
La discreta disputa por el liderazgo regional
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CIUDAD DE MEXICO.- Brasil y México se disputan discretamente el liderazgo regional, y la visita del presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, se da en momentos en que el mandatario mexicano, Felipe Calderón, impulsa una política de acercamiento hacia América latina.
"Siempre hubo rivalidad entre México y Brasil. Se ha manifestado, por ejemplo, en el deseo de Brasil de tener un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, lo que México no ve con buenos ojos porque si algún país [latinoamericano] puede aspirar a tenerlo, ése es México", comentó el analista político Sergio Sarmiento.
En los últimos años, México y Brasil, las principales economías de América latina, ambos miembros del G8+5 (el grupo que reúne a las ocho naciones más desarrolladas y a las cinco principales potencias económicas emergentes), se enfrascaron en una discreta pugna por representar a la región ante el resto del mundo.
Sin embargo, Jorge Castañeda, que se desempeñó como canciller mexicano entre 2000 y 2003, considera que su país busca más "impedir" que Brasil ejerza ese liderazgo que ejercerlo él mismo.
Brasil goza de la ventaja de que sus leyes le permiten una mayor presencia en la escena internacional, por ejemplo, a través de su participación en operaciones para el mantenimiento de la paz, mientras que México está limitado debido a su tradicional neutralidad política.
"Es una rivalidad más que una competencia. Son pocos los temas en los que ambos países se enfrentan", precisó Castañeda.
Cada país tiene su propia área de acción: América del Sur es la de Brasil y América Central y una particular relación bilateral con Estados Unidos son las de México. Y cualquier intromisión es rechazada.
Sarmiento explica que "Brasil siempre ha visto los intentos de México de tener una relación comercial más cercana con América del Sur, con el Mercosur y Chile, como una molestia o una amenaza".
Una eventual adhesión de México al Mercosur no figura en la agenda de discusiones de la visita que inicia hoy Lula. "Existe un obstáculo técnico que bloquea el ingreso de México", dijo un consejero de Lula, en referencia al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta, por sus siglas en inglés), que los mexicanos tienen con Estados Unidos y Canadá.
Si bien desde un punto de vista económico ambos países están codo a codo en términos del PBI, Brasil goza de un pleno desarrollo, con una economía dinámica y diversificada, mientras que México enfrenta una reducción en sus riquezas petroleras y ahora apuesta por las remesas de mexicanos en Estados Unidos, los ingresos del turismo y de la producción industrial de exportación.
Potencia demográfica
"Brasil tiene ahora una economía más grande que México. En este momento, la economía brasileña es más fuerte, pero el ingreso per cápita es mayor en México", añadió Sarmiento.
Brasil es la segunda potencia demográfica del continente, con 190 millones de habitantes, pero México cuenta con un potencial de 108 millones de habitantes y tiene en su frontera norte al primer mercado del mundo.
En una entrevista concedida al diario mexicano Reforma, Ivan Oliveira, embajador de Brasil en México, desestimó cualquier rivalidad entre las dos potencias, aunque sí reconoció "diferencias de opinión".



