
La toma de Mosul se dilata por la resistencia de los jihadistas
El ejército se fortalece en el este de la ciudad, pero EI da pelea en el centro
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BAGDAD.- La batalla por el control de la estratégica ciudad de Mosul, bastión de los jihadistas de Estado Islámico (EI) en Irak, entra hoy en su segundo mes de combates, tras cuatro semanas de avances del ejército iraquí y sus aliados, pero todavía lejos de garantizar la victoria.
Ayer el ejército iraquí, que en estas semanas pasó a controlar varios sectores del este de la ciudad y que entró en algunos barrios, debió repeler un fuerte contraataque de EI, en un intercambio de fuego que dejó diez soldados y 23 combatientes jihadistas muertos.
Al mismo tiempo, las tropas del ejército avanzaron desde sus puestos consolidados del este en dirección norte al barrio de Tahrir, donde los pobladores abandonaron sus casas para huir de los combates. Un ataque de mortero lanzado desde territorio controlado por EI hirió a por lo menos cinco chicos que intentaban escapar de los enfrentamientos, tras ser evacuados por los soldados. La artillería y los ataques aéreos de la coalición liderada por Estados Unidos apoyaron el avance, que provocó columnas de humo por toda la ciudad.
Desde el comienzo de la ofensiva, el 17 de octubre pasado, el ejército iraquí ataca Mosul, la segunda ciudad del país, desde diferentes flancos, con las fuerzas especiales como punta de lanza. Los jihadistas se defienden con atentados suicidas con coches cargados de explosivos y francotiradores, y han usado a la población civil como escudos humanos.
Se estima que en Mosul hay un millón de personas atrapadas entre los frentes, por lo que las fuerzas especiales se movieron lentamente en la última semana para evitar bajas y la muerte de civiles, mientras los jihadistas las atacan desde el entramado urbano.
"Combatir en la ciudad será probablemente cada vez más difícil, a medida que las fuerzas iraquíes progresen en dirección al centro histórico, más denso", dijo Patrick Martin, analista del Instituto de Estudios de Guerra, en Washington. "Los túneles, los escudos humanos y los coches bomba serán más difíciles de combatir a medida que las fuerzas iraquíes avancen" hacia los barrios más poblados, agregó.
Las fuerzas kurdas iraquíes tuvieron un papel importante en los primeros días de la ofensiva, pero después de la reconquista de la ciudad de Bashiqa, al este de Mosul, afirmaron que terminaba su participación en la batalla.
Con respecto a la situación de los kurdos, que combaten en distintos frentes del norte de Irak, el presidente de la región autónoma del Kurdistán, Masud Barzani, prometió ayer venganza contra los cómplices de EI. "Hubo gente en las zonas liberadas que dieron la bienvenida a EI cuando ocupó esos lugares, cooperaron con ellos y se convirtieron en parte de ese grupo y socios en sus crímenes -dijo Barzani-. Deben pagar el precio de sus crímenes."






