
Los chicos que aún esperan ver de nuevo a sus padres
Por Alisa Tang De la agencia AP
1 minuto de lectura'
PHUKET, Tailandia.– Cuando las aguas enfurecidas se retiraron, el niño sueco Karl Nilsson, de 7 años, pensó que lo habían transportado a otra ciudad. El seguía en el mismo lugar, pero sus padres y sus dos hermanos, que lo acompañaban momentos antes, habían desaparecido.
Ahora otra familia sueca cuida a Karl en Phuket, con la esperanza de que sus propios hijos no se cuenten entre las más de 1500 personas muertas cuando las enormes olas devastaron el pasado domingo este paraíso tropical, empujadas por un terremoto submarino que se produjo a cientos de kilómetros de distancia.
Las cifras exactas no se conocen aún, pero los relatos demuestran que muchas de las miles de familias extranjeras que pasan sus vacaciones en las famosas playas tailandesas, escapando del frío invierno del Norte, han quedado destrozadas para siempre.
La doctora Marie Gulbstrand, de Estocolmo, contó que su familia encontró a Karl en un refugio. El niño le dijo que se encontraba en un cuarto de hotel con sus dos hermanos cuando golpearon los tsunamis. Sus padres, Thomas y Asa, estaban afuera del hotel. De repente un torrente de agua invadió la habitación.
“Karl me dijo: «Estaba bajo el agua, pero de alguna manera podía respirar. Simplemente cerré los ojos y me dejé llevar por las olas. Luego, de pronto, el agua se fue y me encontré en otra ciudad»”, relató Gulbrand. Como su familia aparentemente había desaparecido, Karl vagó solo hasta que fue auxiliado por algunos tailandeses. Una pareja sueca lo llevó a un templo budista, uno de los muchos de la isla empleado temporariamente como refugio.
"La respuesta inicial fue organizar operaciones de búsqueda y rescate. Ahora, obviamente, debemos ir más allá y ocuparnos de las necesidades de los sobrevivientes", dijo Shantha Bloemen, funcionaria de comunicaciones de la ONU en Bangkok. "El tema de los niños que han quedado huérfanos, o incluso en lugares diferentes o perdidos será muy difícil, ya que obviamente carecen de identificación".
Enfrentados con ese problema, el personal del Hospital Internacional de Phuket difundió por Internet el retrato de un chico rubio de dos años de edad. Había sido hallado a un lado del camino después de que el complejo vacacional Khao Lak fuera destruido, con el rostro enrojecido por las picaduras de mosquitos.
El personal sólo pudo determinar que el niño aparentemente entendía sueco. Pero la foto de Internet atrajo a docenas de padres extranjeros al hospital, no todos ellos suecos, pero todos con la frenética esperanza de encontrar con vida a sus hijos desaparecidos. Hannes Bergstroem, de Goteborg, Suecia, resultó ser uno de los afortunados: su tío, a quien el personal del hospital identificó tan sólo con el nombre de Jim, llegó el martes a la tarde a buscar al niño tras haber visto su retrato en Internet.
"Es un milagro, lo mejor que podía ocurrir", dijo Jim. El diario sueco Aftonbladet informó que la madre y la abuela del niño está desaparecidas, pero más tarde se informó que el niño se había reunido con su abuela. Se cree que su padre y su abuelo se encuentran en otro hospital tailandés, pero se desconoce la localización exacta y tampoco se sabe nada acerca de su estado de salud.
Bloemen dijo que la ONU planea enviar hoy un equipo al sur, para evaluar las necesidades de los sobrevivientes. "La tragedia será doble", dijo. "Habrá extranjeros que se encuentran en esta situación porque había aquí muchas familias de vacaciones, y también, por cierto, tendremos que ayudar a las comunidades tailandesas de estas zonas."
Terapeutas
Rosa Ehret, una nativa de Singapur dedicada a ayudar a las víctimas francesas que llegaron a Bangkok desde el sur, dijo que está cuidando a niños que han perdido a sus padres y a padres que han perdido a sus niños... y que necesita terapeutas que ayuden a enfrentar la situación.
Los hermanos Bergman, Nils, de tres años, y Hannes, de dieciocho meses, sobrevivieron al desastre en Khao Lak y lograron llegar a la vecina Phuket con su padre, Carl Michael. Pero su madre, Cecilia, sigue desaparecida.
Hannes fue hallado inconsciente por un turista junto a una piscina en Khao Lak, y fue trasladado en helicóptero por una princesa tailandesa -a Carl Michael no le dijeron cuál de ellas- hasta el hospital local. La familia, destruida, estaba anoche en el hotel Phuket Island Pavilion junto con otros suecos, y repartían volantes con la foto de Cecilia.
Bergman dijo que Nils pregunta todo el tiempo si encontrarán a su madre, y que Hannes grita: "Mamá, mamá", cuando ve por televisión las imágenes de las olas que se derrumban sobre las playas y los hoteles.
Bergman aún tiene esperanzas de que encuentren a la madre de los chicos, pero quiere transmitir un mensaje a la princesa que salvó a su hijo: "Ella le salvó la vida, pero también salvó mi alma, porque yo no hubiera podido sobrevivir si los perdía a ambos".
1- 2
Crece el reclamo para que expulsen al expríncipe Andrés de la línea de sucesión a la corona británica: cómo es el proceso
3Brasil: una turista argentina de 71 años fue detenida por destruir una estatua religiosa
- 4
Trump dice que está evaluando un ataque limitado contra Irán en medio de las negociaciones nucleares

