México y Chile resisten las presiones
En el Consejo, ambos se opusieron con contundencia a dar un ultimátum a Saddam
1 minuto de lectura'
MEXICO DF.- Arrinconados entre la presión de los Estados Unidos, que busca su apoyo para la guerra contra Irak en el Consejo de Seguridad, y la opinión pública de sus respectivos países, que en su gran mayoría se opone a un conflicto bélico, los mandatarios de México y Chile negaron ayer haber comprometido su apoyo a la resolución que impulsa Washington.
Incluso, ambas naciones, junto a los demás países indecisos -Paquistán, Angola, Guinea y Camerún- se opusieron firmemente a la propuesta de Estados Unidos en la reunión tras la cual Washington, frustrado por no poder conseguir el apoyo necesario, anunció anoche que postergaba la búsqueda de una votación para aprobar la segunda resolución.
Fuentes diplomáticas añadieron que la sorpresa del encuentro fue la contundencia de la negativa de México a apoyar el ultimátum británico y norteamericano a Saddam Hussein.
Hoy, los embajadores de Chile y México ante las Naciones Unidas (ONU) presentarán un nuevo borrador de resolución, que recibiría el respaldo de Francia, abanderada de la oposición a la guerra.
La oposición de Chile y México, cuyos votos son cruciales para inclinar la balanza en el Consejo de Seguridad, llegó pese a que ambas naciones tienen pendientes en su agenda importantes temas bilaterales con Washington, asuntos que la Casa Blanca podía utilizar para lograr el respaldo ambos gobiernos en su batalla diplomática.
Las posibles represalias
A México le preocupa un efecto adverso en el proyecto de reforma sobre la inmigración, que permitirá mejores condiciones para los mexicanos en los Estados Unidos, y a Chile, que una negativa en el Consejo pueda afectar de alguna manera el acuerdo de libre comercio, cuya ratificación está aún pendiente.
El presidente de México, Vicente Fox, aseguró ayer, al responder a la pregunta de un periodista, que no es difícil decirle "no" a George W. Bush cuando le pide el respaldo en la crisis de Irak. "Hemos construido una amistad, una relación diferente, en una madurez política", dijo Fox, que se repone de una operación de hernia en la columna vertebral.
Fox eludió precisar si ya había decidido el voto sobre la resolución que abre la vía a un ataque militar contra Irak, pero señaló que no esperaba represalias de parte de Washington en caso de votar en contra de EE.UU.
Fox, que calificó a Bush de "amigo de verdad" y a Estados Unidos como el socio más importante de su país, afirmó que la presión de su colega norteamericano ha sido cortés, "aunque insiste en su posición", pero que México respondió "con firmeza, soberanía y convicción".
El mandatario mexicano reiteró que la postura de su país es "definitivamente por un "no a la guerra"" y en favor del desarme iraquí, y que el voto de su país no está comprometido.
Por su parte, el presidente Ricardo Lagos negó ayer que Chile haya comprometido su apoyo a Washington en su pretensión de obtener el acuerdo del Consejo de Seguridad. Y agregó: "Chile cree que aún hay espacio para el diálogo y no creemos que sea necesario llegar a acciones de fuerza".
Justamente ayer, el Vaticano denunció las presiones ejercidas por las grandes potencias contra los otros países representados en el Consejo de Seguridad, que "falsean" el proceso de decisión y ofenden "la dignidad" de las naciones. En declaraciones publicadas por el Corriere della Sera, monseñor Renato Martino, actualmente presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, acusó a los países poderosos de "promesas y amenazas inaceptables". "Cuando se hacen promesas o se profieren amenazas que conciernen al futuro de un pueblo, se falsea el proceso de decisión y se ofende la dignidad de las naciones", declaró.



