
Indignación de los familiares de las víctimas argentinas
"Es una vergüenza", dijo a La Nacion Luis Caffarone, que perdió a su hijo
1 minuto de lectura'
Aunque la gran mayoría de las víctimas del atentado de Lockerbie eran estadounidenses, en el trágico vuelo de Pan Am también perdieron la vida tres argentinos.
Conmovidos por la noticia de la liberación de Abdel Baset al-Megrari, que sólo provocó aplausos en Libia y un fuerte rechazo en el resto del mundo, familiares de las víctimas argentinas expresaron ayer su indignación.
"Es una vergüenza. Me parece increíble [la liberación], después de haber hecho un atentado de esa naturaleza, entre los que fallecieron mi hijo y mi nuera. Me parece una falta de respeto", dijo a LA NACION Luis Caffarone (84), padre de Hernán.
El 21 de diciembre de 1988, junto con su esposa, Fabiana Benvenuto, Hernán abordó el fatídico avión de Pan Am en Londres.
En ese vuelo también viajaba Tomás van Tienhoven, ciudadano argentino que viajaba con pasaporte holandés.
"Libia completó el pago de las indemnizaciones [a las familias de las víctimas, por un monto total de 2700 millones de dólares] hace más de un año, luego le levantaron las sanciones y de repente [Muammar] Khadafy pasó a ser un gran tipo", continuó Luis Caffarone, que ve "intereses políticos y económicos" detrás de esta decisión del gobierno de Escocia.
Hernán y Fabiana -ambos de 28 años- se habían casado el 19 de diciembre de 1987 y venían camino a Buenos Aires. Como consecuencia de la Guerra de las Malvinas, todavía no había vuelos directos entre Londres y Buenos Aires, así que Hernán y Fabiana compraron pasajes vía Nueva York.
Hacía pocos meses que vivían en la capital británica, donde Hernán trabajaba para el NMB Bank y Fabiana -psicóloga- se desempeñaba en una universidad en las afueras de la ciudad.
"Realmente es algo inconcebible, Pero así es la vida", concluyó Luis Caffarone, casi resignado, a más de 20 años del atentado que se llevó a uno de sus dos hijos.
En Estados Unidos, país que contaba con 189 de sus ciudadanos a bordo del avión, los familiares también manifestaron su rechazo a viva voz.
"No comprendo cómo los escoceses pueden mostrar compasión. Es un insulto absoluto y sumamente repugnante´´, dijo Kara Weipz, de Mount Laurel, Nueva Jersey. Su hermano Richard, de 20 años, estaba a bordo del avión atacado. "Es horrible. Yo no muestro compasión por alguien que no muestra remordimiento´´, enfatizó.
"Es vergonzoso, repugnante y tan asqueroso que apenas encuentro palabras para describirlo´´, dijo Susan Cohen, cuya hija de 20 años, Theodora, murió en el ataque. "No se trata de un acto de compasión. Es darle a Khadafy todo lo que quiera a cambio de recibir petróleo."



