La "otra" Capilla Sixtina que es furor en Roma

El show en la Capilla Sixtina se convirtió en el shpw permanente con más visitas en Italia
El show en la Capilla Sixtina se convirtió en el shpw permanente con más visitas en Italia
Elisabetta Piqué
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25 de abril de 2019  • 15:53

ROMA.- Ver la emblemática Capilla Sixtina del Vaticano , donde se encuentra el Juicio Final, uno de los "capolavori" de Miguel Ángel y donde suelen elegirse a los papas, es un "must" para todo turista que pisa la ciudad eterna. Pero desde hace unos meses, para ver aún mejor esos marvillosos frescos, otro "must" es ir a ver Juicio Final: Miguel Ángel y los secretos de la Capilla Sixtina. Se trata de un show deslumbrante que, con proyección inmersiva a 270°, live performance, música de Sting y extraordinarios efectos escénicos, cuenta la génesis de una obra maestra de la historia del arte.

El espectáculo -que puede verse en diversos idiomas y cuenta con voces de actores de la talla de Susan Sarandon en su versión en inglés- está haciendo furor. Se estrenó hace más de un año -el 15 de marzo de 2018-, pero le fue tan bien que se ha convertido en el primer espectáculo permanente de Italia, visto por más de 275.000 personas, entre los cuales, muchísimos turistas.

Aunque el Auditorium Conciliazione, ubicado en la vía de la Conciliazione, muy cerca de la Basílica de San Pedro, es enorme -1600 plazas- y varios días de la semana hay dos funciones, las entradas deben sacarse con mucha anticipación. El director artístico de este éxito, también visto por 57.600 alumnos de escuelas de la región Lacio (cuya capital es Roma), acompañados por 4900 docentes, según datos actualizados en marzo, es Marco Balich, un veneciano de 56 años famoso por haber producido más de 20 ceremonias olímpicas en todo el mundo.

Capilla Sixtina
Capilla Sixtina Crédito: Manuela Giusto

Fue justamente su experiencia como organizador de mega-eventos en diversos rincones del planeta que lo inspiró a crear este espectáculo, muy distinto por el tema, pero igual de espectacular que los anteriores. "Después de haber hecho el Bicentenario de México, las Olimpíadas de Río de Janeiro, los Juegos Asiáticos en Turkmenistán, quería hacer algo que celebrara nuestra cultura italiana. Así, por tres años comencé a pedirle a los Museos Vaticanos que me dieran la posibilidad de tener los derechos de la Capilla Sixtina", contó Balich, en diálogo con La Nación. "Haciendo ceremonias olímpicas, grandes espectáculos, estoy en contacto con los mejores talentos del mundo, tanto técnicos como creativos y quería ponerlos al servicio de un elemento de cultura como es Miguel Ángel. Teniendo cuatro hijos y habiendo visto siempre Spiderman, quería demostrarles que Miguel Angel podía ser más súper-héroe que todos los demás", agregó.

Tanto grandes como chicos salen fascinados de su obra, ya considerada en Roma como la "otra" Capilla Sixtina. "La verdad es que me conmueve mucho ver que también les gusta a los alumnos de escuelas que están viniendo, de diversas edades, como la de mis hijos, que tienen 12, 14 y 16, que quedan atrapados", dijo Balich. "Son esas edades difíciles como para mantener la atención porque los chicos están siempre con el celular en la mano y al mismo tiempo viendo televisión. Y para mí es prioritario hacerles entender de que hay muchísimas cosas bellas fuera de sus pantallas. Este es el motivo por el que estamos haciendo el espectáculo. De algún modo las redes sociales, la velocidad del mundo actual, hace que las cosas se estén dando tan rápido que si reforzamos todo aquello grande que hizo la humanidad en el pasado, en el sentido más noble del término, más fuerte seremos para enfrentar el futuro", opinó.

En la Capilla Sixtina del Vaticano el Show "Juicio Final: Migue Ángel y los secretos de la Capilla Sixitna" está siendo furor en Roma.
En la Capilla Sixtina del Vaticano el Show "Juicio Final: Migue Ángel y los secretos de la Capilla Sixitna" está siendo furor en Roma. Crédito: Manuela Giusto

Balich reconoce que su show espectaculariza el arte, pero subraya que no la banaliza.

"No hay cinismo, no hay golpes bajos o de efecto, que es un poco el problema de los programas de Tv. No hay voluntad de revelar algo turbio, sino ganas de exaltar cosas bellas.No se banaliza el arte, sino que se hace más abierta, que es lo que hacemos en las ceremonias olímpicas, donde contamos grandes valores, en un modo que sea comprensible en todo el mundo. Nosotros usamos estas técnicas de exaltación de los valores o de las cualidades de algo, como la Capilla Sixtina, para que todo esto se vuelva una profunda inspiración para los jóvenes generaciones, con respecto al potencial de la cultura. Y creo que si nosotros los europeos celebramos la belleza y la cultura, de algún modo hacemos una contribución positiva para nuestros hijos y para el futuro de la humanidad", indicó.

Para él fue la apertura del papa Francisco que hizo que los Museos Vaticanos -consultores científicos del espectáculo- le concedieran los derechos de la Capilla Sixtina. "Para convencer a los Museos Vaticanos primero intentamos con Antonio Paolucci, su ex director, luego con la mujer que lo sucedió, Barbara Jatta, pero seguramente el impulso a estar abiertos a lo nuevo maduró con este Papa argentino, que es fantástico", dijo. "Más allá de la religión y de si uno es creyente, o no, sin dudas Francisco es un grande, una de las personas más iluminadas de esta primera parte del siglo XXI porque lleva paz, porque mira más allá de los cortos intereses de cada uno y porque está de algún modo abriendo la Iglesia católica romana a una sensibilidad hacia las diversidades y a lo nuevo, algo que es un gran bálsamo para el futuro del planeta", agregó.

La Capilla Sixtina
La Capilla Sixtina Crédito: Manuela Giusto

Balich no oculta estar "enamorado" de este proyecto con el que está triunfando,que es muy distinto a todo lo que hizo antes, cuando solía trabajar con 3000 comparsas en shows que costaban millones de euros que se veían en directa televisiva en todo el mundo. Juicio Final costó "apenas" 9 millones, financiados todos en forma privada y cuenta con solamente 8 bailarines-actores, que en verdad no actúan, en una fórmula nueva.

Balich tampoco oculta que uno de sus sueños es llevar el show a la Argentina, país que conoce bien, donde estuvo de vacaciones y donde tiene varios amigos. "Este es un espectáculo que se puede replicar en otros lugares y nos gustaría muchísimo ir a la Argentina porque los italianos y los argentinos somos muy parecidos. Somos latinos, nos emocionamos, nos gusta lo bello", sostuvo. "Adoraría llevarlo a Buenos Aires o a Bariloche -confesó-. Estoy convencido de que los argentinos sabrían captar toda esa emoción que nosotros le ponemos adentro al espectáculo".

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