La guerra en Irán dispara al petróleo a máximos de tres años, altera los mercados y el G7 reacciona
El miedo a las interrupciones en el estrecho de Ormuz sacudió a las bolsas mundiales; Wall Street abrió a la baja; los países industrializados analizan usar reservas estratégicas
7 minutos de lectura'
TOKIO.– Los precios del petróleo se dispararon este lunes a su nivel más alto en más de tres años y medio, impulsados por la expansión de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán y el temor a una interrupción prolongada del suministro energético desde Medio Oriente.
La escalada del conflicto elevó los riesgos para el transporte marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz y generó una fuerte reacción en los mercados financieros internacionales. Wall Street abrió a la baja, con caídas de los índices Dow Jones (-0,93%), Nasdaq (-0,91%) y S&P 500 (-0,84%); pero recortó parte de las pérdidas durante la jornada, con el Nasdaq y el S&P 500 mostrando números verdes al final de la jornada.
A la inquietud del mercado se sumó una sucesión de línea dura de Teherán, que alejaba las esperanzas de un rápido final de las hostilidades.
En ese contexto, los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G7), que reúne a las principales potencias industrializadas aliadas de Estados Unidos, debatirán el lunes una liberación conjunta de petróleo de las reservas de emergencia coordinada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), según informó el Financial Times.
Tres países del G7, entre ellos Estados Unidos, han expresado hasta ahora su apoyo a la idea, según el FT, que basa su información en fuentes, y añade que los ministros y el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, mantendrán una conversación telefónica para debatir el impacto de la guerra de Irán.
Los precios se moderaron después de que se publicó el artículo del Financial Times.
El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo el lunes que “el uso de reservas estratégicas es una opción contemplada”. Además, dijo que los líderes del G7 podrían reunirse esta semana para coordinar una respuesta al alza de los precios de la energía. Francia ostenta actualmente la presidencia rotatoria del G7.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia el sábado a la idea de recurrir a la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos, diciendo que los suministros estadounidenses eran amplios y que los precios pronto bajarían.
Aproximadamente 15 millones de barriles de crudo -cerca del 20% del petróleo mundial- suelen transportarse cada día a través del estrecho de Ormuz, según la firma independiente de investigación Rystad Energy. La amenaza de ataques iraníes con misiles y drones prácticamente ha impedido que los petroleros que transportan petróleo y gas desde Arabia Saudí, Kuwait, Irak, Qatar, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos e Irán atraviesen el estrecho, que limita al norte con Irán.
“Los precios del petróleo han reunido todos los ingredientes para una tormenta perfecta: los productores del golfo de Oriente Medio recortan la producción, el cierre prolongado del estrecho de Ormuz (...) todo ello agravado por un pesimismo creciente sobre una rápida recuperación de la situación actual”, dijo Muyu Xu, analista senior de petróleo de Kpler.
Desplome
Las bolsas asiáticas se desplomaron el lunes y los precios del petróleo se dispararon más del 25% a más de 120 dólares el barril, ante los temores causados por la guerra, que entra en su segunda semana sin señales de tregua. Por ejemplo, la Bolsa de Seúl -que este año había tenido un rendimiento fuerte por sus empresas tecnológicas- perdió más del 5%, mientras que Tokio cayó más del 5% y Taipéi más del 5%. También se registraron fuertes bajas en las bolsas de Hong Kong, Shanghái, Sídney, Singapur, Manila y Wellington.
En las primeras operaciones, los futuros del crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) llegaron a subir más de 30%, alcanzando los US$119,48 el barril, su nivel más alto desde julio de 2022, para luego estabilizarse momentáneamente en US$102 y, más tarde, bajar hasta los US$ 84. El contrato de referencia ya había subido un 12% el viernes y acumula un incremento cercano al 36% en la última semana.
El petróleo Brent, referencia internacional, también registró fuertes alzas: trepó 27,54% y subió hasta 119,50 dólares por barril a primera hora del día, pero más tarde se negociaba a cerca de US$87 dólares, después de haber subido cerca de 28% la semana pasada. El repunte se produce en medio de crecientes preocupaciones por el impacto del conflicto en la producción y el transporte de crudo en la región del Golfo Pérsico.

