
Insólito protagonismo del hermano de Fidel Castro
Raúl reemplazó en el discurso del Día de la Revolución a su tradicional orador, el líder cubano, que presidió el acto
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LAS TUNAS, Cuba, 26 (AP).- El general Raúl Castro pronunció hoy el tradicional discurso del Día de la Revolución (que conmemora el frustrado asalto al cuartel Moncada, el primer grito revolucionario) en reemplazo de su hermano y presidente Fidel Castro, un acontecimiento altamente inusual.
Miles de personas se desplazaron hoy a esta capital para escuchar seguramente a Castro anunciar una nueva merma de la zafra azucarera, la primera fuente de divisas del país, y un crecimiento de los ingresos por turismo.
Fidel Castro, que tradicionalmente pronuncia el discurso del Día de la Revolución, asistió al evento y presidió el acto, pero esta vez cedió la tribuna a su hermano menor y segundo del gobierno cubano.
Como es usual, el evento sirvió de púlpito para pedir el apoyo de los cubanos al gobierno contra Estados Unidos, que impuso a la isla un embargo económico hace más de 30 años.
Raúl Castro calificó de "plan monstruoso y fascista" la ley Helms-Burton que recrudece el bloqueo económico contra la isla y acusó a Estados Unidos de alentar planes terroristas contra Cuba.
"Han pasado ya ocho administraciones norteamericanas por la Casa Blanca desde el triunfo de la revolución cubana y todas han sido hostiles, todas han apoyado el bloqueo económico contra Cuba y una parte de ellas han aprobado planes terroristas contra nuestro país", denunció Raúl Castro.
El jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba (FAR) responsabilizó también a Estados Unidos por los dos artefactos explosivos que estallaron el 12 de julio último en dos importantes hoteles de la capital.
"No se trata de una acción aislada. Hemos frustrado en los últimos años varias de esas acciones y disponemos de pruebas de que fueron fraguadas en Estados Unidos", aseguró en su discurso.
Informe anual
Decenas de miles de miembros del Partido Comunista viajaron por ómnibus, tren o avión para presenciar el discurso en esta capital provincial, a unos 644 kilómetros al sudeste de La Habana. El evento comenzó con recitales de música y un carnaval en el centro de esta comunidad rural. En otros vecindarios, los residentes prendieron fogatas en medio de la calle para cocinar "caldosa", un guiso de carne de cerdo.
Tradicionalmente, el discurso informa a los cubanos del estado de la economía nacional, especialmente de la zafra azucarera. El informe refleja desde comienzos de esta década la pérdida de la ayuda que recibía la isla de la desaparecida Unión Soviética y sus satélites europeos.
Según los economistas cubanos, la zafra de este año será de 4,2 toneladas, frente a las 4,45 toneladas en 1996. El gobierno había estimado una cosecha de entre 4,7 y 4,8 toneladas para este año.
El vicepresidente Carlos Lage admitió en febrero que la cosecha quedó perjudicada debido a demoras en la llegada de maquinarias importadas, los daños causados por el huracán Lili en octubre y la sequía en algunas regiones.
En consecuencia, el gobierno estima que la economía crecerá entre el 4 y 5 por ciento este año, un descenso en comparación con el crecimiento de 7 por ciento del año último.
El gobierno anunció el lunes anterior que el turismo creció en más del 18 por ciento este año y que los recientes atentados en los hoteles no afectarían el número de visitas.

