Guarderías las 24 horas, otra cara de la crisis

Sabrina Tavernise
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18 de enero de 2012  

ELYRIA, Ohio.– Habían terminado de cenar, se habían lavado los dientes y habían jugado una ronda de Estanciero. Eran las 9 de la noche y los chicos se acurrucaban en sus camas, debajo de sábanas con estampado de superhéroes.

Esa pacífica escena doméstica no tiene lugar en una casa de familia, sino detrás de la fachada bien iluminada de un local que está junto al taller mecánico Tuffy’s, donde funciona una nueva guardería que está abierta las 24 horas.

Por la actual situación económica, las guarderías diurnas se están convirtiendo, de a poco, en nocturnas, ya que la jornada laboral de los padres es cada vez más larga, deben buscar un segundo empleo o aceptar inusuales cambios de turno para llegar a fin de mes. "Ya nadie trabaja de lunes a viernes, de 9 a 18", dice Tiffany Bickley, cocinera de profesión, que empezó a mandar a su hija de 6 años, Airalyn, a la guardería ABC & Me.

Alrededor del 40% de la mano de obra norteamericana trabaja ahora en horarios informales, que incluye noches, madrugadas y fines de semana, según afirma Harriet B. Presser, profesora de sociología de la Universidad de Maryland.

Se espera que ese porcentaje siga aumentando, ya que se prevé un crecimiento del empleo en sectores como enfermería, comercio minorista y alimentos, que suelen requerir trabajo a deshora.

Al mismo tiempo, la jornada laboral es cada vez más impredecible. "Los horarios de trabajo son cada vez más variables e irregulares", dijo Lonnie Golden, profesora de estudios laborales de la Universidad Estatal de Pensilvania.

"Según las encuestas, cada vez son menos los que pueden especificar a qué hora entran o salen de trabajar", agregó.

Los padres, sin embargo, han vivido años de frustración por la incapacidad de los servicios de cuidado infantil de seguirles el ritmo a los cambios en las jornadas laborales, y muchas guarderías mantienen el horario rígido de 8 a 18. Intermitentemente y a lo largo de los años, se hicieron experiencias de guarderías nocturnas, pero la prolongada ambivalencia de la iniciativa llevó a considerarlas comercialmente inviables.

"Nadie quiere dejar a su hijo de dos años en una guardería a las dos de la madrugada", dijo Gina Adams, del Instituto Urbano.

Ahora hay señales de que eso podría estar cambiando. La Asociación Nacional de Guarderías Infantiles y Agencias de Derivación dijo que algunos miembros ahora ofrecen servicios en horarios que no son los tradicionales.

Aunque las guarderías con pernoctación son todavía relativamente pocas, las que prestan servicio en las últimas horas de la tarde y primeras horas de la noche ya no son tan raras, según los dueños de establecimientos.

Donna McClintock, jefa de operaciones de Children’s Choice Learning Centers Inc., que maneja 46 guarderías en todo el país, dijo que la demanda de horarios no tradicionales había crecido y que los centros que atienden a deshora representan una porción importante del reciente crecimiento de la compañía.

Alrededor de una quinta parte de las guarderías de la empresa han agregado a sus servicios horarios no tradicionales.

La demanda de guarderías con horarios no tradicionales tiende a ser más alta en las franjas de empleados que trabajan con horarios variables, como en universidades, hospitales y casinos.

"Es la ola del futuro", dijo Roger Neugebauer, editor de la revista Exchange, una publicación comercial destinada al sector del cuidado infantil. "Esta tendencia implica correrse del horario de 9 a 17, porque en una economía tan cambiante, eso es lo que hace falta."

En Ohio, el número de guarderías que ofrecen horarios nocturnos creció más de un 50% desde 2003, según la Asociación de Guarderías Infantiles y Agencias de Derivación de Ohio. Las guarderías que reciben niños durante la noche se duplicó, y las que abren los fines de semana se cuadruplicaron.

Alrededor del 7% de las guarderías con licencia del estado de Ohio ofrece algún tipo de servicio después de hora, dijo Todd Barnhouse, director ejecutivo de la asociación.

Recesión y desempleo

Brianna Smith, directora de ABC & Me, dijo que esa demanda fue fuerte en Elyria, una vieja ciudad industrial que forma parte de los extensos suburbios de Cleveland.

Y aunque allí la recesión pegó con fuerza –el ingreso familiar promedio cayó alrededor del 10% entre 2006 y 2009, y el desempleo alcanzó el 11% en 2009–, la guardería decidió incluir servicios toda la noche cuando abrió sus puertas en un antiguo local de alfombras y cerámicos en junio pasado.

"En este momento, ésa es la principal necesidad que tienen en este lugar –dijo Smith–. Cuando hablo con los padres, lo primero que me preguntan es cuál es el horario."

Actualmente, la guardería está ocupada, literalmente, las 24 horas. Hace poco, una abuela pasó a dejar a un chico de preescolar a las 4.30, camino a su turno de trabajo de madrugada en Burger King.

Una madre pasó a buscar a su hija de 3 años a las 23.30, después de salir de su trabajo en un geriátrico. Otra madre pasó a buscar a sus mellizos de 2 años a la 1.30 después de su turno de limpieza en un gimnasio.

Para algunos chicos, el personal de la guardería funciona casi como padres sustitutos: les sirven la cena, los ayudan con la tarea, les lavan los dientes y los ayudan a dormirse hasta que sus padres los pasan a buscar.

Muchos de los padres entrevistados para este artículo dijeron que preferirían que sus hijos fuesen supervisados en sus propios hogares, pero que las niñeras son demasiado caras. Para ellos, la guardería sigue siendo la mejor opción.

"Lo peor son las noches que salgo tarde –dijo Vickley, la cocinera–. Apenas tengo tiempo de darles un abrazo y ya los tengo que mandar a la cama."

Pero agregó: "Por lo menos sé que están cuidados".

Traducción de Jaime Arrambide

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