Bloqueo
Los temores se concentran especialmente en el estrecho de Ormuz. Desde el inicio de la ofensiva militar el 28 de febrero, muchos petroleros evitaron atravesarlo por temor a ataques con misiles o drones iraníes.
De hecho, varios buques resultaron alcanzados en los últimos días y gran parte de las compañías navieras suspendieron temporalmente el tránsito por la zona. Como consecuencia, países productores como Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos comenzaron a reducir su producción ante la imposibilidad de exportar normalmente y el rápido llenado de sus depósitos de almacenamiento.
La petrolera saudita Aramco comenzó a recortar la producción en dos de sus yacimientos, informaron dos fuentes, pero no proporcionaron más detalles. La empresa se negó a hacer comentarios.
En Bahréin, Bapco Energies declaró fuerza mayor tras un ataque a su complejo de refinerías, informó la empresa.
Durante el fin de semana, Irak redujo la producción de sus principales yacimientos petroleros del sur un 70%, a 1,3 millones de barriles diarios (bpd), según tres fuentes del sector, mientras que Kuwait Petroleum Corp comenzó a reducir la producción el sábado y declaró fuerza mayor.
La situación se ve agravada por los ataques a instalaciones energéticas en la región. Desde el inicio de la guerra, Irán, Israel y Estados Unidos han bombardeado infraestructuras de petróleo y gas, lo que intensificó las preocupaciones sobre el suministro global.

El encarecimiento del petróleo amenaza con elevar el costo de vida y podría presionar al alza las tasas de interés en distintos países, en un momento en que muchas economías aún enfrentan las secuelas de la inflación global de los últimos años.
“La economía mundial sigue dependiendo del flujo concentrado de petróleo y gas natural desde Medio Oriente a través del estrecho de Ormuz”, advirtió Bruce Kasman, economista jefe de JPMorgan. Según el analista, en el corto plazo el precio del crudo podría acercarse a los 120 dólares por barril antes de moderarse si el conflicto se atenúa.
Sin embargo, Kasman advirtió que, si no se alcanza pronto una solución política clara, el Brent podría seguir subiendo durante los próximos meses, lo que reduciría el crecimiento económico mundial y elevaría la inflación global.
“Pequeño precio a pagar”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia al aumento del precio del petróleo y sostuvo que se trata de un “pequeño precio a pagar” frente al objetivo de eliminar la amenaza nuclear iraní y garantizar la seguridad internacional. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, el mandatario afirmó que el encarecimiento del crudo es un “pequeño precio a pagar” para garantizar la seguridad de Estados Unidos y del mundo, y sostuvo que las cotizaciones caerán rápidamente una vez que se elimine la amenaza del programa nuclear iraní. Según Trump, “solo los tontos pensarían lo contrario”.

Mientras tanto, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, aseguró que el gobierno trabaja con compañías navieras para restablecer el tráfico de petroleros en el Golfo Pérsico y estimó que la situación podría normalizarse “en cuestión de semanas”, posiblemente bajo protección militar de Estados Unidos.
Más reacciones
En otros lugares, Vietnam eliminó los aranceles a la importación de combustibles y Bangladés cerró las universidades para ahorrar electricidad y combustible.
China ha pedido a las refinerías que detengan las exportaciones de combustible y que intenten cancelar los envíos ya comprometidos.
Qatar, el segundo mayor exportador mundial de gas natural licuado, también ha detenido las exportaciones.
Incluso si Estados Unidos coloca buques de guerra en el estrecho de Ormuz para defender el transporte marítimo, la ruta seguiría siendo “demasiado peligrosa”, dijo el ministro de Energía de Qatar, Saad al-Kaabi, al Financial Times en una entrevista publicada el 6 de marzo.
Agencias AFP, AP y Reuters

