
Italia podría abolir el voto en el exterior
ROMA.- En medio de gran indignación popular por el durísimo plan de ajuste aprobado el viernes pasado por el Parlamento –que según diversos estudios castiga sobre todo a las familias y a los sectores más débiles–, el gobierno de Silvio Berlusconi presentó ayer un proyecto de reforma constitucional que apunta a reducir los costos de la política (que en Italia son enormes) y que incluye la eliminación del voto de los italianos en el exterior.
Con la firma del ministro de Simplificación, Roberto Calderoli (de la xenófoba Liga Norte), el proyecto de ley prevé una drástica reducción del número de parlamentarios –famosos en Italia por tener sueldos altísimos–, jubilaciones de privilegio y demás beneficios. Con la creación de un denominado Senado Federal, los diputados pasarían de 630 a 250 y los senadores, de 315 a 250. Además, los parlamentarios recibirían su salario sobre la base de su presencia efectiva en el recinto.
Sin embargo, lo más llamativo del proyecto de reforma constitucional es la abolición de la circunscripción exterior, es decir, la norma constitucional introducida en enero de 2000 que prevé el ejercicio del derecho a voto para la elección de los parlamentarios de parte de los ciudadanos italianos residentes fuera de Italia.
Se calcula que hay unos 3,5 millones de italianos que viven en el exterior, de los cuales cerca de 500.000 residen en la Argentina.
Los italianos en el exterior hasta ahora estuvieron habilitados para elegir a 12 diputados y a 6 senadores a través de un controvertido sistema de correspondencia.
La primera vez que los residentes italianos en el extranjero pudieron votar fue en las elecciones de abril de 2006, y su voto resultó crucial para la victoria del gobierno de centroizquierda de Romano Prodi.




