
Jessica Lynch: una heroína discutida
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2003
Marzo. Primeros días de la invasión norteamericana a Irak. En un desierto cercano a la ciudad de Nassiriyah, un convoy de Estados Unidos es emboscado por fuerzas iraquíes. Once soldados mueren y cinco son tomados prisioneros. Uno de ellos, la soldado Jessica Lynch, de 19 años, dispara hasta quedarse sin municiones, es herida de bala, apuñalada, y llevada a un hospital iraquí donde es torturada por sus captores.
Nueve días después es liberada por las fuerzas de Estados Unidos en un dramático operativo de rescate, cuya filmación es difundida insistentemente por las cadenas televisivas norteamericanas. La espectacular filmación, que mostraba a soldados norteamericanos gritando "¡vamos, vamos, vamos!" en medio de una terrible balacera, contribuyó a retratar a Lynch como una heroína y a crear una posición favorable a la guerra en la sociedad norteamericana.
Hasta aquí la versión del Pentágono. En mayo de ese mismo año, la BBC publicó una investigación periodística al respecto que calificó la historia oficial de defectuosa y la consideró "una de las más asombrosas piezas de manejo de medios jamás concebida".
"Yo examiné a Lynch. Vi que tenía un brazo quebrado, un muslo roto y un tobillo dislocado. No había signos de disparos, balas dentro de su cuerpo o heridas de puñaladas. Tuvo sólo un accidente de tránsito", dijo a la BBC el doctor iraquí Harith al-Houssona.
Otros testigos dijeron que las fuerzas especiales que participaron en el rescate de Lynch sabían que los militares iraquíes habían huido un día antes. Por lo tanto, la filmación con sus disparos y explosiones no habría sido más que un montaje, atribuido a la influencia de Jerry Bruckheimer, un director de películas de acción que asesoraba al Pentágono en ese entonces.
Pero la fiebre ya se había desatado. Sitios de Internet vendían objetos alusivos al rescate de Lynch con precios que llegaban a los 200 dólares, la revista pornográfica Hustler afirmaba tener fotografías de Lynch desnuda que nunca publicó, y la soldado era recibida como heroína en su estado natal de West Virginia. Poco después, al publicar un libro en el que relata su experiencia en Irak, Lynch admitió que había sido "usada" y que nunca había disparado. También afirmó haber sido violada por sus captores iraquíes mientras estaba inconsciente.
2006
El suceso de Nassiriyah dejó fuertes secuelas en el cuerpo de Lynch: no siente la pierna izquierda, debe utilizar un bastón y un zapato especial en el pie izquierdo para poder caminar, y fue operada dos veces del pie derecho.
Sin embargo, pese a sus dificultades para movilizarse, Lynch se las arregló para dar innumerables charlas a lo largo de Estados Unidos sobre su experiencia y para participar en actos de beneficencia organizados por entidades de bien público.
En marzo del año pasado, asistió a un acto de homenaje a su mejor amiga, Lori Piestewa, una soldado sioux muerta en la emboscada de Nassiriyah y considerada la primera mujer aborigen norteamericana que cayó en combate. Lynch recibió allí la medalla al valor de los guerreros, distinción que entregan los indios de Estados Unidos.
También participó de otra actividad para homenajear a Piestewa, que esperaba regresar a su país después de la guerra y construir una nueva casa para sus padres. Para cumplir su deseo, Lynch participó en abril pasado en el reality show televisivo "Extreme Makeover: Home Edition Family" -que soluciona los problemas habitacionales de familias necesitadas en Estados Unidos- gracias al cual los padres de Lori accedieron a ese beneficio.
Actualmente, Lynch asiste a clases en la Universidad de Virginia Occidental, que le ofreció una beca para que pudiera hacer realidad su sueño de convertirse en maestra jardinera, y se desempeña como vocera de Operación Púrpura, un programa de campamentos para hijos de soldados norteamericanos en acción.
A pesar de la polémica que desató su rescate, el ejército norteamericano decidió distinguir a fines de enero pasado a la unidad del primer batallón de Savannah, que intervino en la misión, con una estrella de bronce por el valor demostrado en esa oportunidad.




