
Lealtades y desacuerdos en el clan de los Castro
Durante años, Fidel tuvo una relación compleja con parte de su familia
1 minuto de lectura'

LA HABANA (AP).- El extenso clan de los Castro sufrió el mismo tipo de disfuncionalidad y desacuerdos que afligen a tantas familias: hermanos que no se hablan, adultos resentidos por agravios de la infancia y conversaciones discretas sobre hijos nacidos fuera del matrimonio.
Mientras que Raúl era el confidente más cercano de su hermano Fidel y fue su asesor como presidente, su hermana Juana, exiliada en el sur de Florida, llamó alguna vez "monstruo'' al ex líder que murió anteanoche. No hablaron por más de cuatro décadas.
Por su parte, el hijo mayor de Castro, Fidelito, y el único que él reconocía públicamente, se desempeñó como científico nuclear en Cuba hasta mediados de los 90. Mientras que Alina Fernández, nacida de una relación con una mujer casada de la alta sociedad, criticaba a su padre duramente desde el exilio en Miami.
Fernández partió de Cuba en 1993 disfrazada con una peluca y un pasaporte español falso. Posteriormente ,describió su sentimiento de abandono en el libro La hija de Castro: memorias del exilio de Cuba.
Durante la larga enfermedad de Castro, que lo apartó del poder en 2006 y desencadenó su posterior sucesión, la reserva celosamente guardada en torno de su familia comenzó a dejarse entrever a medida que sus hijos más jóvenes y la madre de éstos, Dalia Soto del Valle, salían a la luz o se dejaban fotografiar.
Soto del Valle, una maestra, a la que Castro conoció durante las campañas de Cuba contra el analfabetismo en la década de 1960, fue la relación más perdurable de su vida, pero ella jamás se desempeñó como primera dama. La pareja permaneció junta más de cuatro décadas y tuvo cinco hijos.
La identidad de Soto del Valle y la de sus hijos fueron secreto de Estado por décadas. Fidel mantenía tanta reserva sobre su vida familiar, que su estado marital con la mujer es un misterio. Algunos reportes dicen que se casaron en una discreta ceremonia civil en 1980, pero no hay confirmación al respecto. Los periodistas la vieron por primera vez a principios de 2000, cuando participó en una enorme manifestación que exigía el regreso de Elián González, el chico cubano rescatado en aguas del sur de Florida, a La Habana.
La primera esposa de Fidel, Mirta Díaz Balart, se divorció de él a mediados de la década de 1950 y se llevó a los Estados Unidos a Fidelito. Castro no quería que su hijo estuviera en contacto con la familia de Díaz Balart, en especial con su hermano Rafael Díaz Balart, funcionario del gobierno de Batista y enemigo de la Revolución.
Además, Castro tuvo otros descendientes fuera del matrimonio: Jorge Ángel Castro, que permaneció en Cuba y tuvo por lo menos cuatro hijos, y Francisca Pupo, que emigró a los Estados Unidos con su esposo en 1999.





