La mujer que quiso frenar el Brexit ahora vive bajo amenaza

Gina Miller llevó el proceso a la Corte; desde entonces la difaman y atacan
Pablo Guimón
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8 de febrero de 2017  

MADRID.- La han amenazado con pegarle un tiro y meterla en un tacho de basura. La han llamado "orangután" y "puta". El diario The Sun se refirió a ella como "una millonaria nacida en el extranjero" que trata de subvertir la democracia británica. Y los jueces que le dieron la razón son, según el Daily Mail, "enemigos del pueblo". Al menos tres personas han sido detenidas y otras 12 han sido investigadas por amenazas contra ella. Ahora debe llevar escolta.

La propia Gina Miller, que decidió cuestionar ante los tribunales la autoridad del gobierno para iniciar el Brexit y ganó, se mostró asombrada por "el nivel de abusos personales" que ha recibido "sólo por plantear una pregunta legítima". Pero siguió adelante. Y lo que sus atacantes no comprenden es que lo hizo precisamente por las amenazas. Fueron éstas, ha reconocido, las que la hacían más fuerte.

Los abusos no son algo nuevo para Miller, nacida hace 51 años en una familia acomodada de lo que fue la Guyana británica. Cuando tenía 10 años, sus padres la enviaron con su hermano a un internado en el sur de Inglaterra para ahorrarles la complicada situación política que atravesaba su país. Su madre le dio un frasco de su perfume favorito (L'Air du Temps, de Nina Ricci) para que lo oliera cuando sintiera nostalgia. Pero el primer fin de semana sus compañeras vaciaron el frasco y lo llenaron de agua. Fue el inicio de una rutina de acoso escolar.

A los 13 años, el dinero dejó de llegar. Las circunstancias políticas en Guyana impedían a los padres seguir enviando giros. Así que Gina y su hermano, dos años mayor, se trasladaron a un piso que años atrás había adquirido su madre cerca de sus colegios. Gina empezó a trabajar, después de clase y los fines de semana, como limpiadora en hoteles y restaurantes. Al tanto de que, hasta que su hermano cumpliera 16 años, sería ilegal vivir sin supervisión adulta, Gina salía cada mañana a la calle vestida con trajes y tacones, adquiridos en tiendas de beneficencia, para aparentar más edad. En una estación de servicio que había de camino, los cambiaba por el uniforme escolar.

Terminado el colegio se matriculó en derecho, pero abandonó antes de los exámenes finales. A los 21 años se casó y quedó embarazada de su primer hijo, que sufrió daños cerebrales al nacer. A los 23, ya separada de su primer marido, Miller vivía en un piso del este de Londres, madre soltera de un hijo con discapacidad, trabajando de camarera en Pizza Express y repartiendo en la calle folletos con ofertas de telefonía móvil.

Hoy, Miller es cofundadora de una firma de inversión privada de la City y vive con su tercer esposo y sus hijos en una casa de siete millones de libras en el barrio de Chelsea.

La política y la ley están en su ADN, cortesía de un padre, fallecido en 2013, que luchó contra el régimen guyanés de Forbes Burnham antes de convertirse en fiscal general. En 2012, Gina creó con su tercer marido, millonario gestor de fondos, una ONG que puso en marcha una campaña por una mayor transparencia en el sector financiero. Su intromisión en los intereses de la City le valió, entre los ejecutivos de la milla cuadrada, el sobrenombre de "viuda negra".

Miller hizo historia al ganar en el Supremo su causa contra el gobierno y obligarlo a contar con la autorización del Parlamento para activar el Brexit. Como se ha visto esta semana, en la que los diputados aprobaron por amplia mayoría la activación del artículo 50, la victoria de Miller no detendrá el proceso. Pero ésa -se ha cansado de decirlo- no era su intención.

La norma fundamental del ordenamiento constitucional británico es la soberanía del Parlamento. En el contexto del auge del populismo, sostiene Miller, defender el proceso legal es importante. "Populismo no es anarquía y, aunque es fácil comprender por qué muchos desean pegar una patada al sistema, es menos claro qué cambios a mejor están proponiendo. Para estudiantes y políticos, la lección es clara: la política no existe en el vacío y nuestra Constitución es el pegamento que mantiene a nuestra sociedad junta".

La financista a la que le temen la City y Downing Street

Gina Miller

Financista británica

Nacida hace 51 años en Guyana, maneja un fondo de inversión en la City y preside una ONG que impulsa reformas en el sistema financiero para hacerlo más transparente; tras el fallo judicial, recibió amenazas y debe llevar escolta

Referéndum

El 23 de junio pasado, los británicos votaron en un referéndum por la salida del país de la Unión Europea (UE)

Reclamo

Gina Miller encabezó una ofensiva judicial para que en el proceso de divorcio entre el país y el bloque el gobierno británico consulte al Parlamento

Fallo de la Corte

La semana pasada, el máximo tribunal británico emitió un dictamen favorable al reclamo y le exigió al gobierno que busque la autorización parlamentaria para activar la salida, que fue finalmente aprobada

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