Francia se declaró en estado de alerta máximo por el calor

Ponen en marcha un plan de emergencia; hubo 145 muertes en Italia en cuatro días
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16 de agosto de 2003  

PARIS.- La ola de calor sigue castigando a Europa, donde Francia se declaró en estado de alerta máximo debido a los estragos provocados por las altas temperaturas que causaron unos 3000 muertos, en la última semana, e implementó un plan de emergencia, mientras en Italia se anunció que allí fallecieron 145 personas en los últimos cuatro días.

El gobierno francés también aprobó un presupuesto extra para contratar enfermeros y mejorar la asistencia sanitaria. El primer ministro, Jean Pierre Raffarin, quien interrumpió sus vacaciones debido al aluvión de críticas al gobierno por su falta de previsión y de reacción frente a la ola de calor, autorizó la puesta en práctica del llamado "Plan Blanco", un sistema de emergencia para combatir los efectos de las altas temperaturas, que prevé la instalación de camas portátiles en diferentes centros asistenciales.

El "Plan Blanco" es una acción de emergencia creada especialmente para ocasiones extraordinarias en las que la nación debe hacer frente a severas crisis como epidemias, catástrofes, atentados o accidentes nucleares. Este plan no se ponía en práctica desde 1995, cuando París sufrió una ola de atentados en las estaciones de subterráneo.

Luego de padecer temperaturas de alrededor de 40 grados desde hace diez días en la mayoría del territorio francés, los termómetros ya comenzaron a bajar en el Norte del país, pero los efectos nocivos de la hipertermia en el organismo humano, especialmente en los ancianos y personas debilitadas, se dejan sentir a largo plazo y por eso se prevé que la afluencia masiva a los servicios de urgencias se mantendrá en los próximos días.

El resto de Europa

Por su parte, Italia informó ayer que en los últimos cuatro días hubo por lo menos 145 muertos a causa del calor. La mayor cantidad de víctimas se registró en Génova, donde las autoridades informaron de 118 decesos en ese período.

El ministro de Salud italiano, Girolamo Sirchia, dijo que su país, al igual que Francia, vive una situación de emergencia sanitaria.

En España, el número de víctimas mortales por la ola de calor siguió en aumento ayer cuando las autoridades sanitarias de Cantabria (Norte), confirmaron que un cartero de 46 años falleció por insolación. El total de muertes por golpes de calor asciende a 28.

En Gran Bretaña la canícula no provocó muertes ni perturbaciones importantes, según indicó un vocero del Ministerio de Salud, aunque las altas temperaturas también se hacen sentir en ese país.

En Alemania, el Ministerio de Salud señaló que hasta ahora no había recibido informes sobre fallecimientos relacionados con el clima.

En Portugal, las autoridades estimaron difícil tener cómputos sobre la cantidad de fallecimientos por el calor, aunque hasta el domingo último se había informado de 16 decesos. El meteorólogo Costa Alves consideró, sin embargo, "muy probable que tengamos centenares de muertos".

En Bosnia-Herzegovina, el jefe del servicio de ambulancias de Sarajevo, Alija Mulaomerovic, notó "un aumento evidente de muertes a causa del calor", aunque sin precisar cifras.

En la República Checa, el presidente, Vaclav Klaus, fue hospitalizado en Praga, por un proceso de deshidratación debido a las altas temperaturas cuando jugaba al tenis.

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