
Los argentinos pisan fuerte en Barcelona
La colectividad representa el 1% de la población catalana
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BARCELONA.– No es, ni de lejos, la más numerosa. Pero, con peso y características bien marcadas, la colectividad argentina en Cataluña acaba de arañar el uno por ciento de la población total.
Traducido en números redondos, eso significa no menos de 60.000 personas, cifra que, de proponérselo, bastaría para elegir un diputado propio entre los 135 del Parlamento regional, según la aritmética del proceso electoral que acaba de terminar.
No es que el proyecto del “diputado propio” pase por la cabeza de alguien. Pero aquí se lo considera indicador de cómo ha crecido la población residente de argentinos, que, si bien cuenta con arraigo desde los años setenta, recibió un enorme impulso a partir de la crisis económica de 2000.
“Es una población que se siente cómoda, que le gusta el carácter cosmopolita de Barcelona y de su entorno”, suele escucharse por aquí. "Uno pasea por las Ramblas y es como pasear por Buenos Aires", sintetizó el escritor argentino Lázaro Covadlo, que reside en la cercana Sitges.
Es, también, una presencia ruidosa. La pasión que despiertan Lionel Messi y Javier Saviola entre los once del Fútbol Club Barcelona -el "Barça"- es sólo la punta de un iceberg mucho más complejo donde casi todas las profesiones están representadas.
Abundan odontólogos, psicólogos y diseñadores argentinos. Pero el desempeño y la aceptación de compatriotas en el mundo de las letras y de las artes alimenta la persistente circulación de chistes sobre un supuesto "lobby cultural albiceleste" en la región.
Según se informó a LA NACION, el padrón consular del distrito ostenta un récord de 35.000 inscriptos. Pero el trámite no es obligatorio y asociaciones de residentes estiman, de forma coincidente, que no son menos del doble los que habitan aquí.
El crecimiento poblacional parece ir acompañado del de otros. Y eso llevó, por caso, a que las aerolíneas Iberia, Aerolíneas Argentinas y, más recientemente, Air Madrid, decidieran habilitar vuelos directos entre Buenos Aires y Barcelona.
"Bien integrados y bien adaptados", se suele escuchar de ellos. Más de la mitad habla y entiende el catalán. "Son de los alumnos extranjeros que más rápido se incorporan al ritmo de clase", explicaron en la mayor escuela primaria de Sabadell, una zona industrial en las afueras de Barcelona.
¿Hay un enamoramiento de los argentinos con Cataluña? Si bien las cifras parecen indicar que se sienten más que a gusto, es notable como rápidamente extienden sus costumbres.
A diferencia de lo que ocurría hasta hace pocos años, hoy hay dulce de leche argentino en casi todos los supermercados y los restaurantes de cocina típica se multiplicaron hasta desafiar la capacidad del puñado de firmas importadoras de carne que operan en la península.
Toda una "invasión"
"No es que nos enamoramos, ¡es que los invadimos!", bromean en el Casal Argentino en Barcelona -la sede de la comunidad local-, donde abundan indicadores del intercambio. Y el más mentado es que hoy, apuestan, ésta es la ciudad española donde más se baila el tango. "Siempre tuvo tradición, pero hoy hay no menos de diez locales habilitados para bailar o tomar clases; más de uno para cada día de la semana".
La estadística oficial de extranjeros ubica a los argentinos fuera de las diez primeras posiciones del ranking, muy por debajo de la mayoritaria Marruecos, a la que siguen, por orden decreciente, Ecuador, Perú, China, Francia, Colombia, Italia y Alemania. Pero su presencia tiene proyección específica.
Bautizadas como "Paraules desterrades", se realizaron hace poco, en sede universitaria, unas jornadas destinadas especialmente a los escritores argentinos en Cataluña. Fueron muchos. Pasaron por allí Antonio Tello, Dante Bertini, Horacio Vázquez Rial, Neus Aguado, Carlos Vitale y Rodrigo Fresán, entre otros.
Hace pocas semanas, La Vanguardia , el diario catalán por excelencia, dedicó un suplemento cultural a la Argentina.
El otro ruido es el del teatro, con una lista de residentes que encabeza Cecilia Rossetto y que tiene, entre los itinerantes incondicionales, tiene a Les Luthiers, que acaban de estrenar espectáculo, o a Ricardo Darín, como cabeza del elenco de ART. También la Fura Dels Baus, la emblemática compañía teatral catalana, cuenta con argentinos en su elenco de actores.
La estadística se completa con un sinfín de ocupaciones. Odontólogos (más de 600), diseñadores, técnicos en informática, comerciantes y camareros.
Entre ellos, el batallón de mozos y mozas que invade restaurantes, hoteles y cafeterías durante el verano europeo en la costa del Mediterráneo. Y que son buscados por buen trato y dominio de idiomas.
Forman, incluso, su "pequeña Argentina en Cataluña", como ocurre en Roses, el pueblo pesquero que alberga al afamado restaurante El Bulli, y destino de playa de toda Europa. Allí, como en tantos otros rincones catalanes, los argentinos son legión.






