García Márquez se suma a la controversia
Respondió a las críticas que le hizo Susan Sontag por no condenar a Fidel Castro
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BOGOTA.- Los intelectuales de izquierda de América latina, una de las pocas fuentes de apoyo moral del presidente cubano Fidel Castro luego del colapso de la Unión Soviética, lo están abandonando horrorizados por su reciente embestida contra los disidentes, pero no el escritor colombiano Gabriel García Márquez.
El Premio Nobel de Literatura se negó a unirse a colegas como el mexicano Carlos Fuentes y el uruguayo Eduardo Galeano en sus condenas a Castro, un viejo amigo suyo.
Sin embargo, García Márquez se defendió ayer de las críticas de la escritora norteamericana Susan Sontag, que dijo que era "imperdonable" que "no se haya pronunciado frente a las últimas medidas del régimen cubano".
Gabo , de 76 años, rompió así el silencio frente a la reciente ola represiva contra disidentes en Cuba y se declaró en contra de la pena de muerte.
"En cuanto a la pena de muerte, no tengo nada que añadir a lo que he dicho en privado y en público desde que tengo memoria: estoy en contra de ella en cualquier lugar, motivo o circunstancia", dijo en una declaración publicada ayer por el diario El Tiempo, de Bogotá.
"Yo mismo no podría calcular la cantidad de presos, de disidentes y de conspiradores que he ayudado en absoluto silencio a salir de la cárcel o a emigrar de Cuba en no menos de veinte años", aseguró. "Muchos de ellos no lo saben, y con los que lo saben me basta para la tranquilidad de mi conciencia", agregó García Márquez.
"Nada más, pues tengo por norma no contestar preguntas innecesarias o provocadoras, así provengan -como en este caso- de una persona tan meritoria y respetable" como Sontag, concluyó el escritor colombiano.
Las autoridades cubanas sentenciaron en marzo a condenas de hasta 28 años a 75 disidentes. Además, tres ciudadanos fueron ejecutados tras secuestrar un barco para huir a Estados Unidos. Estos hechos provocaron una ola de condenas en el mundo contra Cuba.
García Márquez es parte de un grupo de intelectuales que tienen cierta simpatía por a la revolución cubana desde hace décadas. El apoyo moral de este tipo de figuras es altamente valorado por el gobierno cubano, cuyos recursos materiales se redujeron desde el colapso soviético. El escritor colombiano y Castro admiten públicamente tener una amistad de años.
Pero incluso viejos simpatizantes de Castro como el Premio Nobel portugués José Saramago han criticado al gobierno cubano por las condenas a disidentes y las ejecuciones.
Entre los que condenaron al régimen cubano se encuentran artistas e intelectuales españoles y de otros países, muchos de ellos identificados con la izquierda, que firmaron un manifiesto en el que consideraron los hechos ocurridos en Cuba como "un atentado a la libertad y a la vida".
Los cantantes Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Ana Belén y Víctor Manuel, el filósofo Fernando Savater, el actor Javier Bardem y los cineastas Pedro Almodóvar y Fernando Trueba, encabezan la declaración que circula en medios de comunicación de Europa, América latina y Estados Unidos.
"Mantenemos nuestra solidaridad con el pueblo cubano, que sobrevive dentro y fuera de la isla, pero no con quienes han usurpado ya demasiado tiempo su representación y silenciado su voz´´, expresó el documento.



