
Las claves del adelanto electoral de Sánchez: vivienda, corrupción y el riesgo de un gobierno del PP y Vox
El presidente español convocó a elecciones para el 29 de noviembre, casi un año y medio antes de lo previsto; la fragilidad parlamentaria de su gobierno y las encuestas que anticipan una posible mayoría de la derecha
7 minutos de lectura'
MADRID.– El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este lunes el adelanto de las elecciones generales al 29 de noviembre, casi un año y medio antes de la fecha prevista originalmente. La decisión pone fin a una legislatura marcada por la fragilidad parlamentaria del Ejecutivo socialista, sus dificultades para aprobar medidas clave y una sucesión de investigaciones por corrupción que afectan a dirigentes de su entorno y a su familia.
Sánchez, en el poder desde 2018, justificó la convocatoria con la necesidad de obtener un respaldo parlamentario más amplio para llevar adelante su programa. “Para hacer más necesitamos renovar y ampliar el apoyo de la gente”, afirmó en un mensaje desde el Palacio de la Moncloa. El dirigente socialista, de 54 años, aspira así a un tercer mandato y busca convertir una situación de debilidad en una nueva oportunidad electoral.
Las encuestas sitúan al Partido Popular (PP) por delante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y muestran a una derecha que, sumada a la ultraderecha de Vox, podría alcanzar una mayoría en el Congreso. Para Sánchez, la principal apuesta será movilizar al electorado de izquierda alrededor de dos cuestiones. Por un lado la crisis de la vivienda y por otro, el temor a que Vox llegue por primera vez al gobierno nacional desde el retorno de España a la democracia.
¿Por qué Sánchez adelanta las elecciones?
La decisión llegó después de que el gobierno sufriera un duro revés en el Congreso con sus medidas para hacer frente a la crisis de la vivienda, uno de los principales problemas sociales del país. El Ejecutivo gobierna en minoría y depende de una compleja red de acuerdos con partidos pequeños y fuerzas regionales para sacar adelante sus iniciativas.
Uno de los últimos golpes fue el fracaso de un paquete de medidas de vivienda, en un contexto de creciente movilización social. Las protestas se intensificaron después del desalojo de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que debió abandonar el departamento en el que había vivido durante más de siete décadas. La vivienda había sido adquirida por una empresa de inversión que pretendía elevarle el alquiler un 275%.

El caso se convirtió en un símbolo de la dificultad para acceder a una vivienda asequible y alimentó manifestaciones en Madrid y otras ciudades. Decenas de miles de personas salieron a las calles el sábado y cientos de manifestantes mantienen desde hace una semana una acampada en la Puerta del Sol.
¿Qué dicen las encuestas?
El escenario electoral es complicado para el PSOE. Los socialistas llevan meses por detrás del PP y se mueven en torno al 28% de intención de voto, sin superar el 33% en las encuestas durante los ocho años de Sánchez en el poder.
El problema para el presidente es que sus aliados tradicionales a la izquierda del PSOE también atraviesan dificultades. Los partidos situados más a la izquierda reúnen alrededor de un 8% en los sondeos, mientras que Vox ronda el 18%, con un apoyo particularmente fuerte entre los votantes jóvenes y hombres.
Con esas cifras, la combinación de PP y Vox aparece como la única alianza que, según las proyecciones actuales, tendría posibilidades de alcanzar la mayoría absoluta de 176 de los 350 escaños del Congreso.
El resultado, sin embargo, dependerá también de las fuerzas regionalistas y separatistas, que en un Parlamento fragmentado pueden convertirse nuevamente en árbitros de la formación de gobierno.
¿Quiénes son los principales candidatos?
Sánchez volverá a encabezar la lista del PSOE, partido que lidera desde 2017. Después de ocho años en el Palacio de la Moncloa, busca convertirse en uno de los presidentes que más tiempo permanecieron en el poder desde la recuperación de la democracia en 1978.
Su principal rival será Alberto Núñez Feijóo, líder del PP desde 2022 y expresidente de la Xunta de Galicia. Feijóo ganó cuatro elecciones regionales en Galicia y construyó allí una imagen de administrador moderado y pragmático.

