
Estados Unidos bombardeó a Irak
El sorpresivo ataque fue hecho con al menos 200 misiles, en represalia por la falta de cooperación con los inspectores de la ONU; condena de Rusia y de Francia y respaldo de Londres y de Buenos Aires; suspendieron la votación del juicio político a Clinton.
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WASHINGTON (AP).- El presidente Bill Clinton, bajo la amenaza de ser destituido de su cargo por el Congreso debido al sexgate, ordenó ayer un sorpresivo y contundente bombardeo sobre blancos en Irak. Lo hizo, explicó, para proteger el "interés nacional" de los Estados Unidos y de otros países de Medio Oriente.
El ataque, criticado por Francia y calificado de "injustificable" por Rusia, que pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), comenzó a las 0.49, hora de Bagdad, cuando al menos 200 misiles Tomahawk surcaron el cielo iraquí dirigiéndose a los objetivos decididos por Washington. Según dijo Clinton poco después, se trató de "blancos militares donde se fabrican armas químicas y nucleares".
Anoche, al cierre de esta edición, el bombardeo continuaba, apoyado militarmente por Londres, registrándose desde el comienzo al menos cuatro oleadas de ataques misilísticos lanzados desde buques norteamericanos apostados en el Golfo Pérsico. De acuerdo con fuentes del Pentágono, los bombardeos seguirán durante cuatro días hasta terminar completamente con la capacidad destructiva del régimen de Bagdad.
Fuentes militares de Irak, tras confirmar el ataque, reconocieron que había sido "muy preciso" y que varios de los blancos fueron destruidos. En tanto, el líder iraquí, Saddam Hussein, dijo que la operación Zorro del Desierto, como fue bautizada por Washington, es "una nueva y traicionera agresión de los Estados Unidos".
Tras conocerse la caída de los primeros misiles, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, señaló que era "un día triste para las Naciones Unidas y para el mundo" y que había hecho "todo lo posible para evitar el uso de la fuerza".
La primera consecuencia del ataque fue la suspensión de la votación de hoy en la Cámara de Representantes, donde se presumía que los legisladores iban a aprobar el comienzo del juicio político a Clinton por el caso de Monica Lewinsky.
La operación Zorro del Desierto fue decidida ayer por la mañana, a pocas horas de la votación del impeachment (juicio político) y poco después de que los inspectores de la ONU abandonaron Bagdad acusando al régimen de Saddam Hussein de no haber cooperado con la destrucción de armas a la que se había comprometido.
Según informó el secretario de Defensa, William Cohen, no hubo víctimas norteamericanas en el ataque, que fue repelido por las baterías antiaéreas de Bagdad. En cambio, Irak admitió que se produjeron al menos dos muertos en su población. Un par de misiles norteamericanos cayó sobre la capital iraquí, uno de ellos cerca de uno de los palacios presidenciales.
En Washington el ataque fue criticado por la oposición republicana, que condenó el momento elegido para efectuarlo. Tillie Fowler, representante de Florida, sostuvo que "el presidente no siente reparo alguno en todo lo que pueda hacer para mantenerse en el poder".
"No puedo respaldar esta acción en el Golfo Pérsico en este momento", dijo por su parte Trent Lott, líder de la mayoría en el Senado.





