
Irak: nuevas imágenes de abusos complican a soldados de EE.UU.
Las divulgó ayer The Washington Post El diario también difundió detallados relatos de prisioneros de Abu Ghraib El Pentágono reveló que investiga 37 asesinatos en cárceles iraquíes y afganas En Kerbala hubo 18 muertos
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WASHINGTON.- Presos iraquíes fueron obligados a desfilar en ropa interior femenina, abusados sexualmente y forzados a comer alimentos que sacaban de inodoros, según nuevas revelaciones de los ultrajes cometidos por soldados estadounidenses en la cárcel de Abu Ghraib, cerca de Bagdad.
La divulgación de los nuevos documentos representa otro duro golpe a los planes de Estados Unidos para una entrega del poder en el país el mes próximo.
Cientos de nuevas fotos e imágenes de video, difundidas ayer por The Washington Post, muestran, con mayor crudeza que en imágenes anteriores, el nivel de tormentos a los que eran sometidos los prisioneros iraquíes, un escándalo que amenaza con impactar en altos niveles del Pentágono.
Pese a que el gobierno norteamericano mantuvo el hermetismo sobre las nuevas revelaciones, fuentes militares norteamericanas dejaron trascender ayer que el Pentágono investiga 37 casos de muertes de detenidos en Irak y Afganistán, ocho más de los que se habían informado originalmente. Los homicidios se produjeron luego de emplear métodos de interrogatorio cuya legalidad está hoy en el centro de los cuestionamientos.
Las nuevas imágenes y los testimonios de torturas de trece detenidos de la prisión de Abu Ghraib forman parte de las pruebas reunidas por los investigadores del ejército norteamericano en el marco del proceso que se sigue a siete soldados estadounidenses a raíz de los abusos.
Los máximos jefes militares estadounidenses en Irak declararon esta semana ante el Congreso por los tormentos, y el propio presidente George W. Bush se disculpó ante los iraquíes por los hechos, que han dañado su popularidad, la credibilidad de Estados Unidos en el mundo árabe y los planes en marcha de la Casa Blanca para Irak.
Las nuevas fotografías y videos muestran a prisioneros obligados a masturbarse delante de soldados mujeres mientras otros eran víctimas, bajo la amenaza de un fusil, de sevicias sexuales.
Como forma de escarnio por sus creencias, los prisioneros eran forzados a comer cerdo y a beber alcohol, dos actos prohibidos por el islam.
Las nuevas revelaciones se produjeron al mismo tiempo que 450 detenidos salieron ayer de la prisión de Abu Ghraib en trece ómnibus luego de ser liberados por falta de evidencias en su contra.
Los testimonios apuntan a los nombres de tres militares actualmente procesados por la corte marcial, entre ellos Charles Graner y Javal Davis.
En una de las seis fotos publicadas en el sitio de Internet de The Washington Post se ve a un detenido iraquí embadurnado con una sustancia marrón (que aparenta ser excremento humano), con los tobillos esposados y obligado a caminar en línea recta bajo la mirada atenta de un soldado armado.
En otra imagen aparece un hombre arrodillado con uniforme naranja, con las manos amarradas a la espalda y su cabeza a sólo un metro de los dientes amenazantes de un gran perro negro sujeto por las manos de un guardia.
Lawrence DiRita, vocero del Departamento de Defensa, dijo que las imágenes parecían las mismas que mostró el Pentágono en el Congreso, y que el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, pidió que no fueran difundidas. Rumsfeld afronta una serie de pedidos de renuncia por el escándalo.
Entre los documentos se destaca el de un guardia con guantes verdes que, encima de varios hombres maniatados y encapuchados, golpea en la cabeza a uno de los prisioneros.
En las 65 páginas de testimonios, los presos cuentan haber sido tratados como animales. "Debíamos ladrar como un perro, y si no lo hacíamos nos pegaban sin piedad en la cara y en el torso". Uno de ellos afirmó que vio a un traductor del ejército estadounidense teniendo relaciones sexuales con un adolescente que gritaba de dolor.
Otro de los detenidos contó cómo los soldados norteamericanos sodomizaban a uno de sus compañeros detenidos con una linterna. Otro padeció el mismo maltrato con una matraca, después de haber sido obligado a arrastrarse con la cabeza, durante unas cuatro horas.
No cede la violencia
Las nuevas imágenes se conocieron en otra jornada de violencia en el país. Tropas estadounidenses y milicias de Mehdi, seguidores del clérigo rebelde chiita Moqtada al-Sadr, se enfrentaron en las ciudades santas de Najaf y Kerbala mientras las mezquitas se llenaban de fieles para la tradicional oración del viernes.
En Kerbala, los combates dejaron por lo menos 16 milicianos iraquíes muertos, además de un residente local que trabajaba para la cadena de televisión árabe Al-Jazeera. Un soldado estadounidense murió tras la explosión de una bomba.
Al-Sadr instó ayer a sus seguidores a que continúen la lucha contra las fuerzas de ocupación lideradas por Estados Unidos. "No dejen que mi muerte termine con la resistencia. Continúen y Dios les otorgará la victoria", dijo Al-Sadr a los fieles.






