
El templo del "imán oculto"
La historia de la mezquita atacada
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BAGDAD (AFP).- La mezquita de Askariya, bombardeada anteayer, también conocida como Mezquita Dorada, es uno de los cuatro santuarios de Irak profundamente venerados por los musulmanes chiitas de todo el mundo.
El templo, ubicado en la ciudad iraquí de Samarra, a 125 kilómetros de Bagdad, alberga el mausoleo de los imanes Ali al-Hadi (décimo) y Hasan al-Askari (undécimo), ambos descendientes del profeta Mahoma. Cuando el undécimo imán murió a fines del siglo IX, dejó un joven hijo de nombre Mohamed. Según la tradición, este niño fue escondido de sus enemigos en una bodega bajo la casa de su padre; hoy, eso es la cueva que se encuentra bajo el mausoleo.
Los chiitas creen que este "imán oculto" está todavía vivo y volverá un día para restaurar la justicia en el mundo, razón por la cual los chiitas de todo el mundo peregrinan a Samarra.
La mezquita fue construida por el califa Al-Mutasim a mediados del siglo IX, paralelamente al reemplazo de Bagdad por Samarra como la capital del califato abasí. La ciudad se desarrolló rápidamente y, embellecida por los sucesivos califas, sería admirada por todos sus contemporáneos.
En el año 892, con el retorno al poder de Bagdad, Samarra perdió su importancia y, asolada por los mongoles, sobrevivió gracias a las peregrinaciones chiitas. La construcción de la cúpula dorada fue completada en 1905, durante el régimen de Muzaffar al-Din, que fue sha de Persia.
La cúpula del santuario está flanqueada por dos minaretes y recubierta con 72.000 placas de oro. Fue terminada en 1905. Cerca de su muro norte se encuentra la Malwiya, un minarete helicoidal de 52 metros, símbolo religioso y tesoro cultural, cuyo último piso fue destruido por una explosión en abril de 2005. El lugar fue propuesto en 2000 por Irak para figurar en la lista del patrimonio mundial de la humanidad, establecida por la Unesco.





