
Irán reveló un borrador con EE.UU. que podría reabrir el estrecho de Ormuz
Desde la República Islámica señalaron que el acuerdo aún no estaba finalizado y que Teherán no daría ningún paso sin una “verificación tangible”
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WASHINGTON.- En medio de la expectativa por el curso de las negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos, marcada por la frágil tregua que rige entre ambos países, Teherán dio a conocer que obtuvo un borrador de un marco inicial no oficial para un memorando de entendimiento con Washington, según informó la televisión estatal iraní.
De acuerdo a lo señalado en el presunto acuerdo preliminar, Irán restablecería el tráfico comercial por el estrecho de Ormuz a los niveles previos a la guerra en el plazo de un mes, mientras que Estados Unidos retiraría sus fuerzas militares de las proximidades de Teherán y levantaría el bloqueo naval.
La televisión estatal afirmó que el acuerdo marco, que excluye a los buques militares y prevé que Irán gestione el tráfico marítimo a través del estrecho en cooperación con Omán, aún no estaba finalizado y que Teherán no daría ningún paso sin una “verificación tangible”.

En ese sentido, indicaron que si se alcanzaba un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días, éste podría aprobarse como una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.
Respecto a la retirada de las tropas estadounidenses de la región, el borrador señala que Washington había asumido “un compromiso con la República Islámica de Irán sobre este asunto”. Además , agrega que aún no está claro si dicho compromiso se refiere únicamente a las fuerzas desplegadas antes y durante la guerra, o si también incluye las bases militares estadounidenses existentes en el Golfo.
El memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán que está surgiendo tiene su origen en las conversaciones indirectas iniciadas tras la guerra que comenzó en febrero, en las que Pakistán desempeñó un papel mediador fundamental entre Teherán y Washington.
El curso de la negociaciones y una reunión inusual
Las negociaciones entre ambos países han ido oscilando desde que se estableció el cese al fuego indeterminado. El fin de semana, Estados Unidos e Irán habían retomado el diálogo a través de la mediación de Pakistán, y Donald Trump se había jactado de que el acuerdo con la república islámica estaba “cada vez más cerca”. Teherán también había dejado trascender que se encontraba cerca de un entedimiento preliminar, con divergencias en el tema nuclear.
Sin embargo, el lunes Estados Unidos afirmó haber llevado a cabo “ataques de autodefensa” en el sur de Irán contra objetivos que incluían embarcaciones que intentaban colocar minas y plataformas de lanzamiento de misiles. A ello se sumaron una serie de advertencias por parte de Trump a Teherán.
“El acuerdo con Irán será grandioso y significativo, o no habrá ningún acuerdo”, desafió Trump en Truth Social, al advertir a sus propios negociadores que no se apresuraran. Asimismo, aclaró que de no alcanzarse un acuerdo Estados Unidos retomaría los ataques.
“Volveremos al frente de batalla y a los disparos, pero más grandes y fuertes que nunca. Y nadie quiere eso”, amenazó el líder republicano.
Las declaraciones de Irán se dan en simultáneo con una la inusual reunión de Gabinete que convocó Trump para este miércoles en la estratégica la residencia presidencial de Camp David, donde se han llevado adelante importantes iniciativas diplomáticas a lo largo de la historia, si bien el mandatario republicano solo ha estado dos veces en su segundo mandato.
La elección de este retiro aislado en las montañas de Maryland, al que Trump casi nunca va, refleja la naturaleza delicada de las discusiones. Según el diario New York Post los temas principales de la reunión girarán en torno a Irán y la economía de Estados Unidos.
Mientras se prepara para reunirse con sus principales asesores, Trump proyecta confianza en que está cerca de cerrar un acuerdo que reabrirá el estrecho de Ormuz y le dará un argumento creíble de que la capacidad nuclear deIrán se ha reducido lo suficiente como para declarar la victoria, poniendo fin a un conflicto que ha sido políticamente impopular para los republicanos.
El acuerdo que se perfila aplaza muchos asuntos críticos para resolverlos más adelante y ya ha expuesto al presidente republicano a duras críticas -incluso de algunos de sus propios simpatizantes- de que los líderes de línea dura de Irán saldrán del conflicto golpeados pero envalentonados.
Todo llega a un punto culminante justo cuando las elecciones de mitad de mandato para determinar el control del Congreso entran en escena y cuando los republicanos temen que el aumento de los costos y de los precios del combustible ensombrezca el ánimo del electorado estadounidense.
Agencias AP, Reuters y Ansa





