
Falleció Susanna Agnelli, nieta del fundador de Fiat
La ex canciller murió a los 87 años a causa de complicaciones cardíacas tras una operación
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ROMA.- La ex canciller italiana Susanna Agnelli, heredera de una de las más importantes familias italianas y madre de Cristiano Rattazzi, presidente de la filial argentina de Fiat, falleció ayer a los 87 años en el Policlínico Gemelli, de esta capital, por complicaciones cardíacas surgidas tras una operación en el fémur.
Hija de Eduardo Agnelli y Virginia Bourbon del Monte, y nieta de Giovanni, el fundador de Fiat, Susanna Agnelli (Turín, 1922) había sido internada el 3 de abril tras sufrir una caída en su domicilio.
"Suni", como la llamaban amigos y familiares, se casó en 1945 con el conde Urbano Rattazzi y tuvo seis hijos. Antes de que se divorciaran, en 1975, el matrimonio vivió en la Argentina, entre 1948 y 1956.
Susanna era la hermana menor de Giovanni ("Gianni") Agnelli, presidente honorario de Fiat hasta su muerte, en 2003, y cuyo estilo de negocios convirtió a su familia en un símbolo de Italia.
Conocida por su carácter franco y poco diplomático, Susanna Agnelli ingresó al mundo de la política en la década de 1970. Entre 1974 y 1984 fue alcaldesa de Monte Argentario, un municipio de la Toscana.
También fue diputada por el Partido Republicano durante dos legislaturas, entre 1976 y 1983, y ocupó un escaño en el Parlamento Europeo entre 1979 y 1981.
Si bien en 1983 ingresó al Senado italiano, a partir de ese año Susanna Agnelli concentró su labor política en los asuntos exteriores: fue vicecanciller hasta 1991 y canciller entre 1995 y 1996, durante el breve gobierno del presidente Lamberto Dini, del Partido Independiente. Fue la primera mujer en ser titular de la cancillería italiana.
En 1984, durante una visita a Buenos Aires, la entonces vicecanciller expresó su intención de mediar entre la Argentina y Gran Bretaña para que ambos países restablecieran conversaciones luego de la Guerra de Malvinas.
Escritora, en 1975 Agnelli publicó una autobiografía ( Nos vestíamos a lo marinero ) que contaba cómo había sido su infancia en la familia más poderosa del país. Al año siguiente, el libro, un retrato de la alta sociedad italiana en las décadas de 1930 y 1940, se convirtió en un best seller en Italia.
El actual canciller italiano, Franco Frattini, recordó ayer a Susanna Agnelli como "una de las grandes protagonistas del siglo XX".
Labores humanitarias
Mientras desarrolló su carrera política, la ex canciller siguió también con sus labores humanitarias y de caridad, que había comenzado durante la Segunda Guerra Mundial, cuando colaboró con la Cruz Roja en un hospital en Roma para asistir a soldados heridos.
En los años 70 presidió el Fondo Mundial para la Vida Silvestre (WWF), y de 1984 a 1987 fue el único miembro de Italia en las comisiones de la ONU para los Derechos Humanos y Ambiente y Desarrollo.
Desde 1992 Susanna Agnelli ocupaba la presidencia de la fundación Onlus Telethon, una organización que colecta fondos destinados a la investigación científica en el campo de las enfermedades genéticas.






