La pesadilla de Boko Haram: 214 de las chicas rescatadas están embarazadas

En los últimos días, 1000 cautivas fueron liberadas por el ejército y atendidas ahora en campos especiales; dramáticos relatos de las víctimas de los terroristas islámicos
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5 de mayo de 2015  

LAGOS.- Cientos de mujeres y chicos nigerianos rescatados de manos de los islamistas de Boko Haram fueron ubicados en un campamento de refugiados de la ciudad oriental de Yola al cuidado de las autoridades, que ayer, entre los relatos de las ex cautivas, confirmaron la peor de las pesadillas: por lo menos 214 de ellas están embarazadas.

"Algunas están visiblemente embarazadas y otras han dado positivo en las pruebas", reveló el doctor Babatunde Osotimehin, director del Fondo de Población de las Naciones Unidas, que añadió que la mayoría requiere atención médica y psicológica urgente, pues fueron sometidas a un enorme estrés.

"Me convirtieron en un objeto sexual. Hacían turnos para acostarse conmigo. Ahora estoy embarazada y no sé quién es el padre." Asabe Aliyu, de 23 años, es una de estas mujeres y contaba así al diario nigeriano Daily Times cómo había sido su cautiverio de seis meses.

Violadas, casadas a la fuerza, obligadas a combatir, sus maridos o padres asesinados delante de ellas. Sus relatos, que llegan a cuentagotas, reflejan toda la violencia ejercida contra ellas por el grupo terrorista más sanguinario de África.

Estas mujeres y chicos, liberados la semana pasada en tres operaciones militares en el bosque de Sambisa, estado de Borno, se encuentran ahora en distintos campos de desplazados de la región nordeste, la mayoría en Yola (Adamawa), a donde llegaron el fin de semana en camionetas del ejército.

"Cada día moría alguna de nosotras y sólo esperábamos que llegara nuestro turno. No nos permitían movernos ni un centímetro, incluso para ir al baño nos acompañaban", contó Asabe Umaru.

Por su parte, Cecilia Abel dijo que le "daban harina de maíz por las tardes para comer. Muchos de los capturados murieron en el bosque de Sambisa".

Lami Musa, de 27 años, relató que algunas de ellas tuvieron que asistir a las ejecuciones de sus maridos o padres. "Secuestraron a toda mi familia y mataron a mi marido en el bosque de Kilkasa cuando yo estaba embarazada de cuatro meses. Luego, en Sambisa, dormíamos al aire libre. Me dijeron que cuando alumbrara al bebe me casarían con uno de sus comandantes. Pasaban días sin que nos dieran comida ni agua, hasta que hace tres días, la noche antes de ser liberada, di a luz a la niña", explicó a la BBC.

Binta Abdullahi contó que había estado detenida en dos sitios antes de que la llevaran al bosque de Sambisa, el mes pasado. Al parecer, Binta pasó por el "cuartel general" de Boko Haram en Gwoza, una ciudad del nordeste de Nigeria.

Sus dos hermanas, que también fueron secuestradas, consiguieron huir, pero ella decidió quedarse, pues se había hecho cargo de tres menores de entre tres y cuatro años cuyas madres no figuraban entre las cautivas. "No podía abandonarlos", explicó.

"Nos pidieron que nos casáramos con miembros de Boko Haram, pero les dijimos que eso no era posible porque ya estábamos casadas -dijo la joven-. Entonces nos dijeron que nos venderían como esclavas."

El rescate tampoco fue fácil. Las mujeres se refugiaron bajo los árboles cuando los soldados nigerianos llegaron, pero los terroristas trataron de obligarlas a acompañarlos. "Cuando nos negamos, empezaron a apedrearnos. Algunas murieron por las piedras", dijo Musa.

Un informe de Amnistía Internacional reveló que unas 2000 mujeres y chicas fueron secuestradas por Boko Haram en el último año.

Sin embargo, aún no hay noticias de las 219 estudiantes de Chibok que fueron secuestradas en abril de 2014.

Agencias AFP y Reuters y diario El País

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