipre. Pero ayer los pilotos de la Fuerza Aérea de nuestro país cumplieron una misión especial: llegar a Beirut y regresar a Nicosia con el primer ministro libanés, Fouad Siniora, y parte de su gabinete. A pedido del secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, el presidente Néstor Kirchner autorizó el uso de la aeronave argentina para una travesía riesgosa. A tal punto que la tripulación argentina quedó en cierta medida bajo fuego.
"Las bombas caían a unos 1500 metros de donde estábamos. Y las explosiones nos hacían flamear los buzos de vuelo", contó a LA NACION el vicecomodoro Fernando Simo, que estuvo a cargo de la tripulación, integrada además por el capitán Adrián Longo y el suboficial principal Gustavo Rivarola.
Si bien el helicóptero pintado de blanco no era objetivo de la aviación israelí, se trató de una operación en zona de combate. La peligrosidad de la región la marca que en un bombardeo posterior contra una unidad de la ONU fueron muertos cuatro cascos azules de otros tantos países.
"Cuando nos acercamos vimos el humo de los bombardeos, el aeropuerto estaba bajo fuego y aterrizamos en una zona portuaria en el norte de Beirut. Es un lugar muy peligroso para operar y nadie quería quedarse más tiempo que el necesario. Llevamos tambores de combustible para reaprovisionarnos, y realmente nos apurábamos con el bombeo manual porque cada vez se oían más cerca las explosiones", explicó Simo.
Un reconocimiento
Fueron 240 kilómetros de travesía sobre el Mediterráneo para unir la isla de Chipre con Beirut. La misión empezó a las 11.30 y terminó pasadas las 19, cuando el primer ministro Siniora y su comitiva abordaron en Nicosia un avión rumbo a Roma, donde se realizará hoy una conferencia internacional para evaluar la situación en el Líbano.
"Era una misión importante para la ONU y para la Argentina, porque es un reconocimiento de la confianza que nos tuvieron para llevar a cabo esta operación", dijo Simo.
La cercanía de la misión de los cascos azules en Chipre con Beirut motivó el pedido de Annan a la Cancillería. El presidente Kirchner, asesorado por el Estado Mayor Conjunto, estuvo de acuerdo con extender por esta vez, y por el expreso pedido de las Naciones Unidas, el mandato operacional de las tropas argentinas para permitir este traslado.
En las zonas de los combates entre Israel y Hezbollah se encuentran otros cinco argentinos que se desempeñan como cascos azules de la ONU. Todos están en territorio israelí, tres de ellos en la ciudad de Nahariya, blanco habitual de los cohetes lanzados por los integrantes de Hezbollah.