El PP fue el partido más votado en las elecciones generales de 2023, pero no consiguió los apoyos necesarios para formar gobierno. Desde entonces, Feijóo se consolidó como jefe de la oposición y convirtió la crítica a Sánchez y a los escándalos de corrupción que rodean a su gobierno en el eje de su estrategia.
“Por fin decidirán los españoles”, reaccionó este lunes Feijóo después del anuncio electoral. “Solo me mueve servir a mi país para dejar atrás esta negra etapa y abrir otra que nos vuelva a reunir a todos los españoles”, afirmó.
¿Puede Vox llegar al gobierno?
El partido de Santiago Abascal se perfila como una pieza decisiva. Fundado en 2014 por antiguos dirigentes del PP y otros sectores de la derecha, Vox pasó de ser una fuerza marginal a convertirse en el tercer partido del país.
Su programa incluye controles migratorios más estrictos, una mayor centralización del Estado, rebajas impositivas y la reversión de varias políticas sociales progresistas.
Una eventual coalición entre Feijóo y Abascal tendría además un significado histórico ya que sería la primera vez desde la muerte del dictador Francisco Franco, en 1975, que una fuerza de extrema derecha tendría un papel en el gobierno nacional español.
La llegada de unos 72.000 migrantes a Ceuta en julio desbordó a las autoridades locales y abrió un nuevo frente de críticas contra el gobierno. La inmigración será, por eso, otro de los grandes temas de campaña. Sánchez defendió públicamente los beneficios económicos y sociales de la inmigración y recientemente impulsó un proceso de regularización que otorgó estatus legal a casi un millón de inmigrantes indocumentados.
¿Qué lugar tendrá la izquierda?
La otra gran incógnita es si la izquierda situada a la izquierda del PSOE conseguirá reorganizarse y evitar una dispersión del voto que favorezca a la derecha.
Varias formaciones preparan una nueva plataforma denominada Frente Amplio, que sustituiría a Sumar como principal socio potencial de los socialistas. La plataforma presentará a su candidato el 17 de octubre, después de que la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, anunciara que no volverá a liderarla.

Podemos, antiguo aliado de Sánchez y más crítico con el PSOE que Sumar, se resiste por ahora a integrarse al nuevo espacio y reclama primarias abiertas para hacerlo.
Corrupción y partidos regionales
El PSOE llega además a la campaña condicionado por una serie de investigaciones judiciales que involucran a personas del entorno de Sánchez, entre ellas su esposa y antiguos colaboradores del partido. La oposición pretende utilizar esos casos para presentar al gobierno como una administración marcada por la corrupción.
Sánchez negó reiteradamente cualquier irregularidad y sostiene que varias de las investigaciones forman parte de una campaña de motivación política contra su gobierno.
Al mismo tiempo, el mapa parlamentario seguirá estando condicionado por los partidos regionalistas. EH Bildu, en el País Vasco; BNG, en Galicia; ERC y Junts, en Cataluña, cuentan con un número reducido de bancas pero pueden resultar decisivos para aprobar leyes o formar mayorías.
Mientras EH Bildu, BNG y ERC han respaldado en general al Ejecutivo, Junts ha bloqueado varias iniciativas de Sánchez, entre ellas medidas vinculadas a la vivienda.
Agencias AFP y Reuters
1- 2
Quién es Flavio Bolsonaro, el “hijo 01” que se propuso vengar a su padre y dio la sorpresa frente a Lula
3¿Quién va ganando las elecciones en Brasil? Así miden las encuestas entre Lula y Bolsonaro Jr. hoy, domingo 4 de octubre
4Elecciones en Brasil: Flavio Bolsonaro se convierte en la nueva esperanza de la derecha de América Latina
