Nadie sabe dónde está Pedro Greham
Es argentino, vivía con su familia en Manhattan y trabajaba en una de las torres
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"Te dejo porque esto es un qui...", dijo Pedro Greham apenas un instante antes de cortar, alarmado, una comunicación telefónica desde su oficina del piso 101 de una de las Torres Gemelas. A sus espaldas, la impactante vista del río Hudson y la Estatua de la Libertad desaparecían tras un manto de fuego. El humo se devoraba el cielo y sin piedad hacía suyo el edificio.
Lo que este argentino de 35 años probablemente no podía imaginar era que, mientras hablaba por teléfono con un amigo, un avión se estrellaba, unos pisos más abajo, contra la gigantesca mole en la que trabajaba desde hacía cuatro años. Aquéllas fueron las últimas palabras que se le escucharon. Hasta ahora, nada más se supo de él.
Su mujer, Victoria Blaksley, lo busca desesperada por los hospitales de Manhattan y New Jersey, donde viven con sus tres hijos de 10, 8 y 6 años. No pierde las esperanzas de que Pedro aparezca, al igual que sus hermanos, a punto de viajar a los Estados Unidos.
Tampoco hay noticias de sus compañeros de la Financiera Kantor, que funcionaba en tres pisos de la torre 1 del Worl Trade Center, en el sur de Manhattan.
"Nos enteramos por televisión y lo primero que hicimos fue llamar a Victoria, porque teníamos esperanza de que no hubiera ido a trabajar. Ellos se estaban mudando y Pedro se había tomado unos días. Pero nos confirmaron que estaba en el edificio.
"Fue una sensación espantosa. Era como estar viendo una película de terror. Lo que sabemos es que en el impacto aparentemente no murió. Yo estuve en su oficina y miraba la diferencia entre el piso 80, en el que se estrelló el avión, y el 101, en el que trabaja él. Yo pensaba que por ahí podía bajar por la escalera, pero estaba el escollo del piso 80. Después vi con horror cómo el edificio se derrumbaba...", contó un íntimo amigo de Pedro que se disculpó por no dar su nombre debido a que estaba muy conmocionado.
A pesar del panorama, sus amigos y familiares esperan un milagro en cada hospital que recorren, hasta ahora sin éxito: "Todavía no sabemos si está o no con vida. El consulado se está portando bien, pero les pedimos que mantengan esa postura, que nos sigan ayudando", dijo su compañero.
El y Pelo Gris, tal el apodo de Pedro, son íntimos amigos. Se conocen desde sus años en el Colegio Marín, cuando Greham jugaba al rugby en el Club Atlético San Isidro. Vivieron juntos un año en el Sur, después de terminar la secundaria, y trabajaron en un campo.
Pedro cambió San Isidro por Pacheco cuando se casó con Victoria. Y de allí partieron rumbo a los Estados Unidos. Greenwich, Connecticut, fue su primer lugar de residencia.
Pedro viajaba una hora y media en tren hasta Manhattan, donde trabajaba como analista financiero, y hace poco se mudó a New Jersey.
Aunque viaja constantemente a la Argentina --estuvo hace 20 días-, tienen su vida en Nueva York. De hecho, están realizando los trámites para obtener la green card (residencia).
Su amigo no sabe aún qué tiempo de verbo usar. Opta por uno y se corrige de inmediato. Guarda esperanzas de que Pedro Greham esté con vida.